hace 4 meses - RELIGIOSAS
Tiempo de lectura: 1 minuto, 55 segundos11 de Noviembre, 2025-Mensaje por la Jornada Mundial de los Pobres-El Santo Padre llamó a reconocer a los más necesitados como "hermanos y hermanas amados por Dios" y a construir signos concretos de esperanza frente a la pobreza y la indiferencia. El mensaje se enmarca en el Año Jubilar y lleva como lema "Tú, Señor, eres mi esperanza" (Sal 71,5).
En su mensaje para la IX Jornada Mundial de los Pobres, que se conmemorará el domingo 16 de noviembre de 2025, el Papa León XIV centró su reflexión en el valor de la esperanza cristiana frente a las adversidades del mundo actual, bajo el lema "Tú, Señor, eres mi esperanza" (Sal 71,5).
El Pontífice destacó que el pobre, aun en medio de la fragilidad y la carencia, puede convertirse en testigo de una esperanza firme, al no apoyarse en el poder ni en las riquezas materiales, sino en la confianza en Dios. "Reconociendo que Él es nuestra primera y única esperanza, realizamos el paso de las esperanzas efímeras a la esperanza duradera", señaló.
León XIV subrayó que la pobreza más grave es no conocer a Dios, recordando palabras del Papa Francisco en Evangelii gaudium, donde afirmaba que "la peor discriminación que sufren los pobres es la falta de atención espiritual". En ese sentido, el Santo Padre invitó a las comunidades cristianas a ofrecer no solo ayuda material, sino también acompañamiento espiritual y esperanza. Asimismo, advirtió que las riquezas "a menudo engañan y conducen a situaciones dramáticas de pobreza", y citó a San Agustín: "Sea Dios toda tu presunción: siéntete indigente de Él, y así serás de Él colmado".
El mensaje también resalta la circularidad entre fe, esperanza y caridad, virtudes que deben traducirse en acciones concretas para transformar la realidad. "La caridad representa el mayor mandamiento social", afirmó el Papa, y llamó a enfrentar las causas estructurales de la pobreza.
Entre los signos de esperanza actuales, mencionó las casas de acogida, los comedores, los centros de escucha y las escuelas populares, que "a menudo pasan desapercibidos, pero son esenciales para sacudir la indiferencia y fortalecer el compromiso solidario".
El Santo Padre recordó que los pobres "no son una distracción para la Iglesia, sino los más amados", y que la Jornada Mundial busca ponerlos "en el centro de toda acción pastoral".
Finalmente, vinculó la celebración con el Año Jubilar 2025, instando a promover políticas públicas que garanticen trabajo, educación, vivienda y salud como condiciones básicas de justicia. "Ayudar al pobre es, antes que caridad, una cuestión de justicia", citó de San Agustín. El mensaje concluye confiando a la Virgen María, Consuelo de los afligidos, las intenciones de todos los fieles: "En ti, Señor, confié, no me veré defraudado para siempre".
Fuente: diariopanorama.com
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