Catalina Parodi: “De todo corazón lo perdono y me gustaría mucho ayudarlo”

hace 6 años - POLICIALES

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El gesto solidario de una psicopedagoga que recibió un pedido de disculpas por parte de un ladrón que ingresó a su casa.


ESCRITO. La joven tomó una foto a la carta que le dejaron debajo del asiento y la publicó en su Facebook.

La insólita reacción de un ladrón que devolvió una bicibleta robada con una nota de perdón, “tocado” por el pedido de ayuda que hizo la víctima en las redes sociales, sorprendió a la comunidad de Quimilí.

Esta situación que se viralizó en las redes sociales luego de que fuera compartido por la víctima, una psicopedagoga, derivó en un gesto de solidaridad y de amor al prójimo. Ahora la mujer busca ayudar al que le robó, porque entiende que lo hizo por una necesidad y no por generarle un mal.

Catalina Parodi tiene 27 años, trabaja en la escuela y un colegio de la ciudad, pero en sus tiempos libres realiza trabajos sociales. “Colaboro en la Congregación de las Hermanas de la Cruz y en un grupo misionero a través del cual ayudamos a chicos con problemas de adicción”, sostuvo en una entrevista con EL LIBERAL.


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“Me robaron la bicicleta el domingo a la madrugada y recién me di cuenta el lunes al mediodía. Pregunté a mis hermanos para ver si alguno la había agarrado o la habían prestado. Cuando confirmé que mi familia no la tenía lo hice público en el estado de mi WhatsApp”, sostuvo “Cata” como le dicen sus amigos.

Según contó Catalina, fue un amigo quien le recomendó que la posteara en Facebook. “Cuando hago público el robo en mi perfil rápidamente comenzó a ser compartida y como Quimilí es una ciudad muy chica fue muy fácil que todos se enteraran”, expresó.

La joven educadora continuó su relato: “Ayer (por el martes) cuando regreso de mi trabajo, como estaba lloviendo y caía granizo, me voy a la casa de mi papá para guardar el auto. Después vuelvo a mi casa, abro el portón y ahí estaba la bicicleta”.

Eufórica ante la sorpresa de haber recuperado su rodado, “Cata” no podía “creer” lo que le había pasado. “Comencé a tocarla para ver si de verdad era mi bicicleta. Después de 2 o 3 minutos veo que debajo del asiento había una bolsita”.

Intrigada por saber qué escondía el plástico, Catalina la tomó entre sus manos y advirtió que había una hoja de papel. “Era una nota que decía ‘Hola, discúlpame, no volverá a suceder, lo hice por necesidad. Gracias’, y yo no sabía qué hacer. No la quería publicar porque no quería que la persona que la escribió se sintiera mal, pero mi familia me insistió y la publiqué en agradecimiento a las personas que habían compartido”, manifestó.

La joven confesó: “La verdad que nunca imaginé que iba a tener tanta repercusión. No sé nada sobre quién fue, no sé si es varón o mujer. No tengo idea. En el barrio hay una cámara y le pedimos al vecino, pero tampoco se ha visto a nadie”.

El pedido de disculpas y la confesión del ladrón de que lo hizo por necesidad, conmovió en Catalina que lo perdonó y ahora busca darle una mano. “Cuando leí que fue por necesidad me dio muchísima pena. En ese momento lo perdoné de todo corazón, porque entiendo que la situación que vivimos es difícil. También se me pasó que pudiera ser una persona adicta que la está pasando mal. Nunca pensé en juzgarlo y aunque no lo conozca lo perdoné”.


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Catalina resaltó que “poder arrepentirse fue un gesto muy grande. No todos tienen la capacidad de arrepentirse. Me encantaría que en el anonimato, esta persona pueda acercarse a pedirme ayuda. Que tenga la certeza de que nunca diré quién es, y si necesita ayuda que se acerque. Yo nunca voy a develar su nombre”, enfatizó.

“La verdad espero que se acerque. Si quiere que espere un tiempito para que todo se calme, pero me encantaría junto con mi familia poder ayudar”, cerró con el anhelo que esta historia que comenzó con un desagradable momento, termine con un final feliz.

Antes le habían sustraído sus notebooks

Catalina contó que no es la primera vez que es víctima de un hecho ilícito. “Por el robo de la bicicleta nos dimos cuenta que también nos habían robado dos notebooks. Pero mi corazón me dice que no es la misma persona, porque también se habría arrepentido”, manifestó.

La joven reflexionó: “Puede ser que lo haya hecho por la necesidad y las vendió. Pero estoy convencida que no fue la misma persona que se llevó mi bicicleta. Mi corazón me dice que no es, aunque no le conozca la cara”.

Sobre este hecho, la policía tomó intervención y realiza averiguaciones para encontrar a los autores. 

03-10-19 Fuente y foto: EL LIBERAL


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