hace 2 años - SANTIAGO
Tiempo de lectura: 4 minutos, 53 segundos"Papi, si te anotás, vas a ganar", le decía la nena a su papá cuando veían Los 8 Escalones desde casa. Mariano ganó $9 millones en el programa y le pudo cumplir el sueño a su pequeña. "Siempre será la luz de mis ojos", expresó.
Hoy 12:24
La historia de Agustina se volvió pública hace cuatro meses, cuando Mariano Cáceres (42) ganó $9 millones en Los 8 escalones y compartió sus planes para utilizar el premio: financiar el tratamiento de su hija en la lucha contra el cáncer.
Sin embargo, la semana pasada, Agustina tuvo que ser ingresada en el Hospital de Niños CEPSI "Eva Perón" debido a un fuerte dolor de cabeza. Con el paso de los días, su estado de salud empeoró rápidamente y los médicos comunicaron a la familia que el tumor se había desarrollado de manera alarmante, y lamentablemente, ya no había muchas opciones de tratamiento.
“Ella eligió el vestido y todos sus seres queridos estuvieron ahí”

Familia completa. Agustina tuvo a todos sus seres queridos en su fiesta.
El pasado domingo, Agustina partió de este mundo. Gracias al premio obtenido en el programa de El Trece, Mariano pudo hacer realidad uno de los últimos deseos de su hija: organizar una emotiva fiesta de quince años.
Era su sueño más anhelado, y nosotros como padres también deseábamos que se cumpliera. Ella misma eligió su vestido y el color, que fue el rosa, y tuvimos la dicha de contar con la presencia de todos sus seres queridos, amigos y compañeros de colegio en esa ocasión tan especial, relató Mariano a TN.

A la izquierda, Mariano y su hija Agustina. A la derecha, la cumpleañera junto a sus mejores amigas
La celebración tuvo lugar el 14 de julio en un conocido club nocturno ubicado en Beltrán. Mariano solía frecuentar este lugar durante su adolescencia. Él nos cuenta: "El dueño del lugar me brindó la generosa ayuda de cederme el espacio, mi cuñado se encargó de comprar la carne, mi cuñada contribuyó con la mesa de dulces y nosotros nos hicimos cargo del resto. Incluso, algunos familiares se trasladaron desde Buenos Aires para ser parte de este momento tan emocionante".

Agustina junto a sus abuelos
"Durante todos estos años, me he preguntado cómo íbamos a lograr pagar, en el mismo año, la fiesta de quince de Agus y el viaje de egresados de Lara, mi hija mayor de 17 años. Fuimos ahorrando poco a poco, pero parecía una tarea difícil de alcanzar. Afortunadamente, gracias al premio que obtuve en Los 8 escalones, finalmente pudimos hacerlo posible", añadió Mariano.
En el año 2018, cuando tenía tan solo 10 años, Agustina comenzó a experimentar molestias en su ojo derecho. "Notábamos que su párpado se cerraba de manera involuntaria. En un principio, los médicos nos informaron que tenía 'ojo vago', lo que se conoce como ambliopía, además de astigmatismo. Nos aseguraron que con ejercicios podríamos corregirlo, pero lamentablemente, la situación empeoraba progresivamente", relató Noelia en mayo, cuando la historia de su hija tocó los corazones de miles y miles de argentinos.

Agustina junto a su abuela
La familia optó por trasladarse a Buenos Aires y buscar atención médica en el Hospital Garrahan. Fue allí donde los médicos confirmaron la presencia de un raro tipo de cáncer, el rabdomiosarcoma, que se desarrolla en el tejido blando. En el caso de Agustina, este cáncer se manifestó en su ojo, y tuvo que someterse a una cirugía de vaciamiento ocular, lo que eventualmente condujo a una mejoría en su salud.
Sin embargo, a principios de este año, el tumor reapareció, esta vez en la base del cráneo. Fue otra noticia devastadora para la familia, ya que se les informó que la enfermedad era altamente invasiva y no era susceptible de cirugía.

Agustina junto a sus padrinos
La situación de urgencia forzó a Agustina a abandonar su hogar en el barrio Artemio Gramajo para trasladarse nuevamente a Buenos Aires. Mariano, quien trabaja en una empresa de seguridad privada, se vio obligado a buscar una nueva fuente de ingresos para hacer frente a los costos del tratamiento. Fue entonces cuando surgió una idea en su mente: inscribirse en Los 8 escalones.

Agustina con sus tíos y sus primos
"Todas las noches, Agus y yo veíamos el programa en la mesa. Siempre me decía: 'Papi, si te anotás, vas a ganar'. Así que me inscribí sin decirle nada a nadie. Ni siquiera mi familia estaba al tanto. Y, sorprendentemente, me llamaron solo dos días después", recuerda Mariano.
“Nadie está preparado para despedir a un hijo”
Uno de los momentos más inolvidables del programa ocurrió cuando Mariano logró ganar por tercera vez consecutiva, llevándose el premio de $9 millones y Agustina ingresó al estudio para celebrar junto a él. Sin embargo, en la siguiente emisión, el concursante de Santiago del Estero debía regresar para competir por $12 millones, pero lamentablemente no pudo estar presente debido a que estaba totalmente enfocado en el tratamiento de su hija. El conductor, Guido Kaczka, informó en el aire que se trataba de un asunto de fuerza mayor.

Cuando finalmente retomó su participación, Mariano sufrió una derrota en el segmento "Fotos del mundo". La pregunta era: "¿Quién es este expresidente estadounidense fotografiado antes de asumir su cargo?". El padre de Agustina optó por Richard Nixon, pero la respuesta correcta era Ronald Reagan.
Sin embargo, dado que Mariano había respondido correctamente a una de las preguntas de la serie, otros tres concursantes se vieron obligados a forzar un desempate para determinar si podría seguir en el juego. Dos de ellos optaron por eliminarlo, lo que le impidió competir por el premio récord de $12 millones.
"Fue un momento de gran alegría para nosotros. La gente nos reconocía en la calle y nos brindaba un cálido apoyo y cariño. Sentíamos todo ese amor a nuestro alrededor. Además, en nuestro pueblo, la comunidad estaba emocionada y entusiasmada", rememora Mariano.

Agustina junto a todos sus compañeros
Mariano retomó su rutina habitual y siguió concentrando todas sus energías en la salud de su hija. Los médicos del Garrahan intentaron encapsular el tumor y quemar las células malignas. Ningún tratamiento fue suficiente.
“Nadie está preparado para despedir a un hijo. Si bien había muchas cosas que indicaban que podía pasar lo que finalmente pasó, uno nunca imagina un desenlace así. Siempre conservás la esperanza de que todo va a salir bien”, resume Mariano. “Nos quedará aprender a convivir con este dolor. Hay que fortalecerse por Lara y Facundo -su hijo menor, de 7 años-, por mi señora, mis padres. Agus siempre será la luz de mis ojos”.
09-09-2023 Fuente y foto: diariopanorama.com