hace 10 años - POLICIALES
Tiempo de lectura: 57 segundosLos investigadores sospechan del exceso de alcohol. Tras el crimen, fue a la casa de una vecina y luego se entregó a la policía.
Un anciano de 92 años fue asesinado de 13 puñaladas y el verdugo resultó su sobrino, el hijo de su hermana. La tragedia segó la vida de Luis Ovejero, en manos de Marcos Calderón, de 43 años, en Chañar Pocito, departamento Río Hondo.
Según la investigación a cargo del fiscal Ricardo Lissi, el horror estalló anteanoche a 15 kilómetros de Las Termas, a la vera de ruta 9.
Tras 10 horas de ingesta alcohólica en casa de su madre, Calderón y Ovejero fueron en moto a la casa del segundo.
Cerca de las 23, Calderón apareció en la casa de una prima: "Me he transformao", gritaba.
Minutos después, en el destacamento policial reveló que había matado al tío.
Al arribar la policía halló a Ovejero con el pantalón bajo y bañado en sangre.
Ayer los forenses le hicieron la autopsia y confirmaron 13 puñaladas en ditintas partes del cuerpo.
Para los investigadores hay dos hipótesis: Calderón lo habría ultimado para robarle la jubilación. O bien, lo asesinó "perdido" por tanto alcohol.
Para desentrañar el enigma, Lissi requirió una junta psiquiátrica. Después, se dispondrá la suerte final de Calderón. l Publicado el 22/08/2015
Fuente y Foto: EL LIBERAL
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