hace 6 años - NACIONALES
Tiempo de lectura: 1 minuto, 12 segundosTras las subas de los combustibles y la quita de subsidios nacionales. En varias ciudades, los servicios son deficientes y reducidos en horario.
La crisis del transporte de pasajeros que atraviesa el país se sigue extendiendo con diversos conflictos en varias provincias, tras las nuevas subas de combustibles y la quita de subsidios nacionales.
Estas dificultades se expresan de distintas maneras como el pedido de aumento del boleto, la reducción de servicios y también durante el último paro, un total de 80 líneas de colectivos de Buenos Aires no salieron a trabajar.
En Salta el precio del transporte público tiene un nuevo monto desde esta semana y seguirá subiendo un peso por mes hasta alcanzar los $26.
En Tandil se aplicó desde ayer una nueva tarifa que pasa a valer a 20,29 y desde el 1 de julio la suma alcanzará a los 22,29 pesos. En esa ciudad los empresarios pidieron el incremento para cubrir los gastos “mínimos e indispensables”, sostener el transporte y los puestos de trabajo de 180 choferes.
Lo mismo ocurre Necochea, ya que desde el miércoles se autorizó a cobrar 23,22 pesos el boleto de colectivos.
En Sáenz Peña, Chaco, se convocó a una discusión para 17 en la cual se debatirá el aumento del pasaje.
Para junio, en San Salvador de Jujuy, está proyectado un nuevo aumento, que forma parte de los incrementos escalonados para este año, aunque se advirtió que podría ser mayor a lo planificado a principio de año por los costos del combustible y por los incrementos salariales que solicita UTA.
Así en las ciudades argentinas que cuentan con el servicio de colectivos los problemas se agravan por las políticas nacionales que ponen en riesgo la actividad en un complejo contexto económico.
03-05-19. Fuente y Foto. Nuevo Diario.
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