hace 3 años - POLICIALES
Tiempo de lectura: 4 minutos, 13 segundosEstaban separados desde hacía un mes. Ayer se presentó en la casa y le preguntó si regresaría con él. Ella respondió en forma negativa. Entonces tomó una escopeta que tenía escondida y le tiró a quema ropa. Supuso que estaba muerta, se puso el arma en la boca y se disparó.
29/04/2022 - 01:02 Policiales
Otro sangriento ataque contra una mujer conmociona La Banda. Un camionero se presentó en la casa de su hija para "buscar" a su esposa (de quien estaba separado de hecho desde hace un mes). Quería que regresara a la casa en común. Cuando ella le dijo que no, él sin piedad le disparó a la cabeza. Ella cayó al suelo. A los pocos segundos él se mató.
Otro intento de femicidio genera alarma. A las 8.33 Ana María Córdoba, (57), fue herida de arma de fuego por su esposo, Víctor Alberto Catán, (62), con quien tenía 6 hijos y de quien había decido separarse hace un mes.
Según los testimonios recolectados por la Fiscalía que trabajó en el lugar, el femicida llegó en una motocicleta hasta la casa de su hija Analía, en la Manzana 45 del barrio Mama Antula.
Ana María dormía con su nieto de 10 años. Analía chateaba con su hija adolescente, a quien minutos antes su esposo había llevado al colegio.
En ese momento escuchó que alguien golpeaba su puerta.
Salió a ver quién andaba y encontró a su padre en la vereda. Había llegado en una motocicleta y según el testimonio de su hija, en ese momento estaba desarmado. El femicida le pidió a Analía que llamara a su madre y la joven lo hizo.
Ana María salió a la puerta de acceso principal a la casa. Allí mantuvo una conversación con su expareja. Catán le habrían preguntado si ella regresaría a la vivienda que tenían en común en el barrio Matadero.
Al parecer la víctima —quien había cumplido años el jueves— le manifestó que por el momento no retornaría. Mientras se encontraban en el patio delantero, a pocos metros del portón de ingreso, el acusado salió a la vereda.
Ana María jamás imaginó que regresaría. Quedó parada afuera y a los segundos fue sorprendida por su esposo, de quien estaba separada de hecho, quien sin decir ninguna palabra le apuntó con su escopeta calibre 16 a la cabeza.
Ante la dramática escena, un acto reflejo salvó la vida a la mujer. Según indicaron fuentes judiciales y policiales consultadas, al ver que su esposo le apuntaba con el arma, ella atinó a levantar su mano derecha y cubrirse el rostro. El disparo impactó de lleno en su miembro superior.
Herida, cayó sentada en el piso. Ante la detonación, Analía salió desesperada a ver qué sucedía.
El escenario era sangriento. Su madre estaba herida en el piso, casi inconsciente. Mientras gritaba pidiendo ayuda, le exigía a su padre una explicación de lo que había sucedido.
El sujeto solo atinó a decirle: "Dejame, dejame. Yo voy a terminar con todo esto". Ante la desesperada mirada de Analía, el femicida abrió la boca, introdujo los caños del arma y se disparó. Murió en el acto.
Un oficial de la policía, que reside frente de la vivienda, al escuchar los disparos corrió a ver qué pasaba. Encontró a su vecina tratando de auxiliar a su madre. Catán yacía en el piso, sin vida. Rápidamente informó a sus colegas y cerró el portón para que nadie ingresara al lugar.
Una ambulancia llegó a la casa y trasladó a Ana María al CIS Banda donde fue compensada y luego trasladada al Hospital Regional, donde continúa internada, estable.
La vivienda se llenó de policías de inmediato. Personal de la Comisaría 56, Criminalística, Prevención Zona Oeste y División Homicidios y Delitos complejos Banda trabajaron en el lugar bajo las órdenes de la Dra. María del Pilar Gallo, fiscal de la Unidad de Violencia de Género e Intrafamiliar.
La representante del Ministerio Público ordenó que el cadáver de Catán sea examinado por el médico de Sanidad y más tarde trasladado a la morgue. Además secuestraron la escopeta que utilizó el agresor.
Le pidió la escopeta a su hijo para “ir a cazar”
Víctor Alberto Catán tenía 62 años y trabajaba como camionero. Meses antes había tomado la decisión de abandonar ese trabajo. Fuentes ligadas a la investigación indicaron que en el baúl de la moto, el acusado tenía la documentación de la Agencia Nacional de Materiales Controlados (Anmac) y el permiso para portar armas. Según se supo, la escopeta se encontraba en poder de uno de sus hijos, y minutos antes de que intentara asesinar a su pareja, se presentó en la casa de éste y le pidió el arma, manifestándole que pretendía salir de caza. Con el arma en su poder se presentó en el barrio Mama Antula. Escondió el arma junto a una tapia perimetral y como no logró su cometido (que su pareja regresara con él a su casa), desató la tragedia.
Permanecía en el shock room y sufrió varias amputaciones
Al cierre de la presente edición Ana María, jubilada, permanecía internada estable en el sector de shock room del Hospital Regional “Dr. Ramón Carrillo”. Según se supo, la víctima ingresó minutos antes de las 9 de la mañana “orientada en tiempo y espacio, con lesiones múltiples por un elemento metálico compatible con munición de arma de fuego”. A causa de los disparos, la víctima tenía una lesión en macizo facial con fracturas de maxilar inferior. Tórax complicado con neumotórax derecho y la herida de la mano habría provocado la amputación de todas sus falanges. Las fuentes consultadas indicaron que Ana María sobrevivió “de milagro” porque la mano “amortiguó el impacto de los proyectiles” y por eso las heridas que sufrió a la altura de la cabeza no fueron mortales.
Fuente y foto: EL LIBERAL
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