A pesar de todos los fallos de seguridad, las filtraciones de datos o los riesgos de privacidad, la mayoría de las personas todavía usan fórmulas como “123456” para sus contraseñas. La seguridad no es para tomar a la ligera.
Se cae en la tentación de decir “este sitio no tiene relevancia para mí así que le pongo cualquier contraseña” pero pocos se dan cuenta que los sitios “poco importantes” para el usuario pueden ser de mucho interés para otros y estar allí es abrirse paso hasta el objetivo buscado.

La empresa especializada en seguridad SplashData acaba de publicar la novena lista anual con las peores contraseñas del año, en donde se evalúan más de cinco millones de claves que han sido filtradas y de esa manera saber cuáles son las que los piratas informáticos comparten con mayor frecuencia.
La lista de este año demuestra que las personas siguen utilizando contraseñas comunes y fáciles de adivinar para proteger sus datos, incluidas las que se citan con frecuencia en informes anteriores y que las señalan como particularmente susceptibles a los ataques informáticos.
La palabra “contraseña” (en inglés password) cedió dos posiciones en la lista de este año en comparación con la de 2018 pero aun así permanece entre las cinco primeras, junto con “123456" y “123456789”.
Hay algunas novedades en la lista, como “qwertyuiop” y varias secuencias numéricas como “7777777”, sin embargo, el informe señala que incluso las contraseñas que parecen más complicadas son teclas situadas una al lado de la otra en el teclado. También añade que usar este tipo de contraseñas “puede parecer complejo pero no engañará a los hackers que saben que millones de personas las utilizan”.

El objetivo de esta lista es que las personas tomen conciencia para protegerse en los espacios digitales. De acuerdo con Morgan Slain, CEO de SplashData: “Podemos decir que a lo largo de los años, la gente ha comenzado a usar contraseñas más complejas, aunque todavía no van lo suficientemente lejos, ya que los hackers pueden descubrir patrones alfanuméricos simples”.

Las contraseñas seguras, aquellas de más de nueve caracteres y que incluyen mayúsculas y números son las más difíciles de recordar por lo que la gente apela a fechas de cumpleaños o direcciones “papita pa´l loro”, dicen los hackers.
Otra forma de proteger la información es a partir del doble factor de autentificación, la cual es una opción que actualmente está disponible en casi todas las aplicaciones y plataformas más populares. Su funcionamiento se basa en que, para ingresar en la cuenta, el usuario no sólo requerirá de una contraseña, sino también de un código de seguridad que recibe a través de otra app o por medio de un mensaje de texto, es complicado, pero peor es ceder la entrada a la tarjeta de crédito o el homebanking a los ladrones.
29-12-19 Fuente y foto: DIARIO NORTE
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