hace 1 año - POLICIALES
Tiempo de lectura: 3 minutos, 4 segundos20/05/202406:00 Policiales- Los artesanos de la droga ocultaron parte de la droga en un doble piso. El perro antinarcóticos y el escáner de Aduana aguaron el millonario negocio.
Cuando el perro antinarcóticos se plantó firme en medio de las maderas para piso de parquet, dos choferes salteños sudaron la gota gorda y en menos de quince minutos los Federales abortaron el viaje y entrega de 62 kilogramos de cocaína.
El sorpresivo procedimiento se realizó ayer después del mediodía, en el cruce de las rutas 211 y 9, en el ingreso a la "Madre de Ciudades" por el norte.
De acuerdo con la causa, los efectivos de la Policía Federal montaban sutil vigilancia alertados por el aluvión de simpatizantes atraídos por el encuentro entre Central Córdoba y Boca Juniors.
Documentos a camioneros
En plena tarea, arribó un camión con acoplado procedente de Orán, Salta. Los federales pidieron documentación personal y el conductor señaló que transportaban maderas para piso de parquet.
Con luz verde del Juzgado Federal, los policías informaron al chofer que requisarían la unidad. Y en esa misma prontitud, los investigadores descubrieron 7 kilos de cocaína en la cabina.
Urgente, informaron al titular del Juzgado Federal Nº 2, Sebastián Argibay. Como la carga por investigar constituía madera, el magistrado sugirió que solicitasen un escáner a las autoridades de Aduana.
Segundo sacudón
Con la tecnología como aliada y el camión conducido a otro escenario, sobrevino un segundo procedimiento. Esta vez, los federales ascendieron al transporte al perro antinarcóticos, quien desmoralizó por completo al chofer y acompañante, al ladrar y detenerse en un lugar en concreto.
Allí redirigieron el escáner los federales y observaron un compartimiento no tan visible. Se trataba de un doble fondo, un espacio en donde los narcos habían acondicionado numerosos ladrillos amarillos. Retirados del vehículo, los federales pesaron y precisaron el secuestro en 55 kilos de cocaína.
Sin riesgo alguno a filtraciones, los federales y el magistrado coordinaron la continuidad del operativo. La inmediata detención de los dos salteños, el secuestro de toda la droga, de dos celulares, documentación de la carga y otros dispositivos.
Ya mientras las luces del sol comenzaban a despedirse en el horizonte, los dos salteños también dijeron chau a su libertad. Bajaron la cabeza y se aferraron al silencio. Esposados e incomunicados fueron conducidos a Gendarmería y hoy (o mañana) serán indagados por "transporte de estupefacientes con fines de comercialización".
Entramado narco, más allá de sus actores de reparto
El juez federal Sebastián Argibay refrendaba anoche una batería de medidas, resuelto en aguarle la retirada a los artífices de la cocaína, tras el frustrado viaje con maderas.
Según los voceros, habría requerido hojas de ruta que contemplaría el lugar en que los choferes, o narcos por separado, cargaron toda la madera; las detenciones del camión y el destino final.
La respuesta no era sencilla ni obvia. Los choferes no necesariamente cargaron la cocaína, sino que tal vez obraron de "transporte", con la consecuente misión de que otras personas bajasen la droga, antes de que la madera fuese entregada a su comprador o cliente.
Sea cual fuere la respuesta, los dos detenidos no soltaban prenda. Notificada la fiscal Indiana Garzón, los federales abrían una investigación en la cual la droga dejaba entrever un entramado total que superaba la mera ingeniería de acopio más allá de transportistas, cómplices, etc.
El prólogo del proceso se sustentaba en la extracción del contenido de celulares y el GPS.
Un delfín y los colores amarillo y verde en los ladrillos insinuaban a los dueños de la droga
Un delfín, más envases en amarillo y verde prevalecían en los ladrillos de cocaína. Ello guiaba a los federales hacia los propietarios de la mercancía. Todo dejaba entrever que provenía de Bolivia, pero en el submundo narco nada es lo que parece.
Desde esa realidad difusa es que el juez se disponía a solicitar informes a la Justicia Federal de Salta, en busca de los antecedentes de los salteños desmoralizados. Hacían lo propio las autoridades de la Policía Federal con sus pares.
Quizá con la defensa oficial, el magistrado intentará indagar hoy a los dos sujetos. El mayor no tendría más de 40 años, deslizaron al cierre de esta edición los investigadores.
Fuente: El Liberal
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