Por la falta de dólares, peligra el café de la mañana y el stock no alcanza para llegar al invierno

hace 3 años - ECONOMÍA

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Todo el café que se consume en Santiago y el país, se importa porque no hay producción nacional. Pero faltan dólares para los pagos a proveedores.


“No tenemos café suficiente para pasar el invierno. Como están planteadas las cosas hoy, hay café para 30 días más”. El que describe el escenario de la dramática situación en la que están los establecimientos que se dedican al tostado, fraccionado y distribución del café en el país es Víctor Durán, propietario de la fábrica IntiSan ubicada sobre la avenida Alsina. Por esta situación, la empresa tuvo que reducir la provisión de café a clientes de otras provincias y focalizarse en los locales. Además, obligó a cambiar condiciones comerciales con sus clientes.

“Esto nos es tá afectando de manera grave. El problema se agudizó desde mar zo, pero ya viene complicándose desde el final de la pandemia. Hay cupos para la compra del café, cupos de acuerdo con la historia de los últimos 5 años de la empresa, de forma tal que si se consumió una determinada cantidad de toneladas, el Banco Central no le habilita la compra de más de un 10% o sea que si se quiere evolucionar o vender un 15% no se puede, está limitado porque el cupo de compra es tá cubierto”, indicó Durán.

Pero, “ahora se desató una crisis y peligra la compra habitual por desabastecimiento de moneda extranjera por parte del Banco Central porque no tienen para responder a los pagos que nosotros como compradores de café le pagamos en moneda nacional al Banco Central. Entonces, el Central no tiene dólares para girarle a la gente de Brasil donde compramos el 80% o a los de Colombia donde compramos otro 10% y a Perú donde compramos otro 10%”. Puntualizó que “no hay producción de café en el país. Sí o sí hay que comprarlo afuera pero esto es histórico, siempre ha sido así porque en la Argentina nunca se ha producido café”.

Señaló que los que realizan el tostado, la molienda y el fraccionado de café, “somos una industria que importamos café crudo, lo tostamos, preparamos la mezcla de granos (blend), se muele y se envasa. Y no estamos pudiendo abastecer a nuestros clientes porque al no ser abastecidos nosotros, nos vamos manejando con nuestro stock, no peligra en nuestro caso la entrega pero nos vemos presionados por la situación a tener que solicitarle al cliente, que no se tome plazos para el pago de la mercadería porque la tenemos que pagar por adelantado para que analicen si nos la pueden mandar”.

Pago adelantado

Puntualizó que “tenemos que pagar por adelantado para que ellos ûel BCRA- analice según la demanda grupal de todo el país, si entramos en el cupo. Eso hace que nosotros tengamos que pagar por adelantado y molestarlo a nuestro cliente en exigirle el pago de contado de la mercadería que habitualmente, siempre se da alguna facilidad pero en este momento es imposible”.

Destacó que “es el peor momento en la historia del café en la Argentina y afecta a mano de obra, fuentes de trabajo, agrava la situación de precariedad laboral, agrava toda la cuestión socio industrial y económica de país”.

Durán señaló que en el caso de su empresa, “tenemos un stock pero como todos los stocks en el planeta, son limitados”.

En este punto, precisó que “no tenemos café suficiente para pasar el in vierno. No t enemos, na ‑ die del gremio de los cafeteros, después de acuerdo a la demanda que tenga cada uno podrá aguantar un mes más o un mes menos, nosotros Inti San SRL va a hacer todo lo posible para abastecer de alguna forma, pero esto también impacta en los precios, no solo en la presencia de café sino a qué precio vamos a tener el café”.

No obstante, lo más grave es que “peligra el abastecimiento de café para la temporada alta, lógicamente que uno como empresario no pierde el optimismo que nuestros dirigentes van a lograr una salida pero como están planteadas las cosas hoy hay café en la Argentina para 30 días más”. Sin embargo, ese plazo se puede acortar o estirar.

“Va a depender del clima, del consumo, porque en esta situación inflacionaria la gente redujo el consumo de café, estamos en una situación de recesión económica, donde ha bajado el consumo al 50% de años anteriores pero ni siquiera el que lo puede pagar lo va a poder consumir porque no va a haber. Está calculado para 30 días más el que menos venda, lo podrá extender a 45 días, e mejor administrador a 60 días y se terminó, si esto no se arregla en 30 días, en 60 días a lo sumo se acaba el café en la Argentina”.

10/04/2022 Fuente y foto:EL LIBERAL


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