hace 6 años - INTERNACIONALES
Tiempo de lectura: 1 minuto, 36 segundosKrioRus dice que cientos de clientes potenciales de casi 20 países ya se suscribieron a su servicio de criogenia para después de la muerte.
uando la madre de Alexei Voronenkov falleció, él pagó para congelar su cerebro y almacenarlo con la esperanza de que avances científicos algún día pudieran devolverla a la vida. Es uno de los 71 cerebros y cadáveres que la compañía KrioRus llama “pacientes”, que flotan en nitrógeno líquido en uno de los tanques de varios metros de altura en un almacén en las afueras de Moscú. “Lo hice porque estábamos muy unidos y creo que es la única oportunidad que nos encontraremos en el futuro”, dijo Voronenkov, quien planea someterse a criogenia cuando muera.

El jefe de la Comisión de Pseudociencia de la Academia de Ciencias de Rusia, Evgeny Alexandrov, describió a KrioRus como “una empresa puramente comercial que no tiene base científica. Es una especulación fantasiosa sobre las esperanzas de la gente de resucitar a los muertos y los sueños de la vida eterna”, dijo.
El director de KrioRus, Valeriya Udalova, quien congeló a su perro cuando murió en 2008, dijo que es probable que la humanidad desarrolle la tecnología para revivir a los muertos en el futuro, pero aún no hay garantía. La compañía dice que es única en el sector en Rusia y la región. Fundada en 2005, KrioRus tiene al menos dos competidoras en los EEUU, donde la práctica existe desde hace más tiempo.

Voronenkov dijo que puso sus esperanzas en la ciencia. “Espero que algún día alcancemos un nivel en el que podamos producir cuerpos artificiales para crear un cuerpo en el que se pueda integrar el cerebro de mi madre”. La directora de KrioRus argumenta que quienes pagan para preservar los restos de sus familiares demuestran cuánto los aman. “Tratan de tener esperanza. ¿Qué podemos hacer por nuestros parientes o aquellos a quienes amamos? Un buen entierro, un álbum de fotos. Ellos van más allá”.
16-01-2020 Fuente y foto: DIARIO NORTE
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