hace 2 años - POLICIALES
Tiempo de lectura: 1 minuto, 53 segundosEl sospechoso sustrajo un rollo con 250 obleas. Es incierta la magnitud de la maniobra; asimismo, se desconoce si circulan en las calles vehículos con obleas truchas. Trama de una frustrada coartada.
18/06/2023 - 00:17 Policiales
Un empleado de la Casa del GNC fue detenido ayer por personal de la División Homicidios y Delitos Complejos, sospechado de pergeñar una maniobra defraudatoria al sustraer un rollo con 250 obleas capaz de redituarle más de $ 6.500.000 en el mercado negro.
Las estimaciones se barajaban anoche entre los investigadores, tras la detención de un empleado por requerimiento de la fiscal Celia Mussi, quien le atribuye cargos por "robo y daño informático", solamente por citar los dominantes en la incipiente investigación.
Los voceros confiaron que semanas atrás los propietarios del local, de calles Sáenz Peña y Sebastián Ábalos, fueron alertados por el sospechoso.
Efecto búmerangan
Todo se habría desencadenado con la aparente sustracción de un rollo de 250 obleas, cuyo valor genera escozor. Legalmente, una oblea cuesta hoy $ 5.000 para la renovación anual; la cifra asciende a $ 48.200 para una prueba hidráulica.
Las fuentes añadieron que el robo incluyó la "desaparición" de una impresora clave, vital para imprimir las cédulas que acompañan a toda oblea.
Puesto en perspectiva, el empleado habría obtenido una ganancia de casi $ 6.500.000 si lograba insertar en el mercado negro las 250 obleas con un valor estimado en $ 25.000.
Alertados, los dueños formalizaron la denuncia para informar después a Enargas, órgano contralor, con facultades para sacar de circulación a cualquier unidad que pudiese conducirse con las obleas sustraídas.
Sugestiva maniobra
Ni bien comenzaron a trabajar, los policías descubrieron incongruencias en el relato y en la mecánica del presunto robo y todas las sospechas se precipitaron sobre el propio empleado.
En menos de 72 horas, la fiscal obtuvo certeza de que en realidad fue el propio denunciante el ideólogo y artífice del ingenioso robo, cuya magnitud es potestad ahora de los expertos de la policía.
Doblegado por las pruebas, el empleado habría confesado al cierre. Ahora, la Fiscalía y los dueños de la Casa del GNC intentarán develar el tiempo de la actividad ilícita y que ha precedido a la extracción lisa y llana de un rollo con 250 obleas.
Intuyen un robo hormiga, pero también reconocen que si no estuviesen numerados los rollos y obleas es imposible detectar el volumen de vehículos que se movilizan por la ciudad con obleas truchas de $ 25.000.
El sospechoso anoche fue alojado en un organismo policial y Mussi proyecta recibirle la declaración de imputado entre el jueves y viernes venideros. Asimismo, la lógica prevé que el acusado se abstendrá de declarar.
Fuente y foto: diariopanorama.com
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