hace 8 años - INTERNACIONALES
Tiempo de lectura: 1 minuto, 16 segundosAllí encontrará a la perseguida minoría rohinyá de Birmania.
El Papa llegó esta mañana a Dacca, capital de Bangladesh, uno de los países más pobres del mundo con 160 millones de habitantes y la presencia de solo 380 mil católicos, desde la ex Birmania, donde a partir del lunes tuvo una primera etapa compleja, difícil, de su gira asiática que concluirá el sábado, debido a las agudas tensiones en el país con una mayoria budista del 90% por la peor crisis humanitaria de los últimos tiempos en Asia, que se desató en agosto. Los militares, apoyados por milicias budistas, realizaron una limpieza étnica “de manual”, según las Naciones Unidas, contra la minoría musulmana de los rohinyá, con centenares de muertos, una enorme devastación en el oeste del país y la huída hacia Bangladesh de 700 mil personas, casi la mitad de la etnia bengalí residente en territorio birmano.
El Papa recibirá mañana a una delegación de los rohinyás, distribuidos en condiciones infrahumanas de miseria absoluta en campamentos asistidos por las Naciones Unidas y grupos humanitarios, que le reprochan en Birmania haber cedido a las presiones de los militares y del proprio gobierno de la premio Nobel San Suu Kyi, de no nombrar ni encontrarse con rohinyás durante su estadía de tres días, que concluyó esta mañana.
Antes de viajar, el Papa ofició una misa para los jóvenes católicos birmanos en la catedral de Santa María, en Rangún, la vieja capital, donde ayer se reunió con los 22 obispos birmanos. En su homilía Francisco dijo a los jóvenes que “no tengan miedo de hacer oír su voz”. “No tengan miedo de montar un escándalo, de hacer preguntas que hagan pensar a la gente; háganse oír”, les dijo.
30-11-17. Fuente y Foto. Diariopanorama.com
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