hace 1 año - SALUD-VIDA
Tiempo de lectura: 2 minutos, 48 segundos14 de Septiembre, 2024- Tras las disposiciones de la ANMAT -Fuerte advertencia de la Sociedad Argentina de Gastroenterología al gobierno. Los profesionales reprocharon la decisión de incluir a los "inhibidores de la bomba de protones" (omeprazol y otros) dentro de los productos de venta libre
Las principales asociaciones de gastroenterología del país expresaron su preocupación en respuesta a la reciente disposición de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT), la cual permite la venta libre de los inhibidores de la bomba de protones (IBP), medicamentos comúnmente utilizados para tratar síntomas como el reflujo gastroesofágico y la dispepsia.
La Sociedad Argentina de Gastroenterología (SAGE), la Federación Argentina de Gastroenterología (FAGE) y la Federación Argentina de Asociaciones de Endoscopia Digestiva (FAAED), han emitido un comunicado conjunto en el que advierten sobre los riesgos que esta medida podría implicar para la salud pública, alertando sobre el creciente peligro de la automedicación y sus consecuencias.
En el comunicado, los especialistas subrayan que la automedicación, una práctica cada vez más común, puede enmascarar síntomas graves, retrasando así el diagnóstico de afecciones potencialmente mortales como el cáncer de esófago o estómago, cuyas tasas han aumentado en los últimos años a nivel mundial y también en la Argentina.
Los gastroenterólogos hacen énfasis en que síntomas como el reflujo persistente, la plenitud postprandial tras ingerir pequeñas cantidades de comida, el dolor abdominal recurrente y la pérdida inexplicada de peso no deben ser subestimados, ya que podrían ser signos de enfermedades serias.
Según los profesionales, muchas personas optan por adquirir medicamentos de venta libre en lugar de consultar a un médico, lo que puede tener graves consecuencias. Si bien los inhibidores de la bomba de protones son efectivos para tratar síntomas leves de acidez o reflujo, su uso prolongado sin la debida supervisión médica puede acarrear efectos secundarios negativos, empeorando la salud de los pacientes en lugar de mejorarla.

Ante este escenario, las tres entidades médicas instan a la población a no ignorar los síntomas y a acudir a profesionales capacitados para recibir un diagnóstico adecuado. También apelan a los farmacéuticos y médicos generales para que eduquen a los pacientes sobre los riesgos de la automedicación y subrayen la importancia de una evaluación médica correcta.
"La educación y la prevención son claves en la lucha contra las enfermedades digestivas graves, que en muchos casos pueden evitarse con un diagnóstico y tratamiento oportunos", resaltó el doctor Marcelo Thomé, presidente de SAGE.
Los especialistas reconocen que los inhibidores de la bomba de protones son medicamentos útiles, pero su venta sin receta médica podría incrementar el mal uso, alimentando una falsa sensación de seguridad entre quienes los consumen.
La disposición DI-2024-8227-APN-ANMAT#MS, que otorga a los IBP el estatus de venta libre, abrió el debate sobre las políticas de regulación de medicamentos en la Argentina. Los gastroenterólogos afirman que la facilidad con la que los pacientes acceden a estos fármacos sin una adecuada evaluación médica aumenta el riesgo de complicaciones de salud, y piden que se tomen medidas para evitar el abuso de su uso.
El comunicado de SAGE, FAGE y FAAED es un recordatorio de que la automedicación, aunque muchas veces vista como una solución rápida a malestares comunes, puede tener consecuencias serias para la salud. Los especialistas instan a la población a ser responsables y a consultar a un médico ante la aparición de síntomas digestivos persistentes.
El llamado final de los profesionales es claro: si bien los medicamentos de venta libre pueden ofrecer alivio, no son una solución definitiva ni un reemplazo para una atención médica de calidad.
Fuente: diarionorte.com
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