"Después de 25 meses vuelvo a estar feliz, le cumplí la promesa a mi hijo y voy por más"

hace 4 años - POLICIALES

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Sin disimular su alegría a pesar del dolor que la atraviesa, Trinidad, mamá de Germán, el cajero asesinado, dialogó con EL LIBERAL al enterarse de la muerte de Alberto Manuel "Aceite" Freijo.


24/02/2022 - 02:08 Policiales

"No tengo ningún reparo en decirlo. Después de 25 meses vuelvo a sentirme feliz. Lo diría y lo gritaría si es necesario. Era lo que quería. Ahora él dejó de respirar y está bien porque mi hijo tampoco respira".

Sin temor a críticas por mostrar su alegría, Trinidad Tórrez, la santiagueña madre de Germán Chávez Tórrez, el joven cajero asesinado durante un asalto comando en la sucursal de Isidro Casanova del Banco Nación, dialogó con EL LIBERAL y se mostró "feliz" al saber que Alberto Manuel Freijo, alias "Aceite", murió.

"Aceite", según lo indica la investigación, estaba sindicado como el autor de los disparos que truncaron la vida de Germán (31), quien estaba atendiendo una de las cajas cuando el imputado ingresó con su banda a robar el lugar.

"Me cuesta entender a la Justicia de los jueces. Justicia para mí es ser justo. Y justo sería que mi hijo estuviera en mi casa, con su familia, cumpliendo sus sueños. Con que los jueces condenen a perpetua a los demás delincuentes, a mí no me devuelve a mi hijo", manifestó.

Trinidad, enterada de la muerte del homicida —quien recibió cinco disparos durante un enfrentamiento con la policía— viajó hasta el cementerio donde descansan los restos de su hijo desde el mes de enero del 2020.

"Me acerqué a su tumba, lo saludé y le dije que le cumplí la promesa. No descansé hasta que su asesino esté muerto. Y así fue. Renové en su tumba mi promesa y ahora no voy a parar hasta que todos paguen. Sobre todo ella, la mujer policía, que sabía todo", sostuvo con voz segura.

La noticia

Enterarse de que el asesino de su hijo había sido descubierto y estaba malherido generó una extraña sensación en ella. "Fue una confusión emocional, sensaciones encontradas, después pensé que mi hijo se murió porque esta basura me lo fusiló. Todo lo que pasé ayer y volver 25 meses atrás me dolió mucho. La emoción, por la alegría y por la pena se unifican y me golpean muy fuerte", reveló.

"Mi hijo era una persona de perfil muy bajo. Tenía muchas ganas de vivir. Era hijo único. Siempre pensamos en darle lo mejor y le ensañamos a él esos valores. Era incapaz de discutir con alguien", sostuvo para luego rememorar su lucha hasta que lograron dar con su asesino.

"Pegué más de 10.000 afiches con su cara. Anduve por lugares impensados. Iba a viajar a Chaco para continuar colocando 7.000 carteles porque alguien me tenía que decir algo. Por suerte se murió 'Aceite' y estoy muy contenta con eso", explicó.

Su deseo

Trinidad manifestó: "Yo lo quería muerto porque mi hijo está muerto. La mamá a Germán le enseñó valores, la mamá a 'Aceite' no, entonces quería que tenga una muerte como la encontró. Murió como vivió. Él se la buscó. Mi hijo estoy segura de que no se quería morir".

La mujer santiagueña sostuvo: "Me encantaría tener a la madre de 'Aceite' frente a mí para que me diga qué se siente. Qué sintió hace 25 meses cuando su hijo mató a mi hijo. Ser madre no es dar a luz a un hijo y dejarlo por la vida que haga lo que quiera sin enseñarle valores. Que venga una lacra como su hijo y acabe con todos mis sueños no se lo perdono. Eso no le perdono a la madre de 'Aceite'".

El pedido de Justicia

Antes de finalizar, manifestó su deseo de que los jueces que están a cargo de juicio oral que comenzará en junio "sean justos y den una sentencia ejemplar. Que no tengan beneficios. Ninguno. Ellos los domingos podrán ver a su familia. Si están enfermos recibirán asistencia, yo a Germán solo le puedo llevar flores".

"Perder a un hijo no tiene explicación. Existís, subsistís porque nos levantamos y nos acostamos, y el peso sigue siendo el mismo. La pena es muy difícil de llevarla. Uno se acomoda y se desacomoda en un instante. Las emociones juegan como un vaivén. No se vive, se sobrevive", finalizó Trinidad Tórrez.

Fuente y foto: EL LIBERAL