Alberto dijo que él decide y Cristina le pide que rectifique la política económica en durísima carta

hace 4 años - PAÍS

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Crece el enfrentamiento entre el Presidente y la vicepresidente y la ruptura se hace cada vez más evidente.


Cuando Alberto Fernández comenzaba a mostrar cierta firmeza, al menos discursiva, en intentar capitalizar la crisis desatada por las renuncias de funcionarios cristinistas en el gabinete –de hecho él había salido a tuitear que iba a seguir marcando el rumbo de su gobierno-, apareció una durísima carta de Cristina de Kirchner en la que lo culpa por la derrota electoral en las Paso, por la mala gestión económica y lo pone entre la espada y la pared para que cambie funcionarios en su gabinete.

“Cuando tomé la decisión de proponer a Alberto Fernández como candidato a Presidente de todos los argentinos y las argentinas lo hice con la convicción de que era lo mejor para mi Patria. Sólo le pido al Presidente que honre aquella decisión”, avisó Cristina Kirchner en la carta que publicó en sus redes cinco minutos antes de las siete de la tarde y que terminó de convulsionar por completo al Gobierno.

La vicepresidenta dijo que había avisado: “Se estaba llevando a cabo una política de ajuste fiscal equivocada que estaba impactando negativamente en la actividad económica y, por lo tanto, en el conjunto de la sociedad y que, indudablemente, esto iba a tener consecuencias electorales”.

“No lo dije una vez… me cansé de decirlo”, remarcó para desmarcarse de la derrota. Y completó: “Fui, soy y seré peronista, por eso pensaba que no podíamos ganar, y se lo decía no sólo al Presidente”. “Al día siguiente de semejante catástrofe política, uno escuchaba a algunos funcionarios y parecía que en este país no había pasado nada, fingiendo normalidad y, sobre todo, atornillándose a los sillones. ¿En serio creen que no es necesario, después de semejante derrota, presentar públicamente las renuncias y que se sepa la actitud de los funcionarios y funcionarias de facilitarle al Presidente la reorganización de su gobierno?”, se preguntó la ex mandataria.

“Como no soy mentirosa y mucho menos hipócrita, debo mencionar que durante el 2021 tuve 19 reuniones de trabajo en Olivos con el Presidente de la Nación. Nos vemos allí y no en la Casa Rosada a propuesta mía y con la intención de evitar cualquier tipo de especulación y operación mediática de desgaste institucional”, remarcó en el texto de 20 párrafos cuya publicación no conocía ni Fernández ni nadie de su gabinete, y que sorprendió al Presidente y sus colaboradores más estrechos en plena cumbre en Olivos, en la que analizaban los pasos a seguir.

Tras conocerse la misiva, Alberto Fernández suspendió el viaje a México previsto para hoy para asumir la presidencia temporaria de la Celac. De inmediato se reunió con sus colaboradores inmediatos, entre ellos Santiago Cafiero, uno de los apuntados por CFK. Al cierre seguían analizando la postura por seguir: si ceder ante la presión de Cristina o plantarse y tratar de llevar el gobierno ya sin la coalición.

Según la ex Presidenta, en “las primeras 18 reuniones” le planteó al jefe de Estado una “delicada situación social” traducida “en atraso salarial, descontrol de precios y falta de trabajo”. Y se refirió al “impacto de las dos pandemias: la macrista primero y la sanitaria” después.

“Igualmente siempre remarqué la falta de efectividad en  áreas de gobierno”, fulminó la vicepresidenta, que en los últimos meses insistió por todos los medios en la necesidad de implementar un cambio en el elenco presidencial.

“Habían transcurrido 48 horas sin que se comunicara conmigo y me pareció prudente llamarlo y decirle que tenía que hablar con él. Dejé pasar 48 hs deliberadamente, para ver si llamaba. Allí le manifesté que era necesario relanzar su Gobierno y le propuse nombres como el del gobernador Juan Manzur para la Jefatura de Gabinete”, recordó la vice, que no eludió su conocida enemistad con el tucumano.

“La gestión de gobierno seguirá desarrollándose del modo que yo estime conveniente”, había desafiado de hecho Alberto Fernández ayer por la mañana en una serie de tuits que prepararon sus asesores el miércoles por la noche. Ayer, antes de la carta, colaboradores presidenciales dejaron trascender que el jefe de Estado había avalado la salida de De Pedro. Al rato, Vilma Ibarra salió a negarlo como “vocera oficial” del Presidente. Después, el propio mandatario envió un mensaje provocador a través de Página 12: “Con presiones no me van a obligar”.

El trascendido vinculado a “Wado”, un encumbrado integrante de La Cámpora que goza de la más absoluta confianza de la ex Presidenta, enardeció al kirchnerismo.

Y Cristina Kirchner aprovechó entonces para cargar, sin nombrarlo, contra Juan Pablo Biondi, el vocero presidencial. Lo tiene hace mucho en la mira. “No voy a seguir tolerando las operaciones de prensa que desde el propio entorno presidencial a través de su vocero se hacen sobre mí y sobre nuestro espacio político: Alberto Fernández quería que el Dr. Eduardo De Pedro fuera su Jefe de Gabinete y fui yo la que no estuvo de acuerdo. Mal podría ahora promoverlo para ese cargo”, deslizó la vicepresidenta.

Y continuó. “A propósito de la categoría de funcionarios que no funcionan… el vocero presidencial escaparía a aquella clasificación. Es un raro caso: un vocero presidencial al que nadie le conoce la voz. ¿O tiene alguna otra función que desconocemos? ¿La de hacer operaciones en off por ejemplo? Verdadero misterio”, ironizó. l

17/09/2021 Fuente y foto:EL LIBERAL


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