hace 2 horas - NACIONALES
Tiempo de lectura: 1 minuto, 58 segundos25 de Marzo, 2026-Maximiliano Zalazar, delegado de una de las plantas en conflicto, denunció una maniobra de vaciamiento y ataque a los trabajadores.
Zalazar manifestó que el conflicto en Granja Tres Arroyos "expone un ataque directo a los trabajadores" en el marco de una crisis que se agrava cada día. Zalazar, delegado de la planta de Gualeguaychú, denunció una maniobra de vaciamiento por parte de la empresa, que primero propuso pagar salarios en cinco cuotas y luego anunció que no pagaría. Debido a ello, los trabajadores iniciaron un paro.
El 16 de marzo, la patronal intentó quebrar la huelga pagando solo a los trabajadores quincenales para incentivar la vuelta a la producción, mientras mantenía la deuda con el resto. Sin embargo, los trabajadores sostuvieron la medida durante cuatro días más, exigiendo el pago total y el reconocimiento de los días de paro.
Pese a las severas presiones que implica la contrarreforma laboral sancionada por el Gobierno, los trabajadores mantuvieron su posición: sin salario no hay producción. Finalmente, regresaron a sus puestos en condiciones de disconformidad, obligados por la situación económica, pero en estado de alerta.
"La crisis de la empresa no es nueva, sino resultado de un proceso de deterioro prolongado", cuenta Zalazar. "No obstante, el contexto actual le da un nuevo impulso. El alineamiento del gobierno argentino con EEUU y el acuerdo comercial reciente introducen cambios decisivos".
En particular, el compromiso de abrir el mercado local a la importación de aves de corral estadounidenses en el plazo de un año agrava la situación. La empresa no es víctima de la apertura, sino que "utiliza el escenario para descargar la crisis sobre nosotros, reestructurar sus plantas y avanzar sobre nuestras condiciones laborales".
Este acuerdo también se inscribe en una disputa internacional más amplia. El gobierno argentino se compromete a alinearse con EEUU en políticas comerciales y de inversión, lo que implica restricciones indirectas sobre otros mercados, como China. En este marco, sectores empresariales locales aceptan este disciplinamiento, adaptando sus estructuras para integrarse a una lógica dominada por intereses externos.
"Para nosotros, el objetivo no es sostener a la patronal, que busca respaldo en el capital financiero, sino defender nuestras fuentes de trabajo", dice Zalazar. "Es una lucha en defensa de los intereses colectivos frente a la concentración económica".
Entre las medidas que analizan los trabajadores de esta empresa y de otras que enfrentan situaciones similares, está la de reclamar la expropiación de empresas que despidan o cierren y el control obrero de la producción. La situación de Granja Tres Arroyos es parte de una crisis más amplia, por lo que "Nos planteamos la necesidad de unificar las luchas y avanzar en acciones colectivas de mayor alcance", afirmó.
25-03-26 Fuente: diarionorte.com
Powered by TURADIOINFO.COM