hace 6 años - INTERNACIONALES
Tiempo de lectura: 1 minuto, 25 segundosEn el 74 aniversario, Vladímir Putin presidió un desfile militar en el que participaron más de 13,000 soldados, que estuvieron acompañados de armamento pesado como los misiles Iskander y los S-400 (Triumph), baterías antimisiles, tanques y blindados.
Pasado, presente y futuro se conjugan en Rusia cada 9 de mayo, cuando se conmemora el Día de la Victoria. Es una fecha muy especial ya que se recuerda la victoria sobre los nazis en la II Guerra Mundial, un triunfo logrado a sangre y fuego ya que costó la vida de más de 28 millones de soviéticos.

La bandera de la URSS flamea en Berlín tras la capitulación alemana.
Todos los años se realiza un imponente desfile donde Rusia exhibe su poderío militar y los últimos avances en armamento y equipos bélicos. La celebración trasciende las fronteras de la actual Rusia, abarcando a las antiguas repúblicas que conformaban la URSS: (Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas).
Tras el desfile militar por el Día de la Victoria sobre el Ejército nazi, casi todas las ciudades de Rusia conmemoran a los caídos en la contienda y a sus héroes con la marcha del Regimiento Inmortal.
Impresiona mucho.
Hace 74 años, el Ejército Rojo obtenía la rendición de los nazis en Berlín, dando fin al capítulo más cruel de la historia de la contienda mundial iniciada en 1939. Por ello, cada 9 de mayo en todas las exrepúblicas soviéticas se celebra el Día de la Victoria en honor al triunfo en la Gran Guerra Patria.
El presidente Vladimir Putin encabezó el desfile y durante un tramo del mismo marchó llevando la foto de su padre, Vladimir Spiridonovich Putin, quien también participó en la guerra. A esto debe agregarse que uno de los hermanos del mandatario ruso falleció durante el asedio germana a la ciudad de Leningrado. Este suceso se conoce como "el sitio de Leningrado". Duró desde septiembre de 1941 hasta enero de 1944 y murieron 1,2 millones de personas.
09-05-19 Fuente y foto: EL TRIBUNO
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