hace 5 años - EDUCATIVAS
Tiempo de lectura: 4 minutos, 43 segundos#UN PARTICULAR DÍA DEL MAESTRO
La nueva modalidad virtual les insume un mayor tiempo que antes de la pandemia, para atender a sus alumnos. Aseguran que, para poder aprender, la relación con “el maestro y la escuela son irreemplazables”.
Los maestros santiagueños coinciden en que el desafío histórico que viven al educar a distancia durante el aislamiento por la pandemia de coronavirus, servirá para revalorizar el rol del docente y que la educación sea prioritaria, así como la conectividad que permitió a escuelas rurales y de parajes alejados no perder el ciclo lectivo.
Lourdes Leiva:“Quiero festejar con los papás y mis alumnitos”
Soy docente de sala nucleada del Jardín Nº 125 “Mi florcita” de Barranca Colorada, departamento San Martín. Está constituida por once niños, tres de 3 años, y el resto de 4. Sólo nueve se encuentran dentro del grupo de Whatsapp, con el que estamos conectados con sus padres para llevar de la mejor manera, esta modalidad de trabajo reinante.
Debo destacar que si bien el grupo de trabajo para con los padres está constituido por nueve familias, aproximadamente más de la mitad de ellos estaba trabajando desde marzo, cuando todo esto comenzó. Sin embargo, hoy en día, no llega a enviar las actividades ni siquiera la mitad de los alumnos.
A partir de las nueve, todos los días les envío actividades: canciones, cuentos, videos explicativos, etc. Luego, las mamás envían los trabajitos de los niños, mediante fotos y videos. Allí se ve plasmado el entusiasmo por parte de los pequeños, así como también el compromiso y responsabilidad de los padres.
No quiero dejar de mencionar que, pese a que las familias del lugar conforman una comunidad humilde, con muchas carencias, brindan lo mejor de sí para que con su “seño” los niños puedan aprender.
Agradezco a la Nación, ya que envió a todos los papás las cartillas de trabajo para que juntos podamos ayudar a los niños.
Este día es muy especial para nosotros los docentes, nunca lo vivimos de esta manera. Pero se me ocurre celebrar a distancia con esos papás, mamás y alumnitos que día a día hacen que sea más llevadera esta profesión que elegí y que tanto amo.
Lorena de Marco: “Nos refugiamos lejos del amor de los niños”
Esta nueva modalidad que nos ha tomado tan de sorpresa, nos permitió descubrir una forma de trabajar distinta en muchos aspectos, tanto desde lo pedagógico como de lo administrativo y, sobre todo, desde lo emocional.
La virtualidad hace que día a día aprendamos cosas nuevas junto a los alumnos y sus familias, claro está, que cuesta mucho de ambas partes, pero con el pasar de los días vamos reorganizando nuestras actividades para llegar a cada hogar y compartir a la distancia aprendizajes significativos para todos.
Aporte
Y todo esto en el contexto de mantener el aporte a la educación de nuestros alumnos, pero al mismo tiempo, rogando que esta situación pase pronto y podamos reencontrarnos en nuestro espacio habitual que no es otro que la escuela.
Sin dudas, la celebración de este año será muy distinta, como todo lo que acontece en el ámbito educativo prácticamente desde el inicio del ciclo lectivo.
A los docentes nos queda refugiarnos en el afecto de nuestra familia, lejos del amor de los niños, implorando volver a la normalidad lo antes posible.
En este que es nuestro día, no tendremos reuniones ni brindis ni ningún otro encuentro social, pero deseamos y pediremos para que el mundo de la educación vuelva a tomar su cauce lo más pronto posible, por el bien de todos, en especial de nuestros alumnos.
Lorena De Marco es docente del colegio privado Ciudad de Beltrán.
Maribela Alcalde: “Esto pasará y sólo será un mal recuerdo”
Esta nueva etapa nos dejó nuevas experiencias y enseñanzas, sin dudas, porque todo lo nuevo representa un desafío y por lo tanto un aprendizaje.
En este momento tan especial por el que pasamos y que jamás lo esperamos, los docentes estamos experimentando sentimientos encontrados.
Porque se mezclaron los lógicos sentimientos de tristeza por lo que está sucediendo con esta enfermedad desconocida, y de alegría por recibir muestras de cariño de nuestros alumnos, manifestando que nos extrañan. Y eso es algo que nos llega de verdad.
Lo desconocido
Fue distinto trabajar con nuestros compañeros a través de la virtualidad, pero no menos productivo. Nos adaptamos a la nueva modalidad de trabajo.
Por suerte los chicos han entendido la situación y supieron adaptarse sin problemas. Muchas veces se sintieron agobiados, pero se fueron acomodando.
Hoy nos toca festejar nuestro día en forma virtual con nuestros compañeros, pero creo que esto nos permitirá estar más unidos en el afecto, valorar más la vida y esos pequeños momentos que hacen que el ser humano valore esas pequeñas cosas que quizá no le dábamos importancia.
Pero también tenemos la esperanza de que todo esto pasará, y en un momento sólo será un recuerdo que permanecerá en la memoria de todos como algo sin igual.
Maribela se desempeña como docente en la escuela Nº 458 “José Maximiliano Echegaray”.
Miryam Torres: “Sin la tarjetita con borrones y dibujos”
En estos tiempos en el que es necesaria la preservación de la salud, qué difícil resulta “ser maestro”. Esta situación inédita y repentina nos sorprendió y nos obligó a reinventarnos, a reconfigurar nuevos escenarios para llegar a nuestros alumnos para la continuidad escolar a distancia.
Los esfuerzos son enormes y aún cuando las condiciones de los recursos tecnológicos y conectividad fueran óptimas, una sensación de vacío nos invade, ese vacío que se llena con las voces de los niños, con sus miradas, sus gestos, el lenguaje corporal que dice tanto..., las emociones.
La observación de cada uno de ellos, sus intereses, sus dificultades, sus necesidades...
Definitivamente nos convencemos de que el aula como lugar de encuentro y el aprendizaje con otros, guiados por el maestro es insustituible.
Por eso, este día del maestro, y solo por este año, para cuidarlos, el festejo será especial y diferente, privado de abrazos apretados y besos pegajosos, de miradas dulces y manitos apretando el bolsillo que esconde la tarjetita con borrones y dibujos coloridos hechos para su “seño”, gestos que son una verdadera fiesta para el alma de un maestro.
Ese maestro que sueña con el reencuentro anhelado, de miradas cómplices llenas de amor para seguir juntos en el aula construyendo el futuro, porque a pesar de todo, sus sueños de un mundo mejor para todos, no claudican.
Miryam es personal único de la Escuela “Isla Soledad” Nº387 de Pozo Cavado, departamento Capital (con Jardín Anexo Nº 646).
11/09/2020 Fuente y foto:EL LIBERAL
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