hace 9 años - NACIONALES
Tiempo de lectura: 2 minutos, 6 segundosSe cumplieron seis años del desborde del río Arenales que dejó sin nada a miles de vecinos. Hay una causa por daños.
Ya pasaron seis años desde la noche en la que la crecida del RÍO ARENALES los dejó sin ropa, muebles, documentos, dinero ni comida, pero no logran recuperarse. Los vecinos de Ceferino, 13 de Abril, San Antonio, Municipal y villa Angelita fueron reemplazando de a poco las cosas materiales, arreglando las paredes y recomponiendo sus casas, pero nunca volvieron a conseguir tranquilidad. Tras un nuevo aniversario de la inundación, reafirmaron su reclamo por obras que minimicen los riesgos de una nueva emergencia y un resarcimiento económico.
El 31 de enero de 2011, durante una tormenta, el río Arenales creció y tapó de agua barrios cercanos y densamente poblados. Unas 400 personas tuvieron que ser evacuadas, 2.000 familias sufrieron pérdidas graves y otras 2.000, daños parciales en sus viviendas.
Los vecinos afectados iniciaron una causa para que se hagan obras que eviten los riesgos de una nueva inundación y otra para que el Estado los indemnice por los daños.
Unas 160 familias presentaron en 2013 la demanda para que se les reconozca un monto de unos 40.000 pesos a cada una por las pérdidas, cifra que debería actualizarse por la inflación.
Pedro Arancibia, abogado de las familias damnificadas, dijo a El Tribuno que la demanda sigue abierta y a la espera de una resolución.
En 2014, la Corte de Justicia de SALTA ordenó a la Provincia y la Municipalidad revisar las acciones que se cumplieron para prevenir "las previsibles consecuencias sobre personas y bienes que pudieran derivarse de nuevas crecientes del río Arenales". El fallo también mandaba a sanear el cauce.
Pedro Arancibia afirmó que, pese al tiempo que pasó, no se hicieron trabajos que limiten el peligro ante un nuevo desborde. "No se establecen cronogramas de qué se va a hacer y cómo. Hasta ahora no hubo otra inundación grande, pero no hay medidas que aseguren el fin del riesgo", manifestó el letrado.
Los vecinos siguen esperando soluciones definitivas y, desde 2011, se manifestaron para que no se olvide la situación de las familias.
"Esperamos a las autoridades para que se hagan las obras necesarias. Seguimos con la misma aflicción. El río sigue igual", dijo a este medio Elizabeth Aranda, que vive en la calle Amancio Pardo.
En los últimos años, desde la Municipalidad se difundió que se hizo lo necesario para evitar una nueva emergencia. Reconstitución de las márgenes, emparejamiento, remoción de material y limpieza son algunos de los trabajos que, según sucesivos funcionarios, deberían prevenir que el agua y el barro terminen adentro de las casas durante otro temporal.
Pese a esto, en 2014 se hizo un importante simulacro de evacuación para enseñarles a los vecinos cómo tendrían que actuar para ponerse a salvo ante una crecida. En ese momento, se calculó que vivían unas 4.000 personas en la zona que podría quedar bajo el agua ante un nuevo desborde.
06-02-17. Fuente y Foto. El Tribuno
Powered by TURADIOINFO.COM