Jefe narco recibe el apoyo de su familia evangélica y su pareja, internada en el Regional para dar a luz

hace 2 años - POLICIALES

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Sus parientes salteños se instalaron en Robles para estar cerca. Su pareja aguardaba anoche el parto. De las armas, a los "pañales".


06/05/2023 - 23:58 Policiales

Cualquier similitud con una serie de Nétflix es mera casualidad. Mientras un peligroso jefe de un cártel salteño "viaja" inexorablemente a ser procesado y a la prisión preventiva, su familia evangélica acaba de instalarse en el departamento Robles para darle su apoyo y su pareja, desde el viernes, a la noche permanece internada en el Hospital Regional, próxima a dar a luz.

El protagonista estelar es el salteño René "Manudo" Guzmán, presunto jefe del Cártel del Valle de Acambuco, una reserva protegida en medio de las sierras, a 50 kilómetros de Tartagal, Salta.

Cayó herido la tarde-noche del 7 de abril. Está sospechado de comandar un ataque narco contra gendarmes santiagueños en el paraje Cruz Bajada, en el cruce de las rutas 42 y 2, a 100 kilómetros de Monte Quemado, a la vera de la ruta 16, en Copo.

Cruz Bajada, blanco de un ataque

En contexto, el accionar de "Manudo" no se asemeja al montón en el submundo narco. Eran casi las 19. En el puesto de control del paraje Cruz Bajada arribaron dos salteños en una moto enduro.

Los gendarmes los demoraron. Advirtieron que llevaban teléfonos satelitales y handies, nada habitual en la zona. Fueron apartados a la vera de la ruta y 30 minutos después, apareció un Renault Clío con cuatro sujetos.

A 30 metros de los gendarmes, uno de los foráneos sin preámbulos abrió fuego con un fusil. Los gendarmes respondieron, hubo una gran balacera y los narcos huyeron al monte. Luego dos cayeron presos y dos lograron burlar el cerco montado por los gendarmes.

Cerca de las 21, incautaron un Clío gris FJM431, una moto Honda Tornado 250 roja, sin dominio, un fusil de asalto, una pistola calibre 9mm, municiones, 7 celulares, un chaleco antibalías, 5 portátiles, dos teléfonos satelitales, tres linternas, una riñonera con $194.260 y 1,065 kg de cocaína.

Los detenidos fueron Mario Aníbal Saldaño (32 años) del Bº San Antonio; Nelson René Garzón (38 años) y René "Manudo" Guzmán, todos de Tartagal, Salta.

Herido y con un plomo "rebelde"

En menos de cuatro horas, "Manudo" fue internado en el Hospital Regional. Reconvertido en una "fortaleza", el nosocomio recibió máxima seguridad. En el interior, los cirujanos programaron una intervención quirúrgica que se tornaría complicada. ¿Por qué? El paciente recibió un disparo y el plomo no pudo ser extraído. Ahora, a un mes de la balacera, acaba de ser alojado en la Unidad Penitenciaria Federal 35 de Colonia Pinto. A sabiendas de que su paso por Santiago quizá se dilate más de la cuenta, su familia se habría alojado en Robles.

Ajena a los vericuetos legales, la pareja de "Manudo" fue internada en el sector de Maternidad, el viernes. Al cierre, aguardaba que su organismo y el almanaque sincronicen y le llegue la fecha para dar a luz.

Su teórico futuro inmediato, entre Santiago y Salta

“Manudo” ya fue alojado en la Unidad Penitenciaria Federal Nº 35. En un primer intento, el mes pasado ya había sido conducido allí, pero luego fue enviado, de nuevo, al Hospital Regional.

Un plomo “zigzagueante” (recibido en el tiroteo contra los gendarmes) no pudo ser extraído por los cirujanos y alteró el diagrama establecido por los guardias y la Justicia Federal. Pese a todo, el narco ya se encuentra en su nuevo hábitat: rodeado de guardias.

Lejos de toda tentación

Las crónicas policiales sostienen que no es amante de los barrotes. Por ende, los federales lo vigilan las 24 horas y mantienen lejos de las miradas curiosas capaz de inspirarle sueños de fuga. “Manudo”, lejos de toda tentación. Hay dos corrientes dominantes acerca de su futuro inmediato: una, que sugiere enviarlo a Salta y traerlo de nuevo para el juicio. La otra, que continúe en la 35 y los salteños lo indaguen en forma virtual.

La balacera y su trama,prioridad para el Federal

El juez Federal, Sebastián Argibay, trabaja contrarreloj. Investiga la misteriosa balacera, en forma conjunta con el fiscal Pedro Simón. Sin perder de vista la seguridad del narco, y de la “población” del principal nosocomio capitalino, indagaron a “Manudo” en su propia sala.

Flanqueados por los hombres de seguridad de las fuerzas, el magistrado y el fiscal destinaron casi dos horas para la indagatoria al salteño, quien lacónicamente habría procurado despegarse de los cimbronazos emanados de los tiros en el puesto de control.

Ahora, los funcionarios se aprestan a resolver la situación legal del narco y de los otros detenidos. En medio de un hermetismo total, la causa se convirtió en prioridad.

A la vez, la Justicia Federal salteña habría remitido informes, resuelta en tener a su disposición al individuo, con una causa pendiente en su propia provincia.

¿Cómo y por qué apareció en el radar gendarme, en Copo?

La investigación indaga en por qué “Manudo” apareció en el límite de las dos provincias en un presunto traslado de drogas. Se investiga si el narco se tiroteó con los gendarmes para propiciar la fuga de un transporte que venía detrás con una carga importante de cocaína.

Pero en el submundo narco nada se da por sentado, o es obviado. Hasta lo ilógico alcanza una cuota de sensatez y cordura, cotejado o pasado por el tamiz de las escuchas telefónicas. En esa estación quizá se encuentran los federales. Zarandean el episodio; peritan las armas y los otros secuestros.

Es más, hasta habrían remitido informes a otros distritos, ya que el “currículum” de “Manudo” es rico y quizá hoy se precipite cual lamentable bumerán. Por fuera, sus abogados pulen una estrategia para retornarlo a las calles, aunque ello les lleve años.

Fuente y foto: EL LIBERAL


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