hace 3 años - POLICIALES
Tiempo de lectura: 1 minuto, 54 segundos06/03/2023 - 00:27 Policiales
"Más vale que no me vayas a denunciar. No vas a llegar a hacerlo porque en cualquier momento te mato. Te mueres...", advirtió implacable un individuo de 37 años, tras estrellar contra la puerta a su madre de 72, en el Bº Independencia.
El escándalo alteró la paz, pero no era nuevo en la vida de la víctima. Sin proponérselo, la mujer se vio forzada a denunciar a su propio hijo en la Comisaría Nº 16 del Menor y la Mujer. La pobre víctima carga sobre sus espaldas el impiadoso paso del tiempo, dos ACV, varias enfermedades crónicas y un bastón en que sostiene un cuerpo reticente en rendirse y que entrega día a día un esfuercito más.
La crónica policial destaca que este fin de semana la progenitora se fue a dormir. Antes, prodigó un mimo al hijo. Elaboró comida y se la dejó arriba de la mesa, en un plato y cubierto por otro recipiente. Al arribar, el sujeto se puso más loco de lo habitual, destrozó cuanto objeto encontró a su paso. A su vez, la comida la estampó contra la pared e hizo añicos el sacrificio de su madre.
"Culto" a la sinrazón
Lo que vino después fue el sinsabor de la decepción, falta de respeto y el rostro decadente de un hombre preso de todo tipo de excesos y adicciones, según lo precisó su progenitora. La mujer le pidió que dejara de romperle la vajilla y el individuo le devolvió más insultos. No conforme, se encerró en su habitación y estrelló la puerta en el pecho de su madre, lanzándola contra el piso.
Entre aturdida e impotente, la señora intentó ponerse de pie, sin lograrlo. Mientras remaba para pararse, el hijo la conminó a cerrar la boca o bien lo pasaría peor. "No abras la boca porque te voy a matar", fue la no tan vedada amenaza.
Después, se encerró y dejó a su madre sola, sollozante, sin lograr articular palabra. ¿Para qué? Todo había sido dicho con la ira y violencia de su hijo.
Sobrevino la denuncia y la fiscal Andrea Juárez priorizó la causa, por la magnitud de la violencia y una víctima relegada a un papel intrascendente ante su notoria disminución física.
De inmediato, Juárez pidió la detención del hijo violento y le fue concedida en menos de 30 minutos. El sujeto fue cargado el sábado a un patrullero y alojado en un centro de seguridad. Ya recuperó la cordura y tiene en claro que sus pecados no pasarán inadvertidos en la Justicia. La fiscal lo indagará hoy o mañana. Después, a enfrentar un proceso que se perfila muy cuesta arriba.
Fuente y foto: diariopanorama.com
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