El desgarrador relato de una santiagueña que vive en Israel: "El país está de duelo, nunca se vivió algo así"

hace 2 años - SANTIAGO

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Belén Galván es oriunda de la Madre de Ciudades y está radicada en la ciudad de Beerseba, al sur del país, cerca de la Franja de Gaza. Dialogó con Diario Panorama y contó la triste realidad que viven los israelíes tras el ataque del sábado. “Estamos mentalmente destruidos”, señaló.


Hoy 19:42
Por Neri Casazola

Es un poco más de las once de la noche en Beerseba (cinco de la tarde de Argentina), una ciudad del sur de Israel, ubicada a 108 kilómetros de Tel Aviv. Es una de las ciudades más antiguas del país e incluso en la Biblia ya aparecía como referencia: capital del Distrito Meridional y ubicada en pleno desierto. Allí vive la santiagueña Belén Galván. Su domicilio está a una hora aproximadamente de la Franja de Gaza, la zona más álgida del mundo por estas horas, después del violento ataque perpetrado por Hamas el sábado 7 de octubre.

“Todo empezó muy temprano, a las 6 de la mañana y esa fue nuestra 'suerte' por decirlo de algún modo más empático, por que estábamos durmiendo. Cuando de pronto nos despertamos del susto por la alarma que empezó a sonar avisando que El Paso estaba siendo atacado y que había que resguardarse. Físicamente estamos bien, pero mentalmente, destruidos. Estamos viviendo una situación horrible. Ya nada volverá a ser lo mismo desde el sábado”, comenzó contando Belén a Diario Panorama, en medio de la congoja y la tristeza.

Recordemos que el sábado, la tradición judía celebra el Shabat. Es considerado sagrado y se abstienen de cualquier tipo de trabajo. En este día, la organización criminal yihadista Hamas, aprovechó el poco movimiento en las calles y en las actividades para infiltrarse. Secuestraron, torturaron y asesinaron a miles de israelíes. Según los reportes de medios internacionales, es el peor atentado que vivió el pueblo judío desde el Holocausto.

Sobre esta situación, la santiagueña Belén Galván, que está radicada y ya trabaja en Israel hace muchos años, lamentó todo lo que están viviendo y aseguró que no tiene pensado regresar a Argentina. Su marido es israelí y considera que no es momento de abandonar “el país que nos dio tanto y que nos otorga tantas oportunidades”.

Continuó explicando cómo fue el sábado cuando las alarmas no paraban de sonar y eso se extendió hasta las dos de la tarde, donde comenzaron a enviar los mensajes de alerta. “Las alarmas siguieron sonando una y otra vez. Empezaron a enviar mensajes de alerta, que no solo era un ataque de misiles. También, los terroristas se habían infiltrado por agua, tierra y aire. Nos pidieron que cerremos todas las casas porque estaban matando gente dentro de sus viviendas. El país está de duelo, con pánico. La gente tiene miedo hasta dentro de sus casas. Estamos muy afectados porque nunca se vivió algo así. Hay un antes y un después; desde el sábado nada volverá a ser lo mismo. Este era un país donde nadie temía dentro de su casa, ahora hasta la casa de uno parece insegura después de lo que pasó”, sentenció.

Belén, en su último viaje a Argentina.

Una vez perpetrado el ataque del grupo terrorista, el gobierno se encolumnó detrás de Benjamín Netanyahu, el primer ministro israelí. Antes de ello, el país de Medio Oriente vivía una crisis interna muy fuerte con planteamientos de distintos sectores del Gobierno que pretendían reformas y cambios políticos significativos. Hasta el propio Netanyahu tambaleaba por sospechas de corrupción. Pero lo ocurrido recientemente unió a la clase política, que centró sus esfuerzos en defender a los ciudadanos, salvaguardar sus vidas y rescatar a los que fueron secuestrados por Hamas. Se canceló toda actividad: en Israel no hay escuelas abiertas, la gente no acude a sus lugares de trabajo, los supermercados están casi vacíos y la ciudadanía sigue resguardada en sus casas. El pueblo judío vive una situación caótica.

“Los supermercados están casi vacíos porque la gente en cuanto vio la oportunidad salió a comprar reservas. No entendíamos qué pasaba o qué va pasar. Los israelís son solidarios siempre y con esto la gente que mentalmente estaba lista para salir de sus casas, no dudó en ayudar a los soldados y a las familias afectadas. Hay más de 300.000 mil efectivos cuidándonos en las calles y en las fronteras. A este país lo siento parte de mí; mi pareja es israelí no creo que este sea el momento de abandonar. Si bien mis padres están allá en Santiago, siento mucho por la angustia que están pasando. De mi parte, sólo puedo tratar de seguir todas las instrucciones del Gobierno, quedarme en resguardo y tener fe que todo pasará muy pronto”, puntualizó Belén.

Finalmente, envió un sentido mensaje para su familia, esperanzada y con fe en medio de la tragedia que atraviesa el pueblo judío. “Decirles a ellos, a mi familia, que este solo será un gusto amargo. Confiamos en la fuerza de este país que nos resguardará como siempre lo hizo. Pronto nos abrazaremos nuevamente”, cerró la santiagueña desde Israel.

10-10-2023 Fuente y foto: diariopanorama.com


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