Unas 100.000 personas viven en la Argentina con Parkinson

hace 3 años - SALUD-VIDA

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"Si bien la edad de aparición de síntomas es alrededor de los 60 años, existen formas de inicio temprano", advirtió el Dr. Jacobo


10/04/2022 - 22:17 Santiago

Unas cien mil personas viven en la Argentina con Parkinson, una enfermedad que afecta los movimientos, coordinación, tono muscular y el equilibrio para la que si bien todavía no hay cura, existen tratamientos cada vez mejores que permiten que quien la padece pueda tener una buena calidad de vida, indican los expertos en el marco del Día Mundial de esta patología neurodegenerativa.

"La enfermedad de Parkinson es la segunda patología neurodegenerativa más frecuente después de la enfermedad de Alzheimer. Se cree que la padecen alrededor de 120 mil argentinos, y se cree que factores hormonales (estrógenos), y la menor exposición a ciertos tóxicos ambientales han hecho que el sexo femenino sea menos afectado que el masculino", explicó el Dr. Miguel Jacobo, médico neurólogo santiagueño.

El especialista consideró que "si bien la edad predominante de aparición de los síntomas es alrededor de los 60 años, existen formas de inicio temprano, que ocupan el 5 a 10 por ciento de la enfermedad".

Jacobo indicó que si bien no se conoce la causa exacta de la enfermedad, "se piensa que la combinación de factores genéticos y ambientales, lleva a la degeneración de ciertas células ubicadas en la parte profunda del cerebro, que son las encargadas de producir dopamina, un neurotransmisor vinculado a los movimientos. La falta de dopamina origina los trastornos motores que se observan en la enfermedad".

Señales

Hay síntomas característicos de la enfermedad, los cuales pueden ser "cardinales o motores".

"Se manifiestan con "temblor que tiene determinadas características (generalmente es más predominante de un lado al inicio, pudiéndose hacer bilateral posteriormente), rigidez de las extremidades, pobreza de movimientos, falta de balanceo de los brazos al caminar o pobre expresión facial y pérdida de los reflejos posturales, que conducen a trastornos del equilibrio", explicó Jacobo.

Y completó: "Sin embargo, existen síntomas llamados no motores, que pueden incluso preceder en años a los anteriores y afectan la calidad de vida del paciente, como lo son la pérdida de olfato, insomnio, depresión, trastornos gastrointestinales y urinarios, etc.".

''No se cura, aunque se comporta distinto en su evolución''

Según consideró el Dr. Miguel Jacobo, "el tratamiento no solo es farmacológico, con medicamentos indicados para disponer de mayor dopamina en el cerebro, sino debe estar enfocado a un abordaje multidisciplinario en el que coexistan la terapia física, soportes nutricionales y talleres ocupacionales".

Existe una mínima proporción de casos determinados por ciertas características, donde la cirugía demostró beneficios, ya sea mediante la ablación o estimulación de centros cerebrales. "La enfermedad no se cura, es progresiva, aunque se comporta en su evolución, de distinta manera de un paciente a otro. Un diagnóstico temprano va de la mano de un mejor pronóstico. El diagnóstico es esencialmente clínico, es decir basado en la inspección y el examen físico de los pacientes", detalló el especialista.

Fuente y foto: EL LIBERAL


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