hace 2 años - ECONOMÍA
Tiempo de lectura: 1 minuto, 54 segundosEl Gobierno necesita financiar gastos por $1,5 billones por mes hasta el cierre del 2023 para no seguir emitiendo. Las reservas, en rojo.
Aún cuando las medidas anunciadas el último fin de semana permitan que se destraben los desembolsos pendientes del FMI, resultan muy limitadas para revertir las dos tendencias más preocupantes que dominan el presente: la emisión de pesos por parte del Banco Central y el drenaje de reservas externas que caen a un ritmo de U$S 2.300 millones por mes".
El economista Jorge Vasconcelos, de la Fundación Mediterránea anticipó a EL LIBERAL, los principales problemas inmediatos que impactan en el escenario actual y sembró la duda respecto de si el resultado de las primarias (Paso) podrán estabilizar estos desequilibrios y evitar una mayor escalada inflacionaria. Explicó que "la emisión de pesos por parte del Banco Central (antes de su esterilización con Leliq), desde mediados del 2022 corre a un ritmo de 11,2% acumulativo mensual, con la presión inflacionaria consiguiente". A su vez, "el drenaje de reservas externas, en su medición neta caen a un ritmo de U$S 2.300 millones por mes, hasta un rojo actual de 7 mil millones, partiendo de 8.700 millones en diciembre pasado".
Indicó que si bien "habrá recaudación adicional por la generalización del impuesto País a las importaciones, y quizá se pueda poner un piso al deterioro de la balanza comercial, la cuenta corriente del balance de pagos difícilmente cierre 2023 con un déficit inferior a U$S 16 mil millones, con baja en la competitividad cambiaria de exportaciones cercana al 25 % respecto de los registros de 2019, previos a las Paso de aquel año".
Puntualizó que "la referencia a 2019 es porque la cuenta corriente del balance de pagos fue relativamente equilibrada ese año. Pero el 2023 sólo puede cerrar con un fuerte aumento del endeudamiento externo, del orden de los U$S 15 mil millones, sumando compromisos con China (yuanes) y con proveedores de importaciones compradas "a crédito", que ya generó un pasivo a pagar de unos U$S 12.600 millones desde principios de 2022".
Por otro lado, explicó sobre la deuda en pesos que "aún asumiendo que el gobierno pueda recortar el déficit primario hasta el orden de los 2,5 puntos del PIB/año, las necesidades de financiamiento del Tesoro del segundo semestre resultan una variable a monitorear día a día". Agregó que "considerando el rojo fiscal esperable de aquí a fin de año y los vencimientos de Bonos del Tesoro en manos del sector privado, se necesitaría conseguir financiamiento por $1,5 billones por mes para que el gobierno evite seguir recurriendo al BCRA. Esa cifra mensual equivale al 25 % de la Base Monetaria, ratio que alerta sobre el impacto monetario que tendría algún inconveniente a la hora de las licitaciones de deuda pública".
27/07/2023 Fuente y foto: EL LIBERAL
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