“Si él me encuentra sola en la calle me va a matar”, le dijo Claudia Giménez a su abogada en agosto

hace 5 años - POLICIALES

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El femicida tenía prohibición de acercamiento y medidas restrictivas impuestas por Fiscalía ante las denuncias por amenazas recibidas por la víctima.


Las horas transcurren y con ellas se conocen datos aberrantes respecto del brutal femicidio del barrio Gorrini, donde Claudia Giménez (36) fue asesinada de múltiples cuchillazos a manos de su ex pareja, Marcelo De Pablo (47), con quien tenía siete hijos.

Los detalles del repudiable hecho aún generan conmoción. Allegados a la familia de la víctima sostienen que Claudia nunca quedaba sola por temor a las agresiones del incalificable sujeto, quien tenía dos denuncias por violencia de género y por amenazas, lo que le valió la prohibición de acercamiento impuesta por la Fiscalía.

“Doctora, si él me encuentra sola en la calle, él me va a matar”, fueron las palabras de Claudia a la abogada de la familia, Dra. María del Valle Rodríguez a quien habían contactado para mediar en la causa civil por la cuota alimentaria, a mediados de agosto.

La letrada habló en exclusiva con EL LIBERAL e indicó que Claudia -quien fue ultimada a cuchillazos en su casa, delante de sus dos hijos menores- era una mujer muy sumisa que tenía “mucho miedo de su ex”.

“Ella, cansada de la violencia física, decidió abandonar la casa donde convivían en el Tramo 16. Era una mujer que no quería conflicto con nadie, solo quería vivir en paz”, expresó la funcionaria, que ayer se constituyó como querellante particular en la causa por el femicidio.

La Dra. Rodríguez expresó que si bien no intervino en ninguna de las dos causas por violencia de género que Claudia tenía en contra de su ex pareja, estaba al tanto de los hechos, ya que tenía un estrecho vínculo con sus hijos.

“Los hijos siempre me decían que no podían dejar sola a su mamá porque su papá la iba a matar. Los episodios de violencia durante la convivencia fueron constantes. Él (por De Pablo) le decía que la iba a degollar. Las amenazas de muerte era constantes”, expresó.

Según manifestó la abogada el maltrato que Claudia no solo era físico sino también “psicológico y económico. La decía que era una inútil, una infeliz, la trataba de tonta”, expresó.

Además sostuvo que a pesar de las medidas de prohibición de acercamiento que existía a favor de la víctima, “él la hostigaba permanentemente. La llamaba de números de teléfonos distintos y la amenazaba. También llamaba a sus hijos para comunicarse con ella”, manifestó. Ante este panorama, los fiscales habían endurecido las medidas restrictivas.

La Dra. Rodríguez reveló que según los dichos de los hijos de Claudia, su padre era un sujeto “violento, celoso, manipulador, por lo que ellos deciden traerla a la casa del barrio Gorrini, por temor a la muerte”.

Sostuvo que los hijos se organizaban para que no quedara nunca sola. “Ellos todo el tiempo cuidaban a su madre. No la dejaban sola nunca y a pesar de que tres de ellos tenían su familia, todos se juntaban a desayunar a las 6 de la mañana”, reveló.

“Sus hijos mayores -que vivían con ella- el día del femicidio habían salido a acondicionar un local donde iban a poner un comercio. Uno de ellos me decía Dra. Si yo me quedaba en casa él (por su padre) no la iba a matar, yo no lo iba a dejar entrar”, continuó la letrada.

La abogada -quien se constituyó ayer como querellante- expresó que “vamos a ir hasta las últimas consecuencia. Vamos a pedir la pena máxima contra este sujeto que siempre lo único que hizo fue daño a su familia”.

Los hijos de Claudia -acompañados solo por sus familiares maternos- retiraron el cadáver cerca del mediodía de ayer, y lo sepultaron horas más tarde en la necrópolis bandeña.

Mientras tanto la Unidad Fiscal de Violencia de Género e Intrafamiliar de La Banda -a cargo de la Dra. Ximena Jerez- continúa con las averiguaciones y aguarda los resultados de la autopsia, que develarán la brutalidad ejercida por el asesino.

Además en los próximos días ordenará la apertura de los teléfonos celulares secuestrados, tanto de la víctima como del femicida, para extraer información y determinar si la mujer era amenazada por el acusado, a pesar de la medida cautelar que existía en su contra.

Se supo también que el sujeto será indagado el lunes, acusado de homicidio calificado agravado por el vínculo, mediando la violencia de género. l

Hipótesis: sacó plata de la casa y le dio “directivas” a su madre

Tal como se publicó en la edición de ayer, según las averiguaciones de la policía, De Pablo llegó a la casa de su ex en su Ford Ranger y la dejó estacionada con el motor en marcha. Ingresó por un pasillo lateral donde la sorprendió y la comenzó a insultar. Allí se generó la agresión. La llevó hasta la cocina -ingresando por la puerta trasera-, tomó un cuchillo y la atacó en reiteradas oportunidades. Tras el ataque, el femicida huyó por el mismo lugar donde ingresó. Según los investigadores de la División Homicidios se trasladó hasta su casa en el Tramo 16, allí se lavó y se cambió.La abogada de la familia sostiene que el acusado podría haber planeado todo. “Dejó el rodado encendido, sabía que sus hijos mayores no estaban. Además, él merodeaba la casa constantemente. Sospechamos que ese día los estuvo vigilando”, indicó la abogada. Las sospechas de la querella coincidirían con la hipótesis de la Fiscalía. Lo más sorprendente del hecho es que según manifestó la Dra. Rodríguez, antes de huir al monte De Pablo —quien trabajaba como repartidor de verduras— sacó aproximadamente un millón de pesos, se los entregó a su madre, quien reside al frente. Además le ordenó que junto a sus hermanos desvalijaran la casa antes de que llegue la policía. Tras las “directivas” se fugó.Según se supo, en la casa saqueada se encontraba la camioneta con la verdura lista para hacer el reparto. Fue detenido pasadas las 15 en una zona monutosa, dentro del rodado. l

Tal como se publicó en la edición de ayer, según las averiguaciones de la policía, De Pablo llegó a la casa de su ex en su Ford Ranger y la dejó estacionada con el motor en marcha.

Ingresó por un pasillo lateral donde la sorprendió y la comenzó a insultar. Allí se generó la agresión. La llevó hasta la cocina -ingresando por la puerta trasera-, tomó un cuchillo y la atacó en reiteradas oportunidades.

Tras el ataque, el femicida huyó por el mismo lugar donde ingresó. Según los investigadores de la División Homicidios se trasladó hasta su casa en el Tramo 16, allí se lavó y se cambió.

La abogada de la familia sostiene que el acusado podría haber planeado todo. “Dejó el rodado encendido, sabía que sus hijos mayores no estaban. Además, él merodeaba la casa constantemente. Sospechamos que ese día los estuvo vigilando”, indicó la abogada. Las sospechas de la querella coincidirían con la hipótesis de la Fiscalía.

Lo más sorprendente del hecho es que según manifestó la Dra. Rodríguez, antes de huir al monte De Pablo —quien trabajaba como repartidor de verduras— sacó aproximadamente un millón de pesos, se los entregó a su madre, quien reside al frente. Además le ordenó que junto a sus hermanos desvalijaran la casa antes de que llegue la policía. Tras las “directivas” se fugó.

Según se supo, en la casa saqueada se encontraba la camioneta con la verdura lista para hacer el reparto. Fue detenido pasadas las 15 en una zona monutosa, dentro del rodado. 

“Si no sos mía, no sos  de nadie”, dijo el asesino

Si bien hasta el momento no hay confirmación oficial sobre detalles de los gritos del femicidia a la víctima, previo a que la atacara con yb cuchillo, los hijos de Claudia habrían expresado que su padre, dijo: “Si no sos mía no sos de nadie”, mientras se encontraba en la casa.

Durante la jornada de ayer -cerca de las 15- el imputado fue dado de alta, ya que estaba internado por las lesiones que tenía en la espalda, y fue trasladado al Liceo Policial donde le realizaron un hisopado por Covid-19. 

Según se supo, durante su traslado se mantuvo serio, como sin remordimiento y lo único que habría alcanzado a decir a los uniformados es que “no recuerda qué pasó”. l

“Mi papá mató a mi mamá, mi papá la mató” 

Si bien la Dra. Ximena Jerez escuchará el relato de los hijos de la pareja -testigos presenciales de la tragedia- a través de Cámara Gesell se supo que el niño de cuatro años ante el sangriento ataque se escondió en una de las habitaciones. 

El pequeño, al ver cómo su madre era asesinada por su padre, y cómo su hermana -de 16 años- peleaba por defenderla, se encerró en un lugar de la casa. 

Una vez que su madre fue trasladada por sus hermanos al CIS Banda, donde llegó sin vida, el menor salió a pedir ayuda y mientras repetía: “Mi papá mató a mi mamá, mi papá mató a mi mamá...”, se descompensó. 

Los vecinos lo asistieron de inmediato y lo trasladaron a otro domicilio para contenerlo. 

La Fiscalía solicitó la intervención de la Subnaf para que asistiera a los menores. l

La adolescente pidió ayuda a sus hermanos 

Cuando la adolescente escuchó la discusión entre sus padres no dudó en salir en defensa de su mamá.

Si bien ella no dijo ante las autoridades judiciales que lesionó a su padre, se presume que fue ella quien lo atacó con un cuchillo por la espalda para impedir lo que ya era casi imposible: el asesinato.

Desesperada al ver a su madre ensangrentada llamó a sus hermanos. Los dos jóvenes llegaron al lugar y al ver que la ambulancia que habían pedido no llegaba decidieron subirla a un colchón y trasladarla al nosocomio bandeño en una de sus camionetas.

Lamentablemente la mujer arribó al centro de salud sin vida. l

02/10/2020 Fuente y foto:EL LIBERAL


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