hace 4 años - POLICIALES
Tiempo de lectura: 1 minuto, 55 segundosDe las palabras, el sujeto habría pasado a la violencia. Así, le habría aplicado una trompada en el ojo derecho, también en la boca. Ella se defendió con un cuchillo.
13/12/2021 - 01:28 Policiales
Una pareja resultó con diversas hematomas, como secuela de un escándalo por celos, cuyo primer incidente se produjo en un boliche y el siguiente la casa de un familiar, reconvertida en insólito ring side, cuyas ventanas, puertas y masetas acabaron destrozadas, en Árraga, Silípica.
De acuerdo con las denuncias en la Seccional Nº 37, los protagonistas fueron identificados como Luciana Ferreyra, paramédica, de 29 años, y su novio, Santiago Medina, trabajador rural, quien debería viajar este miércoles a Salto, Buenos Aires.
Según ambos relatos, juntos bailaron toda la noche en el boliche "Doña Julia", pero comenzaron a pelearse con insultos. Cerca de las 6 de la madrugada fueron en busca de hielo para retornar y continuar de festejo. Ingresaron en la casa de una tía de Medina, al frente del local bailable.
Contra "Peche"
Más allá de ignorarse los tonos, se sabe que Medina habría reprochado a Ferreyra por qué un amigo recién llegado de Córdoba (apodado "Peche") dejó sus bolsos en su casa. Ante los oídos de la mujer, ello sonó a celos, matizados con reproches y serio cuestionamiento.
De las palabras, el sujeto habría pasado a la violencia. Así, le habría aplicado una trompada en el ojo derecho, también en la boca y sujetado de un brazo con fuerza.
Ello tornó inviable cualquier palabra o búsqueda de una salida racional pacífica. En segundos, ella corrió y se encerró en el baño, gritándole: "Dejame en paz que quiero irme…", trascendió.
Según la versión de la denunciante, salió cinco minutos después, recogió un cuchillo y se defendió, pero "desconozco si lo he lastimado". "En el forcejeo, él me agarró del cuello y me rasguñó".
Fueron tan intensos los gritos y el escándalo, que a los pocos minutos se hizo presente la propietaria de la casa y Ferreyra aprovechó para irse. Dos horas después se habría presentado en la comisaría y denunció a Medina.
Después del griterío, y una mano vendada por un corte, Medina se presentó en la Seccional 37. "Ella me golpeó. Me ha roto el DNI y el carné de vacuna. No podré viajar a trabajar este miércoles en Salto", señaló brevemente.
Persuasivos, los policías lo anoticiaron que el viaje lucía como el menor de sus problemas, porque Ferreyra lo había denunciado con antelación. Resignado, y sin chistar, el hombre bajó la cabeza e ingresó a una celda, por decisión de la fiscal de turno, Norma Matach, y la jueza de Género, Cecilia Laportilla.
Fuente y foto: EL LIBERAL
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