Muertes en accidentes de tránsito: el alto riesgo de no respetar las normas vigentes

hace 6 años - POLICIALES

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Un flagelo que, lejos de solucionarse con medidas de prevención, genera el debate profesional sobre las causas que lo originan.


Pasó otro fin de semana largo y en nuestra provincia son muchas las familias que quedaron sumidas en el dolor por la muerte de uno de sus miembros, o en la terrible angustia de no saber la suerte de quien su vida quedó pendiendo de un hilo, después de un accidente de tránsito. Un flagelo que, más allá de las medidas de prevención que se adoptaron desde los organismos oficiales, sigue siendo el gran tema sin solución de los últimos tiempos.

Un hospital atestado de familiares que muestran dolor e incertidumbre, y que se resisten a resignarse a la muerte casi inminente, es la imagen atroz que queda luego de los fines de semana largo y la muestra cabal de este mal social.

“Cada fin de semana se llena la sala de “shock room” y el Servicio de Traumatología, por lo que heridos quedan internados en otros servicios, lo cual limita también la atención a los pacientes que llegan con otras dolencias, y eso genera trastornos serios en determinados momentos”, revelan desde el Servicio de Urgencias del Hospital Regional.

La situación preocupa sobremanera a toda la comunidad, y es tema de discusión en diferentes estamentos de las disciplinas de la salud, donde se buscan explicaciones y alternativas de solución.


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“En el día a día, todas las conductas implican en mayor o menor medida un riesgo. Hay estudios que demuestran que a medida que nos enfrentamos a las luchas cotidianas vamos obteniendo beneficios en pos de enfrentar el riesgo, por lo tanto se va generando una visión mínima del riesgo, y eso hace que al momento de salir a la calle muchas personas lo minimicen, y lleguen al incumplimiento de las normas”, analiza la licenciada en psicología Emily Azar.

Oscar Guardo, referente del grupo Despertar, de ayuda y contención a padres que perdieron a sus hijos, sostiene: “La primera prevención que podemos hacer nosotros es cuidarnos, en un momento en que a muchos no les importa nada; tenemos que empezar a hablarnos y a pensar qué estamos haciendo”.

Lamentablemente, las estadísticas no muestran que las medidas de prevención que se adoptaron desde el ámbito oficial, como la prédica que se realiza desde diferentes ámbitos, hayan dado sus frutos, porque la gente sigue siendo imprudente. En 2018, fueron 341 las víctimas de accidentes de tránsito en nuestra provincia, y por densidad poblacional, figura entre las primeras de este doloroso ranking.


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Análisis

La licenciada Emily Azar, dijo que al momento de analizar la conducta de quienes no respetan las normas y generan los accidentes de tránsito, “hay varios puntos a tener en cuenta”, ya que se trata de “una conducta social que permite interactuar con otro; la persona recibe información, decodifica y la filtra, en lo que serían los estímulos sensoriales y perceptuales. Hay una estimulación desde distintos ámbitos, no solamente las señales propias, sino también las señales del peatón, del tránsito, además de los factores emocionales, pues al momento de conducir tenemos factores afectivos y emocionales”.

“El respeto tiene que ver con una cuestión motivacional, de decisión, valoración y, a la vez, una cuestión de actitud para con las normas de tránsito en general”, precisó.

En este análisis, dijo que uno se encuentra “con que tenemos conductores emocionales, aquellos que son agresivos, que reaccionan mal cuando sucede algo o al momento de manejar; los inquietos, que son a los que les encanta la adrenalina, la velocidad, exceder los límites y atravesar las señales; los fatigados, que son los que conducen muchas horas, y los nuevos, que son los que andan temerosos. Pero a pesar de esas clasificaciones, hoy es muy frecuente la cuestión de los accidentes por conductores distraídos e inquietos”.

La norma es el conjunto (de indicaciones) que regula la conducta del conductor. Cuando no se respetan las normas nos encontramos con que aquello que mantiene el orden social se ve alterado porque el sujeto está disconforme. Cuando una persona actúa de acuerdo con las normas, hay un patrón de conformidad respecto de las mismas”, sentenció.

Elevado costo social

Es elevadísimo el costo que debe afrontar la seguridad social por las personas que sobreviven a un accidente de tránsito, especialmente quienes circulan en una motocicleta, según fuentes del Servicio de Traumatología y Ortopedia del Hospital Regional “Dr. Ramón Carrillo”.

En este sentido, indicaron que frente a la devaluación a nivel nacional que se presentó y a la dolarización de los precios, en estos momentos, ningún caso de un accidentado simple cuesta menos de 150.000 pesos, aproximadamente, lo que representa más del 50% respecto de lo que se erogaba el año pasado.

Además del costo económico, la demanda en el hospital obliga a desatender otros servicios.

15-10-19 Fuente y foto: EL LIBERAL


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