hace 10 años - POLICIALES
Tiempo de lectura: 2 minutos, 9 segundosEstaba escondido en el monte y la policía lo ubicó con la ayuda de dos baqueanos a 5 kilómetros del lugar donde ultimó a cuchilladas a Luciana Ferreyra de sólo 23 años. El crimen causó gran conmoción en la comunidad.
LAS TERMAS, Río Hondo (C) Durante la siesta de ayer, la policía detuvo a Andrés Jiménez, quien era buscado intensamente después de asesinar con una sevillana a su ex pareja, Luciana Maribel Ferreira, delante de sus cuatro hijos. El rastrillaje fue realizado por efectivos de la Comisaría 50, en compañía de dos baqueanos del lugar, quienes se internaron en una zona montuosa y lograron aprehender al femicida. Tras la detención, los uniformados trasladaron a Jiménez hasta el Departamento de Seguridad Ciudadana Nº 6 y pusieron a disposición de la jueza del Crimen de Primera Nominación, doctora Cecilia Vittar. La magistrada confirmó que la víctima se habría defendido, ya que de las seis heridas que recibió, cuatro son de defensa, lo que deja en claro el ensañamiento que tenía Jiménez con la jovencita, madre de cuatro niños. La Justicia lo imputó por "homicidio agravado por haber mediado violencia de género". Fue alojado en la alcaldía local. Relato de su hermana En diálogo con EL LIBERAL, la hermana de la victima relató el dramático hecho que vivieron en la fatídica tarde del viernes, cuando Luciana fue ultimada por su ex pareja. Marina Ferreira manifestó que su hermana estaba viviendo con ellos desde hace poco más de dos meses, ya que estaba cansada de las agresiones y los constantes vejámenes a los que era sometida por Jiménez, aunque nunca lo había denunciado ya que era amenazada por su ex pareja y familiares suyos. Marina relató que el agresor arribó el viernes cerca del mediodía, y se apersonó en la casa de su ex suegra, a donde pidió ver a sus dos hijas. La madre de Luciana accedió, pero sin que Jiménez tenga contacto con su ex pareja. Todo transcurrió con normalidad. Él iba y venía desde la garita hasta la casa hasta que se hizo tarde. En un momento, el femicida adujo que no tenía plata, y que esperaría hasta el lunes para que le enviaran dinero desde Quimilí. Solicitó a la pareja de Marina que enviara un mensaje, por lo que el esposo de la joven subió al techo para tener señal en su celular. En ese momento, Luciana iba a bañarse. Salió de su casa y fue atacada por el agresor, quien se había escondido trás una pared. Ahondó Marina que en ese momento escuchó los gritos de su hermana, y al correr esta hacia el frente de su casa, vio cómo Jiménez estaba sobre Luciana que estaba tirada en el suelo. Marina le dio una patada al agresor y éste respondió intentando darle un puntazo con el arma homicida, por lo que la joven auxiliadora se tiró hacia atrás para evitar la estocada, aprovechando. Así, el femicida pudo huir corriendo. Publicado el 14/06/2015
Fuente y Foto: EL LIBERAL
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