hace 5 años - DEPORTES
Tiempo de lectura: 3 minutos, 36 segundosAdrián Jiménez, Mario Díaz, José Segura y Guido Bravo se mostraron muy preocupados por la falta de actividad y sienten que están a la deriva y sin soluciones a la vista. Los propietarios de los gimnasios hicieron oir su voz y preocupación por un tema que dificulta la reapertura por la pandemia del Covid -19.
19/04/2020 - 01:25 Deportivo
La situación en los gimnasios es más que difícil. Hoy no hay cabida para los socios ni muchos menos para aquellos que buscan cumplir con una rutina para mejorar el aspecto físico o bien por cuestiones de salud. Todo se hace cuesta arriba. La pandemia del coronavirus está haciendo estragos en el mundo y cada vez se hace más complicado detenerla en el tiempo.
“Esta situación nos afecta mucho como Pyme ya que el gimnasio tiene gastos fijos que cubrir, como sueldos de empleados; hacer mantenimiento de equipos; pagar impuestos y servicios, que para la empresa representarán un costo alto desde lo económico ya que no contará con ingresos por varios meses”, expresó Adrián Jiménez, el gerente deportivo de Altos Belgrano Gym, cuando analizó la delicada situación.
Luego agregó: “Una de las medidas que tomamos para adaptarnos a estos tiempos ha sido la transmisión de clases vía online para brindar un servicio a nuestros socios y también para no perder el contacto con ellos. Hemos generado grupos y reuniones virtuales con profesores y dueños de gimnasios de la ciudad para socializar la situación que nos está tocando vivir y para analizar qué caminos tomar”.
Duro también fue el análisis que hizo Mario Díaz, el director general de la marca Ironsport.
“Nuestro sector (el de la actividad física) ya viene de la temporada baja, que son los meses de diciembre y enero, acompañado por un clima económico que desde hace un tiempo no es nada favorable. En general, el mes de marzo nos marca el comienzo de la temporada alta. Crecen las subscripciones y la gente empieza a retomar otra vez la actividad física. Este año, ha ocurrido lo contrario. Ha sido justamente en marzo por la cuarentena dictada cuando hemos tenido que cerrar nuestros establecimientos por el coronavirus. Esta es la temporada cuando normalmente empezamos a andar mejor económicamente pero ahora, nos estamos hundiendo”, remarcó.
Díaz hizo hincapié en el factor económico que conlleva una situación como la que están atravesando hoy los gimnasios de Santiago del Estero y del país.
“Más allá de las cuestiones negativas que recaen sobre nosotros los emprendedores, son los profesores y el personal de mantenimiento que realmente sienten el impacto económico en sus bolsillos. Sus ingresos dependen enteramente de la apertura y funcionamientos de los gimnasios en los que trabajan y, por ende, en la actualidad se encuentran sin trabajo”, apuntó el licenciado en Educación Física.
Y para hacerle frente a las adversidades, Díaz dio a conocer algunos detalles que hoy sirven de consuelo para mantener la actividad física en movimiento.
“Estamos, por ejemplo, diseñando programas de clases online que consisten en impartir sesiones de entrenamiento con el uso de determinadas plataformas. De esta manera, les damos la oportunidad a los profesores de seguir desarrollando su trabajo en un campo novedoso para poder general ingresos. Es muy importante enfatizar que el asesoramiento profesional tiene el mismo valor tanto dentro de un gimnasio como en el espacio virtual”, acotó.
Alternativa
Por último indicó: “Algunos gimnasios también han empezado a alquilar materiales para hacer ejercicio físico, por ejemplo, mancuernas, discos, barras y colchonetas. Para nosotros emprendedores, esta alternativa es vital para que podamos alivianar las presiones impositivas, de alquileres, y de créditos tomados”.
Para José Segura, propietario del gimnasio Tuluka, la crisis sanitaria también está golpeándolo fuerte y hoy pinta un panorama poco alentador para el sector.
“Desde el 15 de marzo que no estamos trabajando y no tenemos ningún tipo de ingreso. En Santiago, la mayoría de los socios son con abonos mensuales, cosa que se difiere un poco con otras provincias que se manejan con débito automático”, explicó el empresario.
Posteriormente señaló: “Hoy estamos ofreciendo un servicio online tanto para el socio que pagó la cuota como para aquel que todavía no lo hizo. Tenemos muchas consultas por alquiler de equipamientos que pudimos hacerlo. Estamos tratando de llegar a toda la comunidad con clases que están saliendo por las redes sociales. Somos concientes de que nuestra actividad, a futuro, será una de las últimas en volver a escena. Estamos dispuestos a respetar el protocolo para que la gente pueda volver tranquila al gimnasio”.
En la misma línea de preocupación estuvo Guido Bravo, el dueño del gimnasio Fitnespro.
“Desde el 15 de marzo que estamos sin actividad en el gimnasio y con facturación cero. La crisis nos afectó muchísimo y al ser una pyme, tenemos que cumplir con algunas obligaciones, entre ellas el compromiso con el personal que trabaja en el lugar.
Tenemos a cargo siete profesores activos, lo que nos genera un gasto grande. Invitamos de paso a la gente a ingresar a nuestro sitio para acceder a los planes de entrenamientos que se promueven en la red social”.
Fuente y foto: EL LIBERAL
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