hace 3 años - POLITICA
Tiempo de lectura: 6 minutos, 20 segundos"La deuda en pesos es la pesada herencia que recibió Massa de Guzmán; y va a ser la pesadísima herencia de quien lo suceda, aún si él fuera el futuro presidente".
31/12/2022 - 01:30 Política
Los sobresaltos en la economía argentina continuarán en 2023. La inflación se mantendrá en niveles altos pese al anuncio de un 3% mensual del ministro de Economía, Sergio Massa, para fines de 2023. Además, la "bomba" de las Leliq es una amenaza latente para el gobierno y para quien asuma en diciembre. Estos fueron los principales pronósticos del prestigioso periodista económico, Guillermo "Willy" Kohan, quien en una entrevista a fondo con EL LIBERAL, contó qué nos deparará a los argentinos en materia de economía, el próximo año.
"El modelo inflacionario que rige hoy y que es el que está haciendo el ajuste de la economía a través de la inflación y de la devaluación, va a continuar en el 2023. Estructuralmente es muy difícil para el gobierno en este último año de mandato, en un año electoral y con la incapacidad que ha tenido lamentablemente el gobierno de Alberto Fernández de generar confianza, revertir dramáticamente la situación", sostuvo.
No obstante, señaló que "es cierto que de donde veníamos, de la experiencia Guzmán-Batakis, a un Sergio Massa que finalmente se comprometió a no romper el acuerdo con el Fondo y en alguna medida el acuerdo tácito de Cristina para que esto sea así; y la decisión de aceptar un poquito la devaluación que ya el propio gobierno había realizado en función del manejo de la situación fiscal y monetaria, me refiero principalmente al dólar soja, permitió en alguna medida no caer al precipicio y contener por ahora el proceso inflacionario".
"También -explicó- le permite al gobierno mantener un nivel de inflación alta que de alguna manera lo ayuda a hacer el ajuste. No olvidemos que el gobierno paga salarios y jubilaciones con atraso con respecto a la recaudación que tiene. Y ese aumento de la recaudación que tiene es producto de la inflación y es obvio que los salarios, las jubilaciones y los planes sociales que es el gasto ordinario para el gobierno, y eso vale para la Nación, para las provincias y para los municipios, esos gastos ordinarios se van licuando con la inflación y así le permite al gobierno hacer el ajuste".
Dólares
Además, indicó que "es cierto que el gobierno no solo reconoció un poco más el precio del mercado para el dólar de los sojeros, sino que también Sergio Massa aplicó una política monetaria más ortodoxa. Esto quiere decir tasas de interés positivas para los tenedores de pesos. Y hemos visto un cambio de estrategia muy fuerte a partir de la llegada de Massa, que a corto plazo y tirando el problema para adelante, se logró de alguna manera, estabilizar también la situación de la deuda en pesos, que es el gran problema".
"El problema de la deuda en pesos, que hoy alcanza a prácticamente a 70 mil millones de pesos entre lo que es la deuda del Tesoro y la deuda del Banco Central, es una amenaza permanente a la estabilidad de precios y a la estabilidad de tipo de cambios. Cuando nos enteramos que el gobierno necesitaba financiarse 70 mil millones de pesos a fin de año, en la última licitación, resulta que ofrecieron 700 mil millones de pesos. O sea, las ofertas fueron 100 veces más de lo que necesitaba renovar el gobierno", indicó.
Y explicó: "Ahí tenés dos lecturas que las dos son reales: por un lado es un alivio en el sentido de que los tenedores de pesos quieren seguir con la bicicleta financiera de corto plazo en pesos. Esto pasa, entre otras cosas, porque hay cepo. No todo el mundo puede comprar dólares aún en el mercado oficial o en el contado con liquidación: los bancos están regulados, las compañías están reguladas, los fondos de inversión están regulados y casi están obligados a mantenerse en pesos".
"A ese problema -rescató- se le encontró una solución que es subir fuerte la tasa de interés y ofrecer un negocio financiero como fue toda la vida en la Argentina: la tasa que le gana el dólar".
"¿Cuál es la otra mirada? Primero, evidentemente hay un sobrante de pesos dando vuelta en el mercado financiero que es impresionante. Evidentemente este récord de ofertas que tuvo el gobierno a fin de año, es un alivio por un lado en el sentido que la corrida al dólar está contenida, pero al mismo tiempo muestra que tenemos una bomba de tiempo permanente", advirtió Kohan.
En ese sentido, explicó cuál es esa amenaza: "¿Cuál fue el gran desastre de la gestión Guzmán? Hacerle creer a la política que el problema era Macri con la deuda en dólares y que si vos tomabas deuda en pesos no había ningún problema. Pero lo que no dijo Martín Guzmán es que esa deuda en pesos está indexada por tipo de inflación y por tipo de cambio. Entonces es una deuda indexada, y en el mes de diciembre, esa deuda en pesos era de 500 mil millones de pesos que era lo que el gobierno tenía que refinanciar y en el mes de enero, eso pasa a ser 1,1 billón de pesos. Solamente en enero, febrero y marzo, la Argentina tiene que renovar 5 billones de pesos de deuda en pesos. Esos son 15 mil millones de dólares al tipo de cambio libre".
El analista dijo que si bien hoy "todo el mundo le refinancia la deuda en pesos al gobierno", es a corto plazo. "Nadie está colocando deuda más allá de mayo de 2023. Entonces esa amenaza de tsunami de pesos va a ir a presionar el tipo de cambio y también sobre los precios. Acá las pruebas son evidentes: tenemos una inflación de 100% al año cuando la carne aumentó solo 40%. Hay un problema mucho más profundo que la puja distributiva o que el precio de la carne o del trigo: hay un aumento generalizado de los precios porque tenemos una caída sistemática del peso. No es que sube la carne, o el pan, o la leche, lo que se cae es el peso", graficó.
Señaló que "ese problema es lo mismo con el dólar. No es que sube el dólar: lo que cae es la cotización del peso contra el dólar y por eso parece que sube el dólar. Es como el ascensor de los edificios antiguos, vas bajando por el ascensor y parece que el edificio va subiendo".
"Creo que vamos a tener un 2023, bastante parecido al 2022 con un ingrediente de incertidumbre adicional que es ¿hasta dónde Sergio Massa va a poder resistir para que avance con un nuevo plan platita, para que relaje los desequilibrios más equilibrados que hay ahora?", señaló sobre otros de los interrogantes económicos del próximo año.
También indicó que "la cuestión climática es decisiva. Si es cierto que la primera semana del año vienen con lluvias para la zona sojera, significaría un alivio mirando los dólares que tienen que entrar en abril y mayo por la soja".
"Es un escenario que sigue siendo complicado y con una bomba de tiempo que va a estar omnipresente que es la bola de nieve indexada de la deuda en pesos, un fenómenos que ocurrió muchas veces en la Argentina en el pasado reciente y que se resolvió de la misma manera: con brutales licuaciones vía fuertísimas devaluaciones, o con reprogramaciones de deudas, más o menos voluntarias", advirtió sobre el 2023.
Sin embargo, el analista económico opinó que "da la sensación que esta vez no hay riesgos de que se afecten depósitos, no veo un escenario de corralitos, ni mucho menos. Pero el próximo gobierno sea quien sea, va a tener que enfrentar esta crisis y probablemente la verdad esté en el medio, me parece que va a habrá una licuación por aumento en el ritmo de la devaluación del dólar oficial y del libre, y vas a tener que reprogramar bastante de los vencimientos en pesos, en una operación que ojalá sea lo más voluntaria posible y que afecte lo menos posible al sistema financiero".
Sostuvo que el proceso de devaluación del peso contra el dólar que comenzó en 2018 en el gobierno de Macri y que hoy muestra una cotización en el mercado libre de 350 pesos explica "por qué le va como le va a Alberto tanto en la opinión publica, como en las encuestas y elecciones".
"Ese tema sigue presente, el ajuste. La gente dice por qué no estalla, es porque ya estalló: ya tenés un ajuste inflacionario y devaluatorio permanente que por supuesto, explica por qué en la Argentina los índices de pobreza aumentan 5 puntos por año. Esto desde luego que no es gratis, esto termina en 52 puntos de pobreza que bien medida debe ser mucho más", concluyó.
Fuente y foto: EL LIBERAL