Boletazo exprés- El pasaje de colectivos en Corrientes pasaría a costar $1890 con el nuevo aumento.

hace 4 meses - ZONALES

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16 de Octubre, 2025-El incremento dejará a Corrien­tes con el pasaje más caro del país.


El Concejo Deliberante de la ciudad de Corrientes se dispone a aprobar hoy, en su sesión ordinaria a partir de las 10, un nuevo aumento del boleto urbano de pasaje­ros que llevará la tarifa plana de $ 1.290 a $ 1.890. 

La suba, equivalente a un 46%, fue tratada con una ce­leridad llamativa y práctica­mente sin debate ni revisión técnica por parte de los edi­les oficialistas que dominan las tres comisiones que in­tervinieron en el dictamen.

El pasaje de colectivos en Corrientes pasaría a costa $1890 con el nuevo aumento

Las comisiones de Obras y Servicios Públicos, de Hacienda, Impuesto, Tasa y Presupuesto y de Legis­lación Asuntos Constitu­cionales y Juicio Político del Concejo Deliberante emitieron el martes último sus dictámenes favorables en una misma jornada, sin cuestionar los puntos más controvertidos que surgie­ron en la audiencia pública realizada el miércoles de la semana pasada. 

De ese modo, el expedien­te llega hoy al recinto con la aprobación garantizada y con los votos necesarios para convertir en norma el aumento impulsado por el Ejecutivo municipal y con un tratamiento maratónico que permitió que en menos de 15 días se aplique un in­cremento del boleto de 46%.

SIN DISCUSIÓN

Durante las reuniones de comisión, no se discutieron las fuertes diferencias de costos presentadas entre las empresas concesionarias y la propia Municipalidad. Mientras las compañías cal­cularon un boleto técnico de $ 2.370, el Ejecutivo propuso $ 1.895. Esa brecha de casi 500 pesos por boleto -más de un 20% de diferencia- nunca fue explicada ni ana­lizada por los concejales.

Tampoco se abordó un tema clave: la cantidad real de unidades en circulación. Las empresas aseguran te­ner 180 colectivos activos, pero los relevamientos mu­nicipales hablan de 165. Esa diferencia afecta directa­mente el cálculo de costos operativos y, por lo tanto, el precio final del boleto. Nin­guno de estos puntos fue discutido en profundidad.

Otra de las omisiones lla­mativas es la falta de un es­tudio de costos propio por parte de la empresa Trans­porte Miramar, que sim­plemente adhirió al cálculo presentado por Ersa, pese a operar recorridos y frecuen­cias diferentes. Los conceja­les tampoco pidieron expli­caciones al respecto. Moda­lidad por cierto que se repite en cada ocasión que se im­pulsa un aumento de boleto del transporte urbano de pa­sajeros en esta Capital y para lo cual se reúne el Sistema Integrado del Movilidad Ur­bana (Simu). 

LLAMATIVA DIFERENCIA DE COSTOS

La comparación con otros distritos refuerza la sensa­ción de un aumento des­medido. Según datos de la Asociación Argentina de Empresarios del Transporte Automotor (Aaeta), el boleto real sin subsidios en el Área Metropolitana de Buenos Aires (Amba) -con recorri­dos más extensos y costos operativos más altos- de­bería rondar los $ 1.667,6, incluyendo IVA. Sin embar­go, en Corrientes, donde las distancias son menores y las empresas reciben subsidios tanto provinciales como municipales, el boleto que­dará por encima de ese valor.

El tratamiento exprés del aumento deja en evidencia una falta de voluntad polí­tica para revisar la estructu­ra de costos y la gestión del servicio. Ninguna de las co­misiones planteó objeciones sobre la calidad del servicio, las demoras en horarios pico ni el cumplimiento de fre­cuencias. El debate público, que debería haber reflejado las demandas de los usua­rios, fue reducido a un mero trámite administrativo.

Además, el calendario no es casual. El nuevo bo­leto entrará en vigencia re­cién en los primeros días de noviembre, después de las elecciones legislativas nacionales del 26 de octu­bre. De esa forma, el ajuste tarifario se posterga hasta después de los comicios, en un intento evidente por evi­tar el impacto político que tendría anunciar el aumen­to antes de la votación, aun cuando no será significa­tiva para la ciudad, porque la elección municipal, en la que se eligieron intendente y vice y concejales capitali­nos se desarrolló en conjun­to con la provincial, el 31 de agosto pasado.

Usuarios pagarán $ 75.600 mensuales de boleto

En la sesión de hoy, en la que se tratará y aprobará el aumento del boleto, ingresa una nota fir­mada por vecinos usuarios del transporte urbano de pasajeros en la que se expresa el rechazo "a la continuidad del tratamiento por la actualización del boleto". Noti­ficación que no tendrá demasiada actuación, salvo que se adjuntará al expediente principal, pero sin equilibrar la balanza ni influirá en la decisión tomada de los ediles oficialistas de votar a favor del au­mento del boleto de colectivos y en contra de la situación económica de los pasajeros.

Este incremento, que encarecerá drásticamente la movilidad de mi­les de trabajadores y estudiantes, implica que un usuario que reali­ce dos viajes diarios deberá gastar $ 3.780 por día, unos $ 18.900 por semana y $ 75.600 por mes. Para muchas familias correntinas, este monto representa una parte signi­ficativa del salario.

Mientras tanto, los sindicatos del transporte -como la UTA- anticipa­ron su presencia en la sesión, aun­que con posiciones centradas más en la estabilidad laboral del sector que en la defensa del usuario.

Con la suba, Corrientes pasará a ubicarse entre las ciudades con el boleto más caro del país, por deba­jo de Pinamar ($ 2.625), Centenario en Neuquén ($ 1.995) y Bariloche ($ 1.895), pese a que el servicio urba­no dista de ofrecer las condiciones mínimas de regularidad y comodi­dad.

La votación de hoy promete for­malizar un "boletazo exprés" que se discutió a puertas cerradas y sin respuestas a las preguntas básicas planteadas por vecinos, organiza­ciones barriales y especialistas en movilidad.

En menos de quince días, los concejales habrán convalidado una decisión que afecta directamente el bolsillo de miles de correntinos, sin garantizar transparencia ni jus­tificar técnicamente el aumento.

El Municipio y sus ediles oficia­listas eligieron la vía más rápida, pero también la menos transpa­rente. En lugar de abrir un debate serio sobre el servicio público de transporte y su financiamiento, optaron por la fórmula más cómo­da: aprobar sin preguntar.

Fuente: diarionorte.com


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