hace 6 años - POLICIALES
Tiempo de lectura: 2 minutos, 39 segundosLa joven presenta politraumatismo de cráneo y su estado de salud es grave.
Alejandra Magalí Juárez tiene 35 años y reside junto a sus familiares en el barrio Libertad. Hoy pelea por su vida en una cama de la Unidad de Terapia Intensiva, luego de que junto a su madre fueran derribadas de una motocicleta por dos asaltantes que les robaron sus pertenencias.
El violento asalto se produjo cuando Alejandra y su madre, identificada por la Policía como Magalí Corvalán, de 57 años, residente en el barrio Libertad, circulaban a bordo de una motocicleta por calle Congreso. Según manifestó Corvalán —quien es docente—, iban hacia un comercio que se encuentra ubicado en la zona a realizar compras de alimentos.
Al llegar a la intersección de calle 8 de Octubre, las mujeres fueron abordadas por dos sujetos que se movilizaban en una motocicleta. “No escuchamos el ruido de la moto, solo los encontramos de frente y nos tiraron al piso, para robarnos la cartera”, indicó la docente a Nuevo Diario.
De acuerdo con lo denunciado por la víctima en sede de la Comisaría Comunitaria 8ª, los sujetos —sin mediar palabra alguna— las empujaron, por lo que Alejandra —quien conducía el motovehículo— no pudo maniobrar, perdió el control del rodado y derrapó. Madre e hija cayeron al pavimento, por lo que sufrieron golpes.
Los ladrones les sustrajeron a las víctimas una cartera donde tenían guardada documentación, objetos personales y un celular. Con el botín en manos, los delincuentes se dieron a la fuga del sitio con rumbo desconocido.
Mientras que Alejandra yacía en el pavimento sobre un charco de sangre inconsciente; Magalí intentó auxiliarla, por lo que pidió ayuda a los vecinos que alertaron a la Policía sobre el grave ataque que sufrieron.
Madre e hija fueron trasladadas al hospital Regional Dr. Ramón Carrillo. Se conoció que Magalí presentaba una fisura en un brazo y golpes en diversas partes del cuerpo.
En tanto, Alejandra presenta fractura de pelvis, politraumatismo y fractura de cráneo, por lo que tuvo que ser intervenida quirúrgicamente de urgencia.
“Mi hija está muy grave. Estamos rezando y esperando que pueda salir de esto. Los médicos nos dijeron que le van a quedar secuelas, por el golpe que tiene en la cabeza”, aseguró Magalí a Nuevo Diario.
“Encontré a mi hija en un charco de sangre”, dijo Magalí
Magalí, “quebrada” y con lágrimas, contó los pormenores del grave ataque que sufrió junto a Alejandra cuando se dirigían a comprar.
“Estaba en el piso cuando me di vuelta y encontré a mi hija en un charco de sangre e inconsciente. Fue horrible lo que nos tocó vivir”, remarcó la docente.
En referencia al arrebato violento que sufrieron, indicó: “Nos hubieran pedido la cartera. Por qué no nos dijeron ‘entreguen la cartera’, le hubiéramos dado. No tenían por qué empujarnos ni golpearnos así. Nos podrían haber matado. Le pido a Dios que obre sobre las personas que cometieron el arrebato. Que entiendan que lo material se recupera, pero la vida no”, sentenció Magalí, al momento que pidió una cadena de oración para la pronta recuperación de la jovencita que se encuentra internada en coma farmacológico.
Analizan cámaras de seguridad
Los efectivos de la División Policía Científica y de la brigada de investigaciones de la zona Centro comenzaron las averiguaciones de rigor, por lo que en primera instancia analizarán los videos de las cámaras de seguridad de propiedades privadas que se encuentran instaladas en la zona.
Los efectivos de la Comisaría Comunitaria 8, por disposición de la Fiscalía de turno de la circunscripción Capital, realizaron el procedimiento de rigor.
Los efectivos recibirán testimoniales de los vecinos que pudieran haber observado el asalto.
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