hace 6 años - INTERNACIONALES
Tiempo de lectura: 3 minutos, 41 segundosLa usina comenzará a funcionar en el segundo semestre de 2022 y los trabajos de construcción empezarán “de inmediato”.
ontevideo, 23 (AFP y Reuters) - La empresa finlandesa UPM confirmó una inversión de más de u$s 3.000 millones para construir otra fábrica de pasta de celulosa en Uruguay, lo que despertó polémica. La inversión contempla u$s 2.700 millones para una planta industrial en Durazno (centro) y u$s 350 millones en instalaciones portuarias y logística, comunicó la empresa.
El gobierno celebró el anuncio y señaló que “en los próximos días realizará una presentación pública para informar a la población los términos del acuerdo”. El gobierno de Tabaré Vázquez y UPM negociaron durante años un acuerdo cuyos términos no fueron revelados a la ciudadanía y tampoco al Parlamento.
El proyecto, que se instalará sobre el principal río interno del país, Río Negro, ha generado críticas de científicos, ambientalistas y ciudadanos de a pie que temen por el futuro del curso de agua; y de la oposición política, que cuestiona las concesiones del Ejecutivo a la empresa que salieron a la luz pública.
La “garantía” que da el gobierno a la empresa sobre el “caudal mínimo” del río Negro y el compromiso de construcción de una vía férrea para uso exclusivo de UPM II despiertan rencores y rechazos.
UPM promete crear puestos de trabajo en un país que atraviesa una debilidad creciente del mercado de empleo, con tasa de paro de 8,7% de la población activa a mayo y una tasa de empleo (que marca la cantidad de personas en edad de trabajar que efectivamente tienen trabajo) de apenas 56,8%.
De los pocos datos que se conocen del acuerdo entre la empresa y el gobierno del Frente Amplio resalta que la planta funcionará en un terreno en régimen de zona franca, con exoneraciones fiscales que otras empresas no tienen. Según UPM, pagará anualmente por esos beneficios unos u$s 7 millones. En su folleto dirigido a accionistas, la empresa destaca que “En América Latina los árboles de eucalipto pueden ser cosechados después de 7 a 10 años, en comparación con los 60 años de las píceas y los abedules finlandeses”.
La construcción de esta planta industrial, la tercera “papelera” de gran porte en Uruguay, está rodeada de polémica. UPM afirma que la usina “representa lo último en tecnología en la industria” y promete “excelentes niveles de seguridad y desempeño ambiental”.
El abogado Hoenir Sarthou, del Movimiento ciudadano “UPM II No”, resumió lo que llamó la “Saga de UPM2”. “Si alguien nos hubiese dicho, hace unos años, que un gobierno construiría una vía férrea de casi 300 km, mandatado y supervisado por una empresa privada, y que le asignaría a la empresa el uso preferencial y privilegiado de la vía, no lo habríamos creído”, en referencia a la principal condición de la empresa para la instalación de su nueva planta de celulosa.
“Lo mismo habría pasado si nos hubiesen dicho que se le aseguraría a una empresa el caudal mínimo del principal río del país, y que se alteraría el régimen de las aguas de ese río, inundando miles de hectáreas fértiles, para asegurarle a la empresa el agua que necesita o de endeudarnos a todos durante generaciones para cumplir los compromisos con la empresa”, añadió.
La vía férrea para UPM demandará al Estado uruguayo una inversión similar a la de la propia planta.
El candidato presidencial favorito en la oposición para las elecciones de octubre, Luis Lacalle Pou (Partido Nacional, derecha), recordó las leyes de promoción de inversiones apoyadas por su agrupación pero criticó la “muy mala negociación” del gobierno de Vázquez que “entrega mucho” a una empresa extranjera. En tanto, el expresidente Julio María Sanguinetti (1985-1990 y 1994-2000), en cuyo primer mandato se aprobó la política forestal que permitió la instalación de plantas de celulosa, opinó que el anuncio marca “una nueva etapa para el país” en materia económica, pero criticó los “secreteos” que “impopularizaron esta inversión”.
Blancos y Colorados encarnan el reclamo del empresariado local, que protesta ante los amplios beneficios otorgados a UPM mientras ellos “sufren el peso de la carga tributaria”. El asunto promete choques continuos entre el oficialismo y las cámaras patronales con los argumentos de “desarrollo industrial” vs. “producción local”.
El sector de la celulosa y la forestación en Uruguay supera a productos tradicionales como la carne en la balanza comercial, con ventas de pasta para papel y troncos de árboles sin procesar. Según datos oficiales, en 2018 la industria forestal representó 24% de las ventas externas, y ha tenido un crecimiento de 7,4% anual promedio en los últimos diez años. En 2018, las exportaciones de celulosa representaron u$s 1.660 millones. Según datos publicados en el comunicado de la firma, el PIB de Uruguay podría aumentar 2% anual y las exportaciones 12% en valor a consecuencia de esta inversión.
24-07-19 Fuente y foto: DIARIO NORTE
Powered by TURADIOINFO.COM