No pueden extraerle una bala a un capo narco atrapado en Santiago y lo alojarían en la Unidad 35

hace 2 años - POLICIALES

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A pesar de ello su vida no correría peligro y está a un paso de recibir el alta médica. Es considerado peso pesado de las drogas en el norte.


30/04/2023 - 01:09 Policiales

Un poderoso jefe de un cártel salteño fue intervenido quirúrgicamente en el Hospital Regional, pero los cirujanos no lograron extraerle el plomo, tres semanas después de que un gendarme lo derribase a tiros durante un sangriento enfrentamiento en Copo, en el límite con Salta.

Se trata del "cerebro" del Cártel del Valle de Acambuco, en Salta, René "Manudo" Guzmán, quien el 7 de abril pasado lideró una avanzada de drogas en el paraje Cruz Bajada, en el cruce de las rutas 42 y 2, a más de 200 kilómetros de Monte Quemado.

En la refriega escaparon dos narcos, pero "Manudo" quedó tirado en el tierral, con un gendarme reduciéndolo y sujetándolo.

Armamento pesado

Aquella noche, los gendarmes trasladaron lo secuestrado a la base de ciudad capital: una carabina M4 perteneciente a la "familia" de los fusiles de asalto automáticos -con partes del armazón agregados calibre .5.56-; chalecos; 60 municiones; una pistola 9 milímetros con accesorio de mira láser y un cargador prolongado; tres handies; dos teléfonos satelitales; cinco celulares y $ 190.000.

Ajeno a los "papeles" legales, "Manudo" ha sido ingresado al hospital. Vigilado dentro y fuera del Regional, los cirujanos programaron una intervención quirúrgica.

Con un intento, dejado en suspenso, por alojarlo en la fortaleza de la Unidad Federal Nº 35 de Colonia Pinto, el salteño fue retornado a su sala especial del hospital, literalmente "blindado" en sus cuatro puntos cardinales: Belgrano, Moreno, Lamadrid y Posadas.

En ese proceso de espera, el juez Federal, Sebastián Argibay y el fiscal Pedro Simón, se trasladaron al centro de salud. Flanqueados por expertos de la policía, local y federal, le recibieron la declaración de imputado. "Manudo" habló y se defendió.

Trayectoria del plomo

Ahora ya fue operado, pero el plomo no aparecería en el "mapa" clínico. Una corriente médica especula que el disparo del gendarme pegó en la clavícula, bajó y rozó un pulmón. No se detuvo, siguió descendiendo y al parecer quedó en el abdomen.

El clima clínico no preocupa, ya que el herido respira bien y sus funciones son óptimas. Se encuentra muy bien y el proyectil no amenaza su lenta evolución. De a poco, los guardias van preparándose, porque ni bien reciba el alta, se viene la "mudanza". Ésta será materializada por varios equipos de máxima seguridad policial.

Fuente y foto:  EL LIBERAL


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