hace 3 años - SALUD-VIDA
Tiempo de lectura: 6 minutos, 34 segundosExplicó cómo se puede mejorar la vida sexual y señaló cuáles son las principales afecciones sexuales en la actualidad y cómo la pandemia de Covid modificó el hábito sexual de los argentinos.
11/10/2022 - 19:23 Santiago
Tener una sexualidad plena y saludable en una pareja, parte de un principio básico que es el autoconocimiento: saber reconocer cuáles los deseos propios, qué le gusta a una persona y qué no y acordar todo dentro de la pareja.
Así lo sostuvo a EL LIBERAL, el Dr. Francisco Viola, médico, doctor en Psicología y experto en sexología. En su despacho en San Miguel de Tucumán, en la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Tucumán, donde es profesor en la materia, concedió una entrevista reveladora sobre los aspectos importantes a tener en cuenta para gozar de manera “positiva” y saludable el sexo, que además, remarcó, es un “aliciente” para el amor en una pareja.
También señaló cuáles son las principales afecciones sexuales en la actualidad y cómo la pandemia de Covid modificó la vida sexual de los argentinos.
Remarcó que es por eso que desde las Ciencias Médicas, tanto la Medicina como Psicología, trabajan actualmente para atender las problemáticas que atentan contra esta vida sexual saludable y placentera en una pareja, o en el propio individuo.
¿Qué aspectos se deben tener en cuenta para mantener una sexualidad saludable?
-“Cuando uno piensa en la salud sexual, tiene que pensarla siempre de manera integral a la persona. Es necesario que estemos primero, bien físicamente, hacer los controles de salud, siempre es importante eso para todo. En segundo lugar, tenemos que pensar que el ser humano siempre es integral; tiene que ver con sentirte bien corporalmente y a nivel de la psiquis, lo mental. Y también la parte de la sociedad: es cómo funcionamos socialmente. Una persona sexualmente saludable es aquella que puede llevar a cabo relaciones interpersonales saludables, es decir que no esté en ninguna situación de violencia. Segundo, que puede comunicar lo que quiere, lo que desea a otra persona. Tercero, que puede consentir relaciones, actividades sexuales saludables con una persona con quien desee, siempre y cuando no exista ningún tipo de violencia. Para poder hacer eso, es importante saber que todo ser humano necesita tener una educación sexual. Segundo, que debe comprender que tiene derechos, que tiene que disfrutar y que puede demandar; y tercero, que debe hacerse controles médicos periódicos para evitar cualquier situación de enfermedad. Cuando hablamos de una sexualidad saludable, siempre tenemos que asociarla con la capacidad de comunicar. ¿Qué quiere decir? Poder decir lo que quiero, lo que necesito, poder expresar lo que deseo y negociar para poder conseguirlo, siempre hablando de una pareja.
-Una palabra clave es el consentimiento
-Totalmente. Y fíjese que el consentimiento nace en primer lugar de uno mismo, cuanto más uno más se conoce, más puede saber lo que le gusta y lo que no, lo que desea y lo que no, lo que lo pone incómodo y lo que no, porque el consentimiento nace de eso. Hacer lo que uno quiere y también lo que puede ir aprendiendo. Uno puede extender su mapa erótico permanentemente, pero para hacerlo tiene que conocerse. El autoconocimiento es esencial para poder vivir una salud sexual mucho más satisfactoria.
-¿La pandemia por Covid y la cuarentena, modificaron la sexualidad de los argentinos?
-Absolutamente. Se produjeron cambios muy bruscos, por distanciamiento, porque había personas que tenían pareja y que no, porque no sabían cómo actuar con esas parejas, porque hubo montón de situaciones de convivencias forzadas, de personas que tenían pausas en su vida cotidiana de pareja. Es por eso que en la pandemia afloraron muchas situaciones de violencia: apareció también una pandemia de violencia de género porque se manifestó mucho más. Y también nos dimos cuenta que un grupo de personas que estaban en pareja, en relación, aprovecharon ese espacio para crear una relación mucho más sólida porque se encontraron con la capacidad de gozar, porque se encontraron con la capacidad de gozar mucho más. La pandemia también produjo una venta muy grande de juguetes sexuales, o sea que las parejas también aprovecharon lo lúdico para disfrutar mucho más. En Medicina se suele hablar de que nunca hay enfermedades sino enfermos: bueno, aquí también. Podemos hacer un recuento general de muchas situaciones; cada persona lo vivió de un modo diferente y hay que ver cómo esa persona puede expandir mejor a la vida sexual que tuvo.
-¿Cuáles son las principales afecciones sexuales que dejó la pandemia y que continúan?
-En la pandemia hubo un aumento de casos de enfermedades de transmisión sexual. Argentina tuvo una situación particular porque han aumentado los casos de infecciones de transmisión sexual, motivado también porque bajó el uso del preservativo. En las relaciones sexuales hay dos situaciones que uno se tiene que preocupar mucho: los embarazados no deseados, y las infecciones de transmisión sexual. Con relación a lo primero, han aumentado la utilización de ciertas modalidades anticonceptivas, sobre todo lo que se conoce como implantes anticonceptivos que han disminuido la tasa de embarazos no deseados. Pero a la vez, han aumentado las relaciones sin utilización de preservativo, y esto ha motivado el aumento de tasas de enfermedades de contagio sexual. El otro punto que también aumentó dentro de los problemas sexuales, también tiene que ver con el aumento de situaciones de violencia en las parejas, que es un problema grave que hay que fomentar la denuncia y tratar de resolver las cosas. Y dentro de las patologías sexuales, concretamente lo que es la función sexual, han aumentado dos situaciones problemáticas. Uno los casos es la disfunción eréctil en las persona, que hoy tienen solución. Y también, la falta de deseo, ante las parejas convivientes que se han encontrado con que estando todo el tiempo juntos, no se han preocupado por fomentar la atracción sexual entre ellos y ello ha producido una caída del deseo, y lo que es importante es que eso también se puede trabajar y tiene solución.
-En términos de relaciones humanas: ¿amor y sexo es lo mismo o hay que diferenciar?
-Todos sabemos que el sexo es una actividad que nos puede tocar mucho o poco, con lo que tiene que ver con las relaciones sexuales. El amor tiene que ver con los afectos, con cómo construimos una relación. Algunas personas a eso le dan un
valor muy importante, y está bien que sea así. El sexo es una actividad que tenemos con alguien o con nosotros mismos para poder conseguir placer a través de nuestros deseos. El amor tiene que ver con vínculos donde también está el sexo. Particularmente he encontrado que muchas personas que tienen una relación amorosa y que aparte de eso, la complementan con relaciones sexuales positivas, pueden disfrutar aún más del sexo. El sexo vendría a ser también, un aliciente muy importante para el amor.
-¿En qué casos o en cuáles momentos o circunstancias se debe consultar con un sexólogo?
-Todavía tenemos un problema con el tema de la consulta. Hoy se habla mucho de sexo, porque los medios se han encargado de divulgar el tema o de facilitar que muchos puedan hablar. Pero todavía tenemos limitaciones las personas a nivel interpersonal, porque no es lo mismo hablar de sexo cuando no está dirigida a nadie que cuando hablo con alguien. No por nada, muchas parejas que están bien constituidas, todavía tienen dificultad para contarse su fantasía sexual, para poder enriquecer su vida sexual. No es lo mismo decirle a cualquiera que decirle a la persona con quien convivimos, curiosamente y paradójicamente. Nos cuesta bastante hablar de sexo con quien debemos hablar, con nuestra pareja. Eso por un lado, y encima, cuando hay un problema relacionado con la vida sexual, tenemos todavía cierta reticencia a consultar con alguien para no tener que contar lo que nos pasa, a otra persona. ¿Cuándo deberíamos consultar a un sexólogo o a un profesional de la salud? Cuando sentimos que nuestra vida sexual no es satisfactoria, para uno. Cuando sentimos que nuestra vida sexual era buena y ahora está pasando por una situación problemática. Cuando sentimos que no gozamos lo suficiente dentro de lo que nosotros imaginamos. Y en último lugar, cuando sentimos que no somos capaces de hacer lo que deseamos hacer.
Tips para una vida sexual plena y saludable
“Muchas parejas bien constituidas, todavía tienen dificultad para contarse su fantasía sexual, para poder enriquecer su vida sexual. Tenemos que hablar de sexo con nuestra pareja”.
“Una persona sexualmente saludable es aquella que puede llevar a cabo relaciones interpersonales saludables, es decir que no esté en ninguna situación de violencia”.
“Muchas personas que tienen una relación amorosa, la complementan con relaciones sexuales positivas, y pueden disfrutar aún más del sexo”.
“El autoconocimiento es esencial para poder vivir una salud sexual mucho más satisfactoria: que le gusta a una persona y lo que no, lo que desea y lo que no, lo que lo pone incómodo y lo que no”.
“Cuando hablamos de una sexualidad saludable, tenemos que asociarla con la capacidad de comunicar. Poder decir lo que quiero, lo que necesito, expresar lo que deseo y negociar para poder conseguirlo”.
Fuente y foto: EL LIBERAL
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