Santiago del Estero se convirtió en un eslabón clave en el circuito de contrabando de soja a Brasil

hace 3 años - POLICIALES

Tiempo de lectura: 5 minutos, 30 segundos

Un alto funcionario de la Aduana brindó detalles en un informe sobre cómo es la operatoria, desde dónde parten los camiones y cuál es la logística de las bandas que se dedican a la maniobra.


26/01/2023 - 23:39 Policiales

Cada vez más camiones son detectados cerca de la frontera con Brasil, en la provincia de Misiones, cargados con toneladas de soja al descubrirse que tienen documentación adulterada y son transportadas de forma ilegal con el único fin de ser mercadería de contrabando. ¿Por qué se da este fenómeno? ¿Cuáles son las ganancias? Santiago del Estero tiene un rol clave en un circuito muy aceitado.

Los organismos de control sostienen que ese comercio y los casos de contrabando se han exacerbado con el paso del tiempo. La principal razón sería esquivar el pago de retenciones (que representan nada menos que el 33% del valor internacional de la soja o unos 180 dólares por tonelada en la actualidad) y hacerse de dólares billete que luego puedan ser vendidos en el mercado paralelo. Para tener una idea aproximada del beneficio, un camión carga 30 toneladas de soja, aunque se sospecha que el cruce siempre es en pequeñas barcas y que los vehículos que llegan a Misiones duplican ese peso.

Un alto funcionario de la Aduana brindó algunos detalles sobre cómo es la operatoria, los riesgos que corren, los dividendos que se obtienen, y la minuciosa logística que emplean estas bandas para poder cometer la maniobra en un informe del portal misionero "Bichos de campo".

"A estas alturas tenemos que hablar de una o varias organizaciones que llevan adelante esta maniobra, porque ya hay todo un circuito armado detrás de este fenómeno que se ha perfeccionado con el tiempo. Nosotros ya tenemos causas en las que hay decenas de detenidos con hasta comandantes de alto rango de Gendarmería Nacional".

Al ser consultado sobre si es necesaria la complicidad de agentes políticos y de las fuerzas de seguridad, deslizó: "Mirá, te vas a dar cuenta de eso porque los camiones no llegan a Misiones con el peso normal. Para que esto sea negocio tienen que venir excedidos en kilos, no con los 30 a 35 mil kilos en bruto sino con promedios de 60 mil kilos por camión. Ni hablar que eso daña las rutas. Indudablemente debe haber una serie de convivencias en el camino para que esto se dé sin mayores problemas. Además, los camiones ingresan muchas veces en el momento en que las balanzas no funcionan, porque ellas no están operativas las 24 horas".

¿Connivencias?

Seguidamente agregó: "Otra cosa que nos pasa como Aduana es que no somos fuerzas de seguridad, por lo que a cualquier lugar que vayamos necesitamos de Prefectura, de la Policía Federal, de la Policía Aeroportuaria, de la provincial, etcétera. Aduana siempre depende de estar acompañada y de que ellos tengan la misma voluntad que nosotros, porque los empleados infieles existen en todos lados. Nos ha pasado de instalarnos en algún puesto de ruta y que de pronto no venga ningún camión. ¿Qué te dice eso? Que avisan".

Más adelante, hizo foco en cómo funcionan estas organizaciones. "Recientemente en Misiones hicimos controles volantes, que consiste en movernos por distintos puntos con vehículos no identificados. Yo me trasladé a Santo Tomé, por Paso de los Libres, porque una de las arterias que usan para entrar a la provincia es la Ruta Nacional 12. A la altura de Virasoro había una estación de servicio llena de camiones de soja, que los identificas porque tienen una sobre baranda sobre el acoplado que excede la altura de un camión normal. Te das cuenta del sobrepeso porque se mueven con dificultad. Eso te da la pauta de que está todo muy aceitado".

Adulteración

Al ser cuestionado sobre cómo hacen para fiscalizar estas operatorias, precisó: "Primero teníamos la carta de porte manual, que era relativamente fácil de adulterar. Por eso pusimos la carta de porte electrónica. Ahí comenzaron a adulterar los datos, ya sea con un escaneo o también porque llegaban a destino y misteriosamente se anulaba por alguna razón. Tuvimos una causa con hasta escuchas telefónicas donde identificamos a una empresa que en tres meses desactivó el 97% de las cartas de porte electrónicas que recibió. Y ahora de la carta de porte electrónica pasamos a la soja "desactivada" o "dañada". ¿Qué hacen? Ponen en las boquillas de descarga del camión soja partida o rota. Cargan por ejemplo 58 toneladas de soja en buen estado, le ponen una lona y arriba de ella le cargan soja dañada. Esa soja no entra dentro de las exigencias de la carta de porte electrónica por lo que viaja con un remito.

Sobre el circuito del contrabando, apuntó: "La soja se compra con plata en mano en el campo. En muchas casos las cargas ingresan a Misiones a priori en forma legal, incluso algunos pagan un adelanto a ingresos brutos. En los casos en que logran esquivar los controles o que presentan un remito o la carta de porte adulterada, el camión con sus 60 tonelada se instala en alguno de los puertos clandestinos. Desde las mismas boquillas del camión se embolsa soja en bolsas de 50 kilos. Se llega a la costa del Río Uruguay con camiones más chicos, que llevan hasta 10 toneladas ya en bolsas, y una vez que llega se descarga todo en una especie de balsa. En cinco minutos están del otro lado. Ahí hay otra organización del otro lado de la orilla listos para descargar. En una hora te pasaron 10 toneladas de soja. Un camión con 60 toneladas te lo pasan en una mañana.

Sobre los mecanismos de control que deberían funcionar en esa zona, indicó: "Es un poco la lucha de David contra Goliat. Gendarmería recorre la zona, pero el puerto clandestino tiene movimiento, en tanto y en cuanto ellos observen que no hay nada raro alrededor. Los 400 puertos de los que se hablan no están activos al mismo tiempo. Al contrario", remarcó.

Santiago, clave

Consultado sobre cuál es el destino del contrabando, no dudó: "Es Brasil. A Paraguay se destinan algunas cargas, pero no es el fenómeno que se da en la zona y de esta manera. Esto es una "industria". Hay comunidades costeras enteras viviendo de esto. Es algo que luego se derrama en el comercio local. Vos tocás a uno y tocás una fuente económica de relevancia".

Al ser interrogado sobre cuáles eran las provincias de las que provenían la mayor cantidad de cargamentos detectados, tampoco titubeó: "Tenemos mucho de Santiago del Estero, Santa Fe y de Córdoba".

Hubo decenas de casos en los que camiones que habían partido desde Santiago fueron interceptados en suelo misionero, al detectarse anomalías en su documentación y las cargas fueron retenidas.

¿Los productores están involucrados? ¿O pueden ser parte involuntaria de la maniobra?

"Puede haber distintas maniobras, pero esencialmente es ponerle plata en mano al productor en el lugar de la cosecha. Vas al campo, le pones plata en mano en dólares a precios cercanos a los de los mercados oficiales y el tipo te vende. Claro que no vende el 100% de su cosecha por canales ilegales, porque después tiene que justificar la siembra que hizo. Pero con que venda una porción es suficiente porque puede haber tenido un rinde bajo, puede haber sembrado más tarde, puede haber sufrido una helada, una sequía, etc. No se "negrea" el total, sino una parte, para tener plata en el momento".

"¿Qué dice el productor? Que el insumo, ya sea agroquímico, semilla u otros, lo tiene que pagar en dólares y se lo cobran al precio "blue", no al dólar oficial. Por eso hay que discutir las cargas impositivas, la situación económica general y demás. Lo cierto es que el fenómeno está más dirigido a quienes se han avivado y quieren plata 'dulce' de manera relativamente fácil", concluyó.

Fuente y foto: EL LIBERAL


TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR