hace 3 años - SANTIAGO
Tiempo de lectura: 3 minutos, 38 segundosLa Lic. Rosario Sanguedolce analizó la conducta de los adolescentes, que a diario son noticia por haber desaparecido, obligando a sus familias a emprender desesperadas búsquedas. Qué pretenden con "desaparecer".
Todas las semanas, numerosas familias sufren el desconcierto que genera la desaparición de un hijo. La incertidumbre llega, en la mayoría de los casos a recurrir a la Policía para iniciar una búsqueda especializada, ante la posibilidad de secuestro. Sin embargo, muchos de los jóvenes "desaparecen" voluntariamente por razones que tienen que ver con desencuentros familiares y/o sociales en todos sus sentidos.
Cuando ocurren estos casos, surge la necesidad de repensar en qué sucede con los jóvenes de hoy, que necesitan ausentarse de sus hogares sin avisar, despertando la desesperación no sólo en su familia, sino además en toda la sociedad.
La Lic. Rosario Sanguedolce, especialista en Piscología analizó la problemática y remarcó la importancia de prestar atención a la consulta del adolescente para evitar males que van más allá de un "fuga".
"Aclarando que siempre hay que ver el caso por caso, en muchas circunstancias estos casos se dan por situaciones extremas de maltrato o violencia en la casa, por lo que los adolescentes necesitan huir. En otros casos son llamados de atención y aquí puede haber muchas variables en el porqué. Me parece interesante resaltar que el adolescente, en su búsqueda de identidad muchas veces pretende desentenderse de la familia, desasirse de ella, y tienden a incurrir en la fuga. La necesidad de un adolescente de pertenecer a un grupo, de socializar, de desprenderse de la familia, puede llevarlo a veces a tener este tipo de conductas, según sea la historia personal de cada adolescente, sus vínculos, entre otras cosas", explicó la especialista.
Estas manifestaciones en los jóvenes pueden verse controlada, si el adolescente tiene adentro de la casa una figura de autoridad, sostén y contención, agrega la Lic. Rosario Sanguedolce.
Y remarca: "En estas conductas de huidas, algo nos están queriendo decir, y como adultos responsables deberíamos tratar de interesarnos y ayudarlos".
''Hay que advertirles del peligro que implica''
La Lic. Rosario Sanguedolce aclara que muchas veces es sólo eso: una huida.
"Muchas veces no pasa de una huida, escaparse, sabiendo que están haciendo algo que no corresponde. Entonces es también importante advertirles del peligro que eso implica, sumado a las consecuencias que puede haber. Y ante esto, los padres, docentes o adultos que rodeé al adolescente, deben ayudarlo, preguntando qué es lo que les está pasando, qué los motiva a querer irse, o qué cree que hay afuera que puede hacerlo sentir mejor que en su casa, interiorizándose del estado del joven, siempre respetando la privacidad. Es necesario también recordar que hay que buscar ayuda en profesional ante ciertas situaciones de riesgo", explicó la profesional.
''Hay que marcar límites, pero darles cierta libertad”
Es importante remarcar que el adolescente, si bien ya no es un niño, tampoco es un adulto.
"Entonces hay que seguir marcando límites y responsabilidades, pero también darles cierta libertad. Hay padres muy estrictos en sus normas de convivencia, que quizás no respetan la libertad del adolescente, o el joven no es escuchado en sus intereses, algo que puede generar que el adolescente sienta la necesidad de huir de la casa. El adolescente, en su búsqueda de identidad puede querer pertenecer a grupos que exijan ciertas conductas de riesgo. Y ante esto es necesario advertirles lo que significa", sentenció Rosario Sanguedolce.
''El mensaje de un chico que desaparece es "estoy haciendo esto para que vean que existo''
Por otra parte, Lic. Ana Roxana Gálvez, especialista en Psicología, también se refirió al tema y consideró que, parte de lo que sucede con los niños y adolescentes en la actualidad es consecuencia del encierro al que estuvieron sometidos durante tantos meses, en el contexto del aislamiento obligatorio por la pandemia.
"En este momento, toda la necesidad de estar aislados ha llevado a manifestar conductas sintomáticas sociales que se irán repitiendo cada vez más si no se toman las medidas correspondientes", sostuvo.
Y en ese contexto explicó específicamente, qué buscan los jóvenes en la acción de "desaparecer".
"Si tenemos que definir el término síntoma, podemos decir brevemente que es la acción de un ser humano, que en busca de un placer provoca un displacer en la conducta. Esto no pasa tanto por lo consciente como por la forma inconsciente que tenemos de actuar. Aquí estamos tocando un tema de la teoría psicoanalítica. Ese inconsciente es esa forma mental que nos hace actuar de tal o cual forma sin que nosotros podamos manejarlo. Desde ese lugar los síntomas tienen un mensaje siempre. El mensaje de un chico que desaparece es "estoy haciendo esto para que vean que existo".
Absolutamente todo síntoma es un llamado de atención a los adultos que rodean a ese niño o adolescente. Es un pedido de auxilio. No lo manejan desde un lado consciente; no es una actitud premeditada ni en contra de nadie. Es una necesidad psíquica que se manifiesta de esa manera, para pedir ayuda", argumentó la Lic. Gálvez sobre los motivos que llevan a los jóvenes a desaparecer por días.
05/06/2022 Fuente y foto:EL LIBERAL
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