hace 3 años - SANTIAGO
Tiempo de lectura: 4 minutos, 5 segundosMuchos de los niños debieron ser internados a causa de la deshidratación generada por la pérdida de líquidos. Insisten en la necesidad de ingerir líquidos constantemente durante estos días de intenso calor.
18/01/2023 - 23:38 Santiago
Por Sonia De Marco. De la Redacción de EL LIBERAL.
El calor, la alimentación inadecuada y los pocos recaudos al momento de ingresar a la pileta generaron una alta demanda de consultas en el Centro Provincial de Salud Infantil "Eva Perón" por malestar estomacal, con vómitos y diarreas.
"Es impresionante la cantidad de chicos que consultan por vómitos y diarrea, que derivan rápidamente en deshidratación. Muchos quedan en observación por la gravedad de los cuadros y por la necesidad de hidratarlos con urgencia", expresaron fuentes confiables del Cepsi.
Consultado sobre la situación que atraviesa hoy la comunidad infantil, el médico pediatra Ángel Muratore, pidió extremar los cuidados y subrayó la necesidad de tomar agua constantemente.
"Así como los cuadros respiratorios saturan las guardias de los hospitales pediátricos en los meses de invierno, algo similar ocurre durante el verano, pero con los cuadros gastrointestinales, entre los que se encuentran gastroenteritis, gastritis y enterocolitis", advirtió el pediadra.
Sobre el impactante aumento de niños afectados, el profesional explicó: "Las altas temperaturas favorecen la aparición de dichos cuadros, afectando sobre todo a niños pequeños y ancianos, por la facilidad con la que pierden líquidos en estas edades extremas de la vida. El calor induce a la pérdida extra de líquidos corporales por sudor. También afecta la conservación y la cadena de frío de los alimentos".
El Dr. Muratore contó cómo se produce la enfermedad y cuáles son los principales síntomas: "El ingreso al organismo de virus o bacterias a través de las manos sucias o bien, alimentos o bebidas contaminadas, induce la aparición de cuadros gastrointestinales caracterizados por fiebre, decaimiento, dolores abdominales (cólicos), diarrea, y vómitos, lo que adiciona una mayor pérdida de líquidos, que de no reponerse, puede conducir a la principal complicación: la deshidratación".
Y agregó: "Es por ello tan importante reponer líquidos (agua mineral o sales de rehidratación que además reponen electrolitos) por boca (si no hay vómitos) o a través de un suero (endovenoso) si el paciente vomita o ya tiene síntomas de deshidratación. Esto último, lógicamente con el enfermo internado y con control médico.
Identificar un cuadro de deshidratación
La deshidratación se la identifica en niños por el decaimiento, ojos hundidos, llanto sin lágrimas, boca y lengua secas, piel seca y caliente y por la oliguria (poco volumen al orinar).
Es importante identificar estos síntomas para no demorar la consulta médica.
El pecho materno, sobre todo en menores de seis meses, es un arma importante para evitar la deshidratación y favorecer la pronta recuperación.
"La Salmonelosis, en estos últimos días, se ha transformado en otra forma de infección intestinal. La cocción de los alimentos y la higiene al salir del baño y al preparar los alimentos, son fundamentales para prevenir dicha enfermedad", sentenció el Dr. Ángel Muratore.
En el Cepsi. muchos pacientes tuvieron que ser internados en estos días
Gran parte del grupo de niños asistidos diariamente con gastroenteritis, gastritis y enterocolitis debió ser internado, aunque sea por unas horas hasta revertir el cuadro de deshidratación que presentaba.
Esto se debe a la pérdida de líquidos que representa la sudoración, los vómitos y las diarreas que se presentan en estos casos, y que conllevan indefectiblemente a cuadros severos o leves de deshidratación.
Por ello los especialistas recomiendan a todos los padres mantener hidratados a todos los niños e invitarles agua constantemente aunque no sientan sed.
Dieta: cuál es la alimentación adecuada más para los niños que tienen gastroenteritis
Es posible que el niño esté algo desganado al principio cuando enferma. Si al inicio no quiere comer, no se le debe de dejar de ofrecer la bebida de forma frecuente. No obstante, no es recomendable pasar más de 12 o 24 horas de ayuno, por lo que se le debe preguntar si desea comer o bien ofrecerle si es un niño pequeño.
Posteriormente se debe iniciar la alimentación sólida, gradualmente en pequeñas cantidades y eligiendo alimentos que no perjudiquen al estómago e intestinos inflamados.
Los alimentos más indicados en estos casos son los que se engloban dentro de una dieta astringente.
- Hidratos de carbono: el arroz hervido, o puré de arroz son recomendables, pero no son los únicos. También la papa hervida, picada o en puré. La pasta blanca hervida (más bien pasada) con un poquito de aceite de oliva también suele tolerarse bien. El pan blanco tostado (para reducir al máximo la cantidad de agua que pueda tener) es un alimento que los niños suelen aceptar correctamente y se aconseja en este tipo de tratamiento dietético.
- Verduras: la zanahoria hervida, picada o en puré es aconsejable.
Si el niño acepta bien estos alimentos, también de forma gradual, se pueden ir introduciendo otros alimentos.
- Huevo: pasado por agua, hervido o en tortilla.
- Pescado: el blanco es de fácil digestión.
- Carne: las de pollo, es la más indicadas. Lo ideal es prepararlas cocidas o a la plancha, pero sin piel.
- Frutas: la manzana es la mejor tolerada, siempre y cuando se dé cocida u oxidada. Una manzana asada al horno es siempre una buena opción. También podemos cortarla en cuadraditos pequeños y rociarla con unas gotas de limón (o dejarla un buen rato en contacto con el aire) para que se oxide.
Yogur: lo mejor es tomarlo natural y sin añadir azúcar. El queso fresco también le puede sentar bien.
Fuente y foto: EL LIBERAL
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