hace 6 años - INTERNACIONALES
Tiempo de lectura: 2 minutos, 33 segundosUn día después de haber recuperado la libertad, el expresidente brasileño brindó un nuevo discurso desde la sede del Sindicato de Trabajadores Metalúrgicos, cerca de Sao Paulo.
Un día después de haber recuperado la libertad, el expresidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, llegó a la sede del sindicato que alguna vez dirigió, el Sindicato de Trabajadores Metalúrgicos, cerca de Sao Paulo, y brindó un nuevo discurso, en el que aseguró que decidió entregarse a la Justicia porque tenía en claro que era inocente. "Yo tenía en claro que mintieron en cada palabra que escribieron sobre mí", dijo, además, ante la multitud en la puerta del sindicato.
"Podría haberme ido a una embajada, a otro país, pero fui a entregarme a la policía, porque yo tenía que enfrentar la celda para probar a la sociedad que Moro no es un juez sino un canalla", dijo Lula desde el escenario que se armó afuera del sindicato.
Lula dijo que se siente "libre como un pájaro" y que buscará "reconstruir este país con la misma alegría" que cuando lo gobernó. Además, pidió investigar cómo hizo su fortuna el actual mandatario brasileño Jair Bolsonaro, y agregó: "Si a mí me dan vuelta, no se me cae una moneda".
"No vamos a permitir que los milicianos por el partido de Bolsonaro acaben con este país que construimos", dijo.
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Da Silva fue puesto en libertad ayer después de que la Corte Suprema resolviera que una persona solo puede permanecer en prisión después de que se hayan agotado todas las apelaciones a los tribunales superiores. Da Silva sigue apelando su condena, por corrupción y lavado de dinero, en relación con la compra de un apartamento frente al mar en el estado Sao Paulo.
El expresidente estaba encarcelado desde abril de 2018. La liberación podría revitalizar a una oposición debilitada por los escándalos de corrupción, el juicio político a su sucesora Dilma Rousseff, la entrada en prisión del propio Lula y, más recientemente, la debacle en las elecciones generales de 2018. Por el momento no está claro cuál será ahora su papel político.
Aunque tiene prohibido postularse a la presidencia mientras tenga recursos pendientes, el también exlíder del Partido de los Trabajadores (PT) sigue siendo una figura popular en la izquierda. Sin embargo, podría tener que volver a la cárcel si las apelaciones se resuelven en su contra.
Este fin de semana se convocaron movilizaciones en las principales ciudades del país en apoyo a la investigación anticorrupción Lava Jato, que envió a docenas de destacados políticos y líderes empresariales a prisión. Muchos podrían solicitar su salida de la cárcel en base a la decisión del Tribunal Supremo.
Además de su promesa de erradicar la corrupción y frenar la violencia, Bolsonaro realizó una fuerte campaña contra el PT. Ganó las elecciones con el 55% de los votos y asumió la presidencia el 1 de enero.
Lula, que gobernó de 2003 a 2010, era favorito en las encuestas para los comicios de 2018 pero la condena le prohibió presentarse.
El exmandatario dijo que, cuando estuviera libre, recorrería el país para animar a la oposición. Los analistas políticos apuntan que podría no enfrascarse de inmediato en una confrontación directa con Bolsonaro, y que en su lugar intentaría influir en las presidenciales de 2022.
09-11-19 Fuente y foto: diariopanorama.com
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