¿La predisposición a enfermarnos nos viene de los genes o de nuestro estilo de vida?

hace 1 año - SALUD-VIDA

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12 de Marzo, 2025-Conclusiones rotundas de un estudio-Solemos pensar que heredamos la tendencia a adquirir ciertas enfermedades. ¿Es así o influyen más nuestras decisiones y circunstancias?


En los últimos años se demostró que las condiciones socioambientales que rodean a una persona tienen un gran impacto en su salud: la evidencia científica muestra que las experiencias adversas durante la infancia (por ejemplo, el abuso y la privación), así como las situaciones estresantes en la vida adulta (divorcio, estrés laboral, discriminación, contaminación, pobreza y bajo nivel educativo), tienen un profundo impacto en la salud y la longevidad.

Sin embargo, a pesar del reconocimiento científico de estas influencias, todavía se sabe poco sobre las vías biológicas a través de las cuales estas experiencias afectan el bienestar. Ahora, un estudio, dirigido por investigadores de Oxford Population Health que demostró que una serie de factores ambientales, incluido el estilo de vida (tabaquismo y actividad física) y las condiciones de vida, tienen un impacto en la salud y la muerte prematura más fuerte que los propios genes.

ALTA INCIDENCIA

Según los resultados, el estilo de vida y otros factores ambientales explicaron el 17% de la variación del riesgo de muerte, en comparación con menos del 2% explicado por la predisposición genética. La investigación analizó los datos de casi medio millón de participantes del Biobanco del Reino Unido, y evaluó la influencia de 164 factores ambientales y de factores de riesgo genético para 22 enfermedades importantes en el envejecimiento, las enfermedades relacionadas con la edad y la muerte prematura. El estudio se publicó en Nature Medicine.

Cornelia van Duijn, profesora de epidemiología en Oxford Population Health, dijo: "Nuestra investigación demuestra el profundo impacto en la salud de las exposiciones, que se pueden cambiar ya sea por los individuos o mediante políticas para mejorar las condiciones socioeconómicas, reducir el tabaquismo o promover la actividad física".

Y añadió: "Si bien los genes desempeñan un papel fundamental en las enfermedades cerebrales y algunos tipos de cáncer, nuestros hallazgos destacan las oportunidades para mitigar los riesgos de enfermedades crónicas de los pulmones, el corazón y el hígado, que son las principales causas de discapacidad y muerte en todo el mundo".

"Las exposiciones tempranas a la enfermedad son particularmente importantes, ya que muestran que los factores ambientales aceleran el envejecimiento temprano en la vida, pero dejan amplias oportunidades para prevenir enfermedades y muerte prematura", agregó.

De los 25 factores ambientales independientes identificados, el tabaquismo, el nivel socioeconómico, la actividad física y las condiciones de vida fueron los que tuvieron el mayor impacto en la mortalidad y el envejecimiento biológico. El tabaquismo se asoció con 21 enfermedades. Los factores socioeconómicos, como el ingreso familiar, la propiedad de la vivienda y la situación laboral, se asociaron con 19 enfermedades; y la falta de actividad física se asoció con 17 enfermedades. Algo impactante: 23 de los factores identificados son modificables.

El estudio también mostró que las exposiciones tempranas en la vida, incluido el peso corporal a los 10 años y el tabaquismo materno alrededor del nacimiento, influyen en el envejecimiento y el riesgo de muerte prematura entre 30 y 80 años después. Las exposiciones ambientales tuvieron un mayor efecto sobre las enfermedades de los pulmones, el corazón y el hígado, mientras que el riesgo genético dominó en el caso de las demencias y el cáncer de mama.

La investigación muestra que, si bien muchas de las exposiciones individuales identificadas desempeñaron un papel pequeño en la muerte prematura, el efecto combinado de estas múltiples exposiciones a lo largo de la vida explicó una gran proporción de la variación de la mortalidad prematura.

Los conocimientos de este estudio allanan el camino para estrategias integradas para mejorar la salud de las poblaciones que envejecen al identificar combinaciones clave de factores ambientales que configuran el riesgo de muerte prematura y muchas enfermedades comunes relacionadas con la edad simultáneamente.

Fuente: diarionorte.com


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