hace 1 año - NACIONALES
Tiempo de lectura: 2 minutos, 27 segundos24 de Agosto, 2024- Tarifas-A pesar de la fuerte suba de tarifas, aún falta mucho más.
El Gobierno ha mejorado las cuentas públicas mediante un fuerte recorte en los subsidios, reduciendo el gasto en un 40% en términos reales. Sin embargo, aún planea seguir ajustando los precios relativos, eliminando subvenciones en las facturas de los servicios. Estas decisiones responden al objetivo principal del presidente Javier Milei de reducir la inflación disminuyendo el consumo y elevando los precios.
Según un informe del Observatorio de Tarifas y Subsidios del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP, UBA, Conicet), desde diciembre de 2023, el costo de la canasta total ha aumentado un 380%, impulsado por los incrementos en las tarifas de transporte (enero y febrero), energía eléctrica (febrero, junio y agosto), gas natural (abril, junio y agosto) y agua (abril, julio y agosto).
El mayor incremento se registró en la tarifa de gas natural, con un alza del 1.132% respecto a diciembre de 2023. El transporte aumentó un 484%, el agua un 267% y la energía eléctrica un 204%.
Una de las claves de la mejora en las cuentas públicas y el superávit fiscal ha sido la reducción de los subsidios económicos en agua, energía y transporte. Hasta julio, el crecimiento acumulado de estos subsidios fue del 126% en comparación con el mismo período del año anterior. Sin embargo, descontando la inflación, esto representa una disminución del 40% en términos reales. Las mayores caídas se registraron en agua (-69%), transporte (-41%) y energía (-40%).
A pesar de los aumentos en las tarifas y la reducción de subsidios, el Estado sigue cubriendo una parte de las tarifas domiciliarias. En promedio, el 44% de los costos de los servicios públicos es cubierto por el Estado, aunque este porcentaje varía según el servicio.
En el caso de la electricidad, con los nuevos precios mayoristas fijados por la Secretaría de Energía a partir de agosto, el 43% del costo es asumido por los usuarios a través de las tarifas, mientras que el 57% restante es cubierto por el Estado, según el IIEP. Este porcentaje varía según el poder adquisitivo de los hogares: los de menores ingresos (nivel 2, N2) pagan el 24% del costo de generación, mientras que los de mayores ingresos (nivel 1, N1) cubren el 86%, por lo que aún reciben subsidios. Las empresas industriales y comerciales también se encuentran en una situación similar a la de los hogares N1.
En cuanto al gas, la intervención estatal es aún mayor. Con los nuevos precios del gas PIST, los usuarios residenciales pagan el 30% del costo, mientras que el 70% restante es cubierto por el Estado. Los hogares N2 abonan el 20% de su factura, mientras que los N1 pagan el 55%, con el resto subsidiado.
En el caso del agua, las familias ya no reciben subsidios y cubren el 100% del costo. Durante los meses en que Caputo decidió frenar los aumentos en electricidad y gas, los incrementos previstos para el agua se mantuvieron, lo que explica por qué Aysa ha registrado la mayor reducción en los subsidios, con un 69% en términos reales.
En cuanto al transporte, la cobertura promedio de los costos es del 25%, según estimaciones del IIEP. Con los aumentos, el pasaje mínimo de colectivo en el AMBA subió a $371, aunque el costo técnico es de $1.132. En otras ciudades principales del país, el boleto promedio es aún más alto, llegando a $823.
Fuente: diarionorte.com
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