hace 4 años - POLITICA
Tiempo de lectura: 4 minutos, 17 segundosHace poco más de 20 días que salió del hospital Mama Antula, donde estuvo 23 días internado. De a poco, va retomando su vida normal. Aún le falta fuerza por la masa muscular que perdió y en dos meses espera poder volver a practicar un deporte.
Después de 23 días internado, de los cuales 8 de ellos estuvo respirando gracias a una máquina, Fernando Mussi, emprendedor de 51 años, pudo salir del Centro de Salud Mama Antula y empezar a retomar su vida normal, lo que a casi un mes de haber regresado, aún le cuesta.
Esos 8 días en la Unidad de Terapia Intensiva (UTI), conectado forzosamente al respirador artificial porque el coronavirus le había invadido los pulmones, fueron los más difíciles y complicados. Pero Fernando está convencido de que el amor de su familia, del personal del Mama Antula y de mucha gente anónima que rezó por él fue lo que lo ayudó a salir adelante.
Para tratar de dimensionar lo que el virus le hizo a su fornida persona, habría que hacer el ejercicio de colocar 21 bolsitas de azúcar o paquetes de harina de un kilogramo una al lado de otra. O en una pila. Ese volumen de peso, de masa muscular es la que se llevó la enfermedad del cuerpo de Fernando. Cuando lo internaron pesaba 99 kilogramos. Cuando salió, 78. Van a pasar varias semanas hasta que pueda volver a usar los jeans que usaba hace un par de meses. Y aún al menos un par de meses para que pueda volver a practicar algún deporte. Pero sobrevivió y eso es lo que cuenta.
¿Cómo te diste cuenta que te contagiaste?
Me había dado fiebre y mi mujer me había empezado a ver, hasta que he seguido con dolor de garganta y fiebre, que es cuando ya me voy a hisopar.
¿Te imaginabas que te podía pegar tan fuerte como sucedió?
Nunca me he imaginado lo que me iba a pasar con este virus. Me he internado un viernes al mediodía. Gracias a Dios he encontrado cama en el Hospital Mama Antula, del que, hoy puedo decir que es el mejor lugar de la provincia. Un lugar donde me han atendido de maravillas los médicos, los enfermeros, los kinesiólogos, es la parte profesional pero también la humana que todo el hospital tiene. Es un lujo tener un lugar así en Santiago.
¿Cómo son esos días en terapia intensiva?
El tema de la UTI es complicado porque uno tiene que asumir que no tiene otra salida más que entrar a un respirador y ahí, en ese momento, te das cuenta que no hay que preocuparse sino ocuparse de las cosas. Mi mujer es doctora neumonóloga infantil, me explicaba todo con una amiga de ella. Pero el que te digan que te van a poner respirador es complicado. Pero había que hacerlo y gracias a Dios y toda la gente que ha rezado por mí, he podido salir.
¿Cómo trabajan los kinesiólogos en un enfermo con Covid?
El trabajo de los kinesiólogos es fundamental, los del Mama Antula son de lo mejor que hay, un equipo de varios que hay, trabajan con un enfermo hasta tres veces por día. Es la piedra fundamental de la recuperación de un enfermo de Covid. Son profesionalmente un lujo y humanamente son muy buenos, a uno lo hacen sentir muy cómodo y uno puede sentir los avances diarios con los trabajos que llevan adelante, son fundamentales para la recuperación.
¿En algún momento llegaste a pensar que podías no salir?
No, nunca se me ha cruzado que no iba a salir, siempre he pensado que se iba a solucionar todo si uno se ocupa. Gracias a Dios y la gente, se ha dado así.
¿Qué fue lo que más te fortaleció en esos días?
Me ha hecho pelearla el amor por mis hijos, por mi familia, de mucha gente que me ha brindado amor. Realmente se siente y he sentido el amor desinteresado de mucha gente y es algo muy lindo.
¿Cómo son las secuelas? ¿Ya estás haciendo vida normal?
En mi caso he perdido mucho peso. Pesaba 99 kilogramos cuando he ingresado y a la salida, 78. He perdido mucha masa muscular. Me cuesta moverme porque me ha comido los músculos, he salido con falta de aire. No podía hacer muchas cosas, pero voy muy de a poco. La recuperación es lenta pero segura. Voy avanzando todos los días un poquito más, de a poquito se va recuperando la vida normal, aún falta, pero voy de a poco.
¿Ya puedes hacer algún deporte?
Creo que recién en dos meses voy a poder hacer deporte. Estoy con kinesiólogo, con entrenador, me he recuperado mucho, pero todo eso es como si fuera nada. Porque los avances son pequeños. El proceso es muy lento. Creería que en dos meses podré hacer deportes, aún no tengo fuerza, es un proceso muy largo.
¿Es posible una reincidencia? ¿Qué te dijeron los médicos?
Sí, es posible reincidir porque sigo con los corticoides, con las secuelas que me han quedado en los pulmones y eso te hace bajar las defensas. Tengo que dejar pasar un tiempo para que me pueda vacunar así estoy más protegido.
¿Qué consejo le darías a la gente?
Que se cuiden. Yo era una persona totalmente sana. Hacía deportes, no tenía nada y me ha agarrado tan fuerte que uno se sorprende de porqué a personas sanas y fuertes le puede agarrar algo. Pero les diría que se cuiden porque esto es algo que hasta que uno no lo vive no valora las cosas que tiene y las que pierde. Que se vacunen, que uno puede contagiar y esto es muy difícil. Hay que tomar conciencia que la gente se muere, no hay camas para que te curen, es muy difícil el virus. Cada vez hay más pacientes y cada vez menos gente que te pueda atender, se complica todo, para el personal de salud, para todos. Hay que cuidarse más y darle más importancia a la vida y hay que festejar la vida.l
04/07/2021 Fuente y foto:EL LIBERAL
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