Fútbol, escándalo, destrozos y un policía con hundimiento y fractura de cráneo

hace 3 años - MONTE QUEMADO, Copo.

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La víctima es el agente Franco Garnica (22) del Bº Virgen del Carballo. Está internado en un centro de salud y anoche debían intervenirlo quirúrgicamente.


05/07/2022 - 00:58 Policiales

Trece hombres y una mujer han sido apresados en Monte Quemado, Copo, al término de un grave hecho de violencia con destrozos, un sujeto enrejado con un revólver repleto de proyectiles y un policía apedreado, víctima de “hundimiento y fractura de cráneo”.

El escenario fue la cancha del Club San Martín. ¿El motivo? Un encuentro crucial entre los equipos de Defensores y Quilmes.

El último fue eliminado por penales y estalló una campal. Al comienzo de la fiesta, los policías habían verificado a los hinchas que ingresaban a la cancha. Allí, los funcionarios demoraron a un sujeto identificado como Juan Almeida, de 20 años, con residencia en Villa Atamisqui.

Los efectivos le descubrieron, oculto, un revólver con el cargador lleno. Hubo preguntas con respuestas ambiguas y el fiscal Santiago Bridoux no anduvo con vueltas. Almeida fue separado de los hinchas y conducido a la Seccional 22.

El partido siguió su derrotero y tras el final, más de una veintena de revoltosos decidió que todo debía acabar en caos: atacaron a los policías a pedradas y los uniformados aguantaron, hasta cuando pudieron.

Uno de los efectivos, en pleno caos de violencia, recibió un fuerte golpe en la cabeza que lo derribó de inmediato y el momento quedó registrado en los videos de varios testigos.

Superados en cantidad, los policías intentaron controlar a los maleantes, pero éstos trasladaron la batalla a las calles. Allí, reinó la barbarie, con una “lluvia” de piedras y ladrillos: fue tal el terror, que los vecinos de las cuadras siguientes se encerraron, con niños y hasta con sus perros.

Los policías apresaron a 14 personas, los que fueron alojadas en las celdas de la 22. Furia y traslados El día después, la Fiscalía ayer definía las imputaciones: Almeida debe hacerse cargo por el arma de fuego secuestrada.

A su vez, el grupo mayoritario es candidato a cargos por “lesiones graves, leve s , d e s t r o z o s , d a ñ o s , atentado y resistencia a la autoridad”, solo por citar las más fuerte del Código Penal.

Mal pensaron los vecinos que sus problemas serían mitigados con solo encerrar a los belicosos. Entre la noche del domingo y la víspera, la fachada de la 22 se convirtió en receptora de los cuestionamientos de la familia de los 14 presos.

Como el descontento iba en ascendente crecimiento, el fiscal anoche buscaba descomprimir.

La salida ensayada era una urgente derivación hacia las comisarías vecinas: por ejemplo, se debatía conducirlos a la 18 de Campo Gallo, Alberdi, o bien la 43 de Pampa de los Guanacos.

A su vez, los vecinos comenzaron a formular denuncias por daños en sus propiedades.

Contracara: las urgencias de los unos y los otros

El fiscal Santiago Bridoux anoche definía prioridades, acompañado con el equipo de trabajo. En su escritorio, abundaban los nombres y planteos de abogados, resueltos en que sus clientes recuperen la libertad, sin siquiera pasar el filtro de una audiencia de conversión.

Imposible una respuesta satisfactoria, ya que todo está en proceso: es más, nadie descartaba que los vecinos denuncien al pelotón y exijan que alguien se haga cargo de los daños en sus casas.

Todos proclamaban ser inocentes, demandan derechos, pero evitaban visualizar los videos en que numerosos sujetos descargaban su ira contra unos pocos policías y hasta atacaban a patadas a uno en el piso. Allí concentraba sus energías Bridoux. Si n apresurarse y confiado en una audiencia que en las próximas horas devendrá en respaldo del Juzgado y dejará en claro a los 14 presos que su paso por una celda quizá se dilate más de la cuenta.

El ruego de su madre: “Franco saldrá de esta porque es fuerte y lo acompañamos todos”

Antonia Ferreyra de Garnica acompañaba anoche a su hijo, en un centro privado de salud de la ciudad capital. Franco Garnica (22) es el agente que fue derribado de una pedrada en la cabeza. “Mi hijo sufrió hundimiento y fractura de cráneo. Está internado y ruego a Dios que salga bien”.

Profundizó: “Él está en pareja y vive en el Bº Virgen del Carballo. Se la pasa trabajando y mire lo que le viene a pasar, un domingo de fútbol y trabajo...”, lamentó su progenitora. El agente fue internado y los cirujanos avaluaban anoche el cuadro emergente. Las heridas se sitúan en la cabeza y al cierre de esta edición, el objetivo era operarlo. Afuera, su madre rezaba y clamaba para que su hijo supere este trance. “Hemos pasado cosas peores y sé que mi hijo saldrá adelante. Tengo cinco hijos y nada podrá romper el amor y la unión que hemos alcanzado como familia”, enfatizó Antonia. La noche se perfilaba eterna; una rara mezcla de ruego y esperanza.

Fuente y foto: EL LIBERAL


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