4 de Marzo, 2025-Los datos contradicen el discurso de Milei-Lejos de una recuperación en forma de "V", el consumo sigue en caída libre. Según el INDEC, en el acumulado de 2024 las ventas cayeron un 11 %. Los autoservicios mayoristas registraron una disminución del 15 %, mientras que en los centros comerciales la merma fue del 5,8 %.
Los datos de diciembre de 2024 son aún más preocupantes en supermercados y autoservicios: las ventas cayeron un 3,3 % en comparación con diciembre de 2023, cuando ya se había registrado una caída superior al 6 % tras la fuerte devaluación que marcó el inicio de este gobierno. Si se compara con diciembre de 2022, la disminución alcanza el 9,6 %, y en relación con 2021, el 11,4 %. Esto demuestra que la crisis del consumo no comenzó con Milei, pero su gobierno la ha profundizado.
La pérdida de poder adquisitivo, el deterioro salarial y la precarización laboral explican esta contracción. Muchos trabajadores que antes recibían aguinaldo ahora enfrentan condiciones más inestables, mientras que jubilados y asalariados ven cómo sus ingresos se reducen drásticamente.
Sin embargo, la caída del consumo podría haber sido aún mayor de no ser por el uso de ahorros y el endeudamiento. Según la consultora Empiria, dirigida por el exministro Hernán Lacunza, el poder adquisitivo de las familias del área metropolitana cayó un 18 % en 2024 debido al aumento de los servicios públicos. A medida que suben las tarifas de gas, electricidad, agua, transporte y expensas, una mayor parte de los ingresos se destina a cubrir estos gastos esenciales, dejando menos dinero para el consumo.

La pérdida de poder adquisitivo no afectó a todos por igual. Mientras que los sectores de mayores ingresos experimentaron una disminución del 8,9 %, los hogares de menores ingresos sufrieron una reducción del 19 %. Si el INDEC ajustara su medición de inflación considerando el creciente peso de los servicios, la inflación anual sería 20 puntos porcentuales más alta, y la caída del poder adquisitivo alcanzaría el 21 % respecto a 2023.
En este contexto, los discursos optimistas del gobierno libertario chocan con la realidad. El único sector donde no cayeron las ventas es el de los centros comerciales, impulsado por los beneficiarios del carry trade, la desregulación y la reducción de impuestos a los bienes personales.

Mientras Milei continúe con aumentos tarifarios y limite las negociaciones salariales, la situación empeorará: una mayor proporción de los salarios se destinará a pagar servicios, dejando menos margen para el consumo. Un informe de la consultora Proyección confirma esta tendencia: la principal preocupación de los argentinos es llegar a fin de mes, y un 44 % cree que la situación empeorará.
La política económica del gobierno no busca frenar la inflación, sino transferir recursos a los sectores más privilegiados. Caputo, quien promovió la idea de que la gente debía usar sus ahorros para subsistir, agotó antes las reservas del Banco Central que los pequeños ahorristas, a quienes desde el principio buscó perjudicar.
Para enfrentar este ajuste, la única salida es la lucha por salarios que cubran la canasta familiar y la eliminación del techo a las negociaciones salariales.
Fuente: diarionorte.com
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