hace 1 año - SALUD-VIDA
Tiempo de lectura: 3 minutos, 34 segundos4 de Abril, 2024- Puede ayudar a prevenir infartos y accidentes cerebrovasculares-Médicos recomiendan consumirlo en nuestra dieta habitual, aunque su precio lo aleja de la mesa de los argentinos.
Adoptar hábitos saludables, una dieta balanceada y realizar ejercicio físico son consejos se repiten, casi como un mantra, en cada consulta médica. Pero lejos de ser una suposición, los estudios científicos avanzan y van dando evidencia sobre los beneficios de estas recomendaciones que brindan los profesionales de la salud.
En ese contexto y poniendo en foco estrictamente lo relacionado con la alimentación, recientemente, tomando como base la llamada Dieta Mediterránea, se estudiaron los beneficios del aceite de oliva extra virgen, un producto que en nuestro país tiene origen principalmente en San Juan, Catamarca, La Rioja y Mendoza.
El doctor Gustavo Alcalá, médico cardiólogo y miembro de la Federación Argentina de Cardiología (FAC), comentó el reciente estudio CordioPrev, que mereció un premio del Colegio de Médicos de Córdoba, en el cual se estudió la diferencia entre dos grupos de individuos, de los cuales uno mantuvo una dieta relativamente baja en grasa y rica en hidratos de carbono complejos, mientras el resto siguió un modelo de alimentación basado en la dieta de tipo mediterránea.
"Los hallazgos de este estudio refuerzan la importancia que reviste la alimentación en los eventos cardiovasculares. Pero además demuestra los beneficios que tienen ciertos alimentos para la prevención de eventos graves como ser infarto agudo de miocardio, accidente cerebrovascular isquémico, revascularización; bypass, cateterismos, stents, isquemia de extremidades inferiores entre personas que ya han sufrido uno y que presentan manifestaciones clínicas de enfermedad cardiovascular o coronaria", dijo el especialista.
El aceite de oliva extra virgen es un producto que se encuentra presente en muchos hogares. Es rico en ácidos grasos monoinsaturados lo cual contribuye a bajar el colesterol LDL, llamado malo, y aumentar los niveles de colesterol HDL, denominado como bueno.
Uno de los puntos fuertes de este aceite es su contenido de vitamina E y polifenoles, "que colaboran a reducir el estrés oxidativo del cuerpo protegiendo a las células y previniendo enfermedades cardiovasculares", señala la doctora Natacha González, cardióloga y miembro de la FAC.
Por otra parte, el aceite de oliva es un antiinflamatorio.
De esta forma, los estudios concluyen que es un aliado que favorece la salud de los vasos sanguíneos reduciendo el riesgo de sufrir un evento cardiovascular.
Estas propiedades lo convierten en uno de los ingredientes fundamentales de la Dieta Mediterránea en la cual predominan el consumo de verduras, semillas, frutos secos y poca cantidad de proteínas animales como carne o pollo.
"El aceite de oliva se encuentra en la base de la pirámide de una alimentación saludable, es decir que debería estar presente todos los días en las comidas", señala Alcalá y recuerda que el próximo 11 de abril se desarrollará en San Juan el seminario "Aceites de oliva y salud", abierto a la comunidad, en donde destacados especialistas expondrán sobre la temática.
Algo que juega en contra de un mayor consumo popular del aceite de oliva en nuestro país es el elevado costo que tiene el producto, inalcanzable para muchísimas familias por el empobrecimiento de la población en los últimos quince o veinte años.
Mientras que una botella de aceite de girasol de 900 mililitros puede encontrarse hoy en las góndolas a un precio de entre 1500 a 2500 pesos, una botella de aceite de oliva extra virgen de medio litro no baja de los 7000, y siempre y cuando nos estemos refiriendo a una segunda marca en precio de oferta
Por otro lado, el sabor singular de este aceite muchas veces no es aceptado por el paladar del consumidor argentino, que se inclina más por aceites más clásicos, como el de girasol o los que son mezclas y tienen precios más accesibles.
¿Continúa siendo saludable si se lo utiliza para freír alimentos?
Se dice que el aceite de oliva sigue siendo saludable incluso cuando se utiliza para freír. E incluso que rinde más que otros aceites, como el mezcla o el de girasol, porque es más estable a altas temperaturas. Ese sería uno de los motivos por los que, a diferencia de otros aceites vegetales, el aceite de oliva no produce elementos tóxicos durante la cocción.

Además, por esa estabilidad, rinde más frituras que un aceite común antes de degradarse. Y como impregna muy poco los alimentos, se requiere menos cantidad para freír la misma cantidad de alimentos.
En definitiva, se puede freír con aceite de oliva cualquier alimento que normalmente freirías con aceite de girasol u otros aceites vegetales, incluidas las papas.
Fuente: diarionorte.com
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