El Coronavirus está prácticamente contenido en Wuhan

hace 5 años - INTERNACIONALES

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La ciudad que fue epicentro de la epidemia que hoy afecta a más de 130 países en el mundo habría logrado controlar la epidemia.


El presidente chino Xi Jinping visitó Wuhan el martes. Llegó sorpresivamente y afirmó que el coronavirus “está prácticamente contenido” en la ciudad y en su provincia, Hubei. “Los primeros resultados fueron obtenidos estabilizando la situación y cambiando la tendencia en Wuhan y en Hubei”, donde 56 millones de habitantes están en cuarentena desde fines de enero, dijo Xi. 

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Xi Jinping, con una mascarilla turquesa, se presentó el martes por la mañana en Wuhan y visitó el hospital Huoshenshan, que fuera construido en solo diez días para enfrentar la epidemia.

La visita del presidente coincidió con el anuncio de las cifras del ministerio de Sanidad, que ese día registró solo 19 casos nuevos. Es una caída impactante en relación con los centenares de infecciones diarias de febrero, muestra de que las drásticas medidas sanitarias dieron resultado.

¿Cómo hicieron?

Control, disciplina y estricto aislamiento

El usuario de Twitter @Nyscalo, español residente en Shanghai, contó e ilustró a través de la red social algunas de las severas medidas que se aplicaron en esa ciudad, distante unos 700 km de Wuhan.

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Todos los ciudadanos deben rellenar un formulario diariamente a través de sus teléfonos móviles. Usando “Big Data”, la información se analiza y se emite un sistema de códigos “semáforo”: verde si no hay peligro; naranja para los que visitaron zonas sin riesgo; rojo para los que deban guardar cuarentena.

“Primero habría que reseñar que China ya sufrió un brote de un coronavirus en 2003, con 349 muertos, que sobre todo se cebó con Hong Kong. El pánico se apoderó de la población y se hablaba de que la enfermedad podría matar a cientos de miles. Ya entonces se cerraron colegios, se pusieron hoteles en cuarentena y se generalizó el uso de las mascarillas. Asimismo, China ha sufrido otros brotes esporádicos de gripe aviar que han ido concienciando a la gente sobre cómo actuar contra los virus”, comienza contando @Nyscalo.

“Sociológicamente, hablamos de otro planeta. La civilización china ha vivido oprimida casi siempre. Cultura de clases, emperadores absolutistas, dictadores políticos, etc. La dedicación, el esfuerzo y el bien común por sobre las libertades individuales son valores asumidos en China”, asevera.

“La crisis estalló en diciembre, pero hasta mediados de enero no se le dio apenas visibilidad. Por entonces, el gobierno se dedicaba a acallar las voces de los doctores que alertaban de la situación mediante el uso de formas mafiosas. Todo cambia la última semana de enero, días antes del Año Nuevo Chino, cuando el gobierno decide cerrar la ciudad de Wuhan, principal foco de la epidemia. Se cierran oficinas, fábricas, escuelas; el aeropuerto, estaciones de tren y carreteras”.

Y observa, agudamente: “¡Ojo! La cuarentena de Wuhan, donde viven unos 10 millones de personas, se declaró el 22 de enero, cuando el número de afectados era de tan solo 500 personas sobre una población de 7 millones. La Comunidad de Madrid tiene hoy 500 afectados. ¿Ven la diferencia?”.

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Muchos edificios de oficinas no utilizan la calefacción por miedo a que el virus se propague por los conductos del aire. La gente trabaja con el abrigo puesto (y, por supuesto, con la mascarilla ¡obligatoria!).

Control diario individual masivo

“De ahí en adelante, las restricciones se instauran en el resto del país y la maquinaria gubernamental se pone en marcha para controlar a la población. Los comités vecinales y las empresas deben enviar un informe diario al gobierno con datos precisos de los ciudadanos: nombre, apellidos, documento de identidad, temperatura a las 10 am, lugares visitados en los últimos 14 días, contacto con afectados, síntomas, etc”.

“El sistema cruza datos del Ministerio de Sanidad, del de Transporte y de la policía, con la info que tu comité vecinal y tu empleador envían a diario al gobierno. Saben quién eres, dónde estás, con quién estás… Si viajas en un tren con un infectado, el gobierno se entera. Te piden escanear ese QR en tu lugar de trabajo, en las urbanizaciones donde vives, en muchos restaurantes, etc. Así, si un vecino o un compañero de trabajo es ingresado por el virus, tu código saldrá rojo, te negarán el acceso y te mandarán a casa a hacer cuarentena”.

“Hace dos semanas, un vecino de mi urbanización llegó a Shanghái en un vuelo en el que se detectó un caso. La policía fue a buscarlo al día siguiente a casa y se lo llevó a pasar la cuarentena a un hospital/hotel. No es un sistema infalible, pero es rápido y bastante eficaz”.

“Aunque no está prohibido, la gente no viaja fuera de sus ciudades porque es probable que al volver tengan que guardar cuarentena. En las urbanizaciones solo dejan entrar a los residentes; en los lugares de trabajo solo a los empleados. Prohibidas las visitas. La situación es tal que una impresora de mi oficina lleva 2 semanas sin funcionar y no dejan entrar al técnico que tiene que arreglarla”.

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Imaginate que pedís un Big Mac y, cuando llega, un papelito te indica el nombre del cocinero y te asegura que su temperatura está por debajo de los 37,3 grados.

“La mayoría de restaurantes han estado cerrados prácticamente dos meses. A los que han abierto, una ordenanza municipal los ha obligado a reducir el número de mesas para aumentar la separación entre los comensales”.

“Las clases en colegios y universidades fueron suspendidas sine die desde el 24 de enero. Se ha montado un sistema de clases on-line para que los alumnos puedan seguir estudiando desde sus casas. Ni que decir tiene que todos los lugares de ocio siguen también cerrados. Los cines, las discotecas, los polideportivos municipales, los gimnasios privados, los parques infantiles… La gente va de casa a la oficina y de la oficina a casa. No hay más. Al día de hoy no hay visos de reaperturas. ¿Se imaginan dos meses así en España?”.

“En cualquier acceso, ya sea a un lugar público o cerrado, te toman la temperatura. En el metro, en las oficinas (obligatorio a las 10 am y a las 3 pm), para entrar al edificio en el que vives, en los pocos restaurantes que están abiertos. Cerca de mi casa hay un parque con un carril bici. Para acceder, te bajan de la bici y te toman la temperatura. Si das más de 37.3, un policía reporta tu situación, código rojo, y para casa a hacer dos semanas de cuarentena. El nivel de control es tal que en los ascensores han colocado unas marcas en el suelo que indican el lugar en donde te tienes que situar para evitar acercamientos indeseados”.

“Todas estas experiencias se viven en Shanghai, una ciudad de 20 millones de habitantes en la que ha habido 342 casos y solo 3 muertos. Repito que en Madrid aún estamos en pañales, y con el doble de casos. Es difícil pensar que todas estas medidas se puedan implantar en España. Ojalá podamos contener el virus sin llegar a tanto. El problema es que aún hay gente que piensa (¡y predica!) que esto es una simple gripe… ¡Espero que abramos los ojos pronto!”, concluye @Nyscalo.

15-03-2020 Fuente y foto; DIARIO NORTE



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