hace 1 semana - RELIGIOSAS
Tiempo de lectura: 4 minutos, 37 segundos28 de Febrero, 2026-Desde el Miércoles de Ceniza hasta el Domingo de Pascua, este tiempo propone un itinerario de ritos y tradiciones que renuevan el sentido de comunidad y fe en todo el mundo cristiano.
La Cuaresma 2026 representa uno de los periodos centrales en el calendario litúrgico cristiano, marcando un tiempo de reflexión, penitencia y preparación espiritual para millones de fieles en todo el mundo. Este ciclo, de gran relevancia tanto para la Iglesia católica como para otras confesiones cristianas, se distingue por un calendario cargado de celebraciones, ayunos y ritos que conducen a la Pascua, el evento más importante de la fe cristiana.
El Miércoles de Ceniza, que fue el 18 de febrero, marca el inicio oficial de la Cuaresma. En esta fecha, los fieles reciben la ceniza en la frente como signo de humildad y arrepentimiento, en ceremonias masivas que se celebran en iglesias de todo el mundo. Este rito, que da comienzo a un periodo de más de seis semanas de disciplina espiritual, simboliza el inicio de una etapa de introspección donde la oración, el ayuno y la limosna ocupan un lugar central.
La duración tradicional de la Cuaresma es de cuarenta días, un número de profundo simbolismo bíblico que remite al tiempo que Jesús pasó en el desierto, al diluvio y a la experiencia de Moisés en el Sinaí. Sin embargo, el periodo cuaresmal no equivale exactamente a cuarenta días consecutivos, ya que no se contabilizan los domingos como días de ayuno.
Según el portal Catholic Answers, la Cuaresma finaliza con el inicio de la Misa de la Cena del Señor el Jueves Santo, que en 2026 corresponde al 2 de abril. Ese día marca la transición hacia el Triduo Pascual, el mini ciclo litúrgico más solemne del año cristiano.
Durante la Cuaresma, los católicos practican ayuno y abstinencia, especialmente los viernes, el Miércoles de Ceniza y el Viernes Santo (Europa Press)
Durante el periodo de Cuaresma, la práctica del ayuno y la abstinencia cobra una relevancia especial. El Código de Derecho Canónico establece que todos los viernes del periodo cuaresmal, así como el Miércoles de Ceniza y el Viernes Santo, los católicos están llamados a abstenerse de consumir carne y a practicar el ayuno, si bien las conferencias episcopales pueden introducir variantes o formas alternativas de penitencia.

Las fechas más importantes
El calendario cuaresmal 2026 está jalonado por fechas de alto significado litúrgico y cultural. La primera de ellas es el Martes Gordo (Fat Tuesday o Mardi Gras), que se celebró el 17 de febrero de 2026. Esta jornada, previa al inicio de la Cuaresma, se asocia tradicionalmente con comidas abundantes y festividades comunitarias, especialmente en ciudades con fuerte herencia europea como Milwaukee. Es el último día antes de que comience el periodo de ayuno y penitencia.
El Miércoles de Ceniza, celebrado el 18 de febrero, es uno de los días con mayor asistencia a templos y servicios religiosos del año. En esa jornada, el sacerdote puede pronunciar fórmulas como: "Arrepiéntanse y crean en el Evangelio" o "Acuérdense que polvo eres, y al polvo te convertirás", al imponer la ceniza en la frente de los fieles.
Otro momento clave es el Domingo de Ramos, que será el 29 de marzo. Esta fecha recuerda la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén y marca el comienzo de la Semana Santa, la etapa más solemne del calendario cristiano. Durante estos días, la comunidad cristiana revive los últimos momentos de la vida de Jesús con celebraciones especiales que incluyen el Jueves Santo (2 de abril), el Viernes Santo (3 de abril) y el Sábado Santo (4 de abril).
El ciclo completo de la Semana Santa culmina con la Pascua, pero la Cuaresma concluye oficialmente con la Misa vespertina del Jueves Santo. A partir de ese instante, comienza el Triduo Pascual, que abarca la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo y es considerado el corazón del año litúrgico.

Qué se celebra en Pascua y cuándo cae
La Pascua es la festividad más importante del cristianismo, ya que conmemora la Resurrección de Jesús. En 2026, el Domingo de Pascua se celebrará el 5 de abril, poniendo fin a la Semana Santa y dando comienzo al tiempo litúrgico pascual, que se extiende durante cincuenta días.
La fecha de la Pascua varía cada año porque se fija según el calendario lunar: corresponde al primer domingo después de la primera luna llena tras el equinoccio de primavera. Así lo estableció el Concilio de Nicea en el año 325, institucionalizando un método de cálculo que sigue vigente hasta hoy.
En la Pascua, los cristianos celebran la victoria de Cristo sobre la muerte y el inicio de una nueva vida. Es un día de alegría y reencuentro, caracterizado por ceremonias religiosas, comidas especiales y actividades familiares. Para la Iglesia católica y otras confesiones occidentales, se inaugura un tiempo festivo que se prolonga durante cincuenta días, hasta Pentecostés.
Cómo vivir este tiempo
La Cuaresma es un momento de reflexión que llama a convertirnos y volver a Dios; es un tiempo apropiado para purificarnos de las faltas; es un tiempo para creer, es decir, para recibir a Dios en nuestra vida y permitirle "poner su morada" en nosotros (Juan 14,23), y esta conversión que se logra mediante una buena confesión de los pecados.
El ayuno, la oración y la limosna, tal como los presenta Jesús en su predicación (Mateo 6, 1-18), son las condiciones y la expresión de nuestra conversión. En este tiempo de Cuaresma, acoger y vivir la verdad que se manifestó en Cristo significa ante todo dejarse alcanzar por la palabra de Dios.
Para llegar preparados y limpios interiormente a la Semana Santa, te explicamos en qué consisten estas prácticas:
• Ayuno: No solo de comida y bebida, sino también de nuestro egoísmo, vanidad, orgullo, odio, pereza, murmuraciones, malos deseos, venganza, impureza, ira, envidia, rencor, injusticia, insensibilidad ante las miserias y necesidades del prójimo.
• Limosna: No solo material, sino prestar ayuda a quien la necesita, enseñar al que no sabe, dar un buen consejo a quien lo pide, compartir alegrías, repartir sonrisa, ofrecer nuestro perdón a quien nos ha ofendido.
• Oración: Sin oración, tanto el ayuno como la limosna no se sostendrían; caerían por su propio peso. En la oración, Dios va cambiando nuestro corazón, lo hace más limpio, más comprensivo, más generoso. La oración es generadora de amor e induce a la conversión interior.
Fuente: diarionorte.com
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