La Policía pidió refuerzos y se enfrentó con parte de los vecinos del barrio Almirante Brown.
El dolor y los ánimos caldeados se notaban en todos los rincones de la casa de Rodrigo Maximiliano Ruiz, el niño de 8 años que fue atacado anteayer por un can Pitbull. Mientras Rodrigo era velado en la casa del séptimo pasaje, entre las calles 10 y 11, delbarrio Almirante Brown, no se generaron incidentes.
Tal como publicó ayer
Nuevo Diario,
antenoche, antes de que los restos fueran entregados en la morgue,
amigos y vecinos del menor derribaron la tapia trasera de la vivienda del dueño del perro,
Ramón Ávila,
y arrojaron pedradas. Los policías tuvieron que dispersar a la gente con disparos con postas de goma. Seguidamente, la familia de Ávila, quien está detenido, decidió retirar sus bienes e irse a vivir momentáneamente a la casa de un familiar.
Pero la gente no quedó conforme. Quería hacer justicia por mano propia. Ayer a la tarde,luego de que sepultara al niño, volvió a atacar la propiedad, ubicada en Calle 10 y 6º Pasaje, a pocos metros del inmueble de la víctima. Esta vez quería incendiarla. El enfrentamiento entre policías y vecinos volvió a repetirse, hasta que los uniformados restablecieron el orden, pero no se sabe por cuánto tiempo.
Las autoridades decidieron continuar con la custodia de la casa de la familia Ávila. Viernes 10 de Julio de 2015
Fuente y Foto: NUEVO DIARIO