Por un kilo de pescado de río se paga hasta 50 % más que por uno de mar

hace 4 años - ZONALES

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Hay comercios que venden el kilo de surubí a $1400, más de quinientos pe­sos por encima de lo que vale el filet de merluza sin espinas. 11 de Febrero, 2022


El precio de un kilogramo de surubí congelado alcanzaba los $1400 este miércoles en una conocida pescadería del centro de Resistencia. En el mismo local y con igual cantidad el filet de merluza sin espinas en la balanza el precio indicaba $950.

Antes de la actualización del valor para ese pescado de río el precio no estaba tan lejos: costaba $1200. Otro comercio del mismo rubro ubicado en la zona oeste de la ciudad vendía de la misma especie cortada en rodajas a $900 el kilo, igual que en la pescadería del centro.

La carne de surubí es una de las más apreciadas por las opciones de platos que ofrece.Foto: Archivo

DISTANCIA DE COSTOS

De acuerdo con datos que aportan pescadores y compradores en la zona próxima a la costa del río Paraná los precios se reducen a la mitad.

La carne de surubí sigue siendo la más costosa aunque con una distancia enorme con un local comercial. En la zona ribereña se paga $600 el kilo, y le sigue el dorado, que vale cien pesos menos. Entre los más económicos están el armado y el moncholo a $250 el kilo.

LAS EXPLICACIONES

¿Cómo se explica que una materia prima de un río próximo valga más que otra que proviene del mar, pasa por varios intermediarios y recorre más de mil kilómetros de distancia?

Una respuesta indiscutible es la escasez de piezas en medio de una bajante histórica del Paraná y que se prolonga en la región.

"No se está sacando pescado porque no hay" , afirma taxativa a NORTE Graciela Narváez. La referente de la agrupación Mujeres Canoeras sostiene que la bajante les causó muchos problemas a quienes pescan con fines de comercialización, utilizando red o espinel.

CASI DIEZ AÑOS

La organización compuesta por un pequeño grupo de ribereñas se originó en 2013 para pedir a las autoridades herramientas para trabajar.

Eran esposas de pescadores, que dependían de terceros y junto con sus compañeras hicieron visible la necesidad de contar con más recursos para ganar autonomía y organizarse colectivamente. De la formación original de siete canoeras hoy quedan cinco, y se sumaron otros hombres.

El trabajo social que realizan incluye difundir la cultura ribereña y desarrollar un proyecto de arte que recicla buena parte de los materiales que arrastra el mismo Paraná hasta la costa. 

Fuente y foto: diarionorte.com



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