hace 8 años - NACIONALES
Tiempo de lectura: 1 minuto, 49 segundosSÁENZ PEÑA (Agencia) - Los productores algodoneros chaqueños que tienen una estructura de trabajo le hacen frente al clima y a pesar de la llovizna y de que los pisos no permiten trabajar a pleno con las cosechadoras avanzan en la cosecha de algodón. Es el caso del joven productor Sebastián Pinczuk, que está cosechando un lote de algodón en un predio ubicado a 5 kilómetros al oeste de Napenay.
Las lluvias retrasan las tareas, y obligan a utilizar logística e infraestructura. En este lote el productor ubicó a un tractor de 260 HP en la cabecera del sembradío de manera exclusiva para sacar las máquinas cuando se empantanan, y para cuando los camiones entren a cargar el algodón en la chacra.
“Así, palmo a palmo, la vamos peleando”, comentó un productor, en un lote con buenos rindes.
“Somos algodoneros”
“Decidimos sembrar algodón ya que tenemos las herramientas necesarias para hacerlo y porque desde hace 50 años que venimos apostando al cultivo, con mi padre a la cabeza ya que cuando tenía 10 años de edad ya había empezado a sembrarlo ayudando a nuestros abuelos”, comentó.
Pinczuk detalló que el algodón tuvo como cultivo antecesor girasol campaña 2015-2016 y cuenta que fue un lote “complicado con maleza de hoja fina, Alepo RR y Digitaria, que la veníamos peleando desde hace dos campañas”.
El joven productor explicó que luego de la cosecha del girasol se hicieron dos aplicaciones de barbecho largo, otra antes de la siembra y otra después de la siembra. Se sembró Variedad NuOpal RR, distanciamiento entre líneas de 38 centimetros, para cosecha Picker, es decir, utilizando el sistema de cosecha picker produce algodón con menor porcentaje de impurezas y mayor rendimiento en el desmote.
En cuanto a la variedad Noupal RR, se puede decir que las principales características de esta semilla es que tiene incorporados genes de resistencia a herbicida (RR) y control de lepidópteros (BG), teniendo en cuenta que el uso de agroquímicos necesariamente genera resistencia en las poblaciones biológicas que se quiere controlar, lo que obliga a que los agricultores cambien de un químico a otro cada vez más fuerte.
Números “finitos”
El productor, con papel y lápiz, hace sus números: “otro tema con qué maquinarias contás”. Y añade: “Si tenés que contratar servicio, no es rentable ni en lo más mínimo”, y enseguida explica: “Nosotros hemos sacado los costos, y nuestra empresa que tiene sembradora, fumigador y cosechadora, haciendo un buen manejo nos queda ganancia, pero con números muy finitos”.
13-05-17. Fuente y Foto. Diario Norte
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